Obama y el arte de la puesta en escena

Obama 

Me gustó el discurso de Obama. La novedad que trajo no fue su contenido sino su forma. Porque, la verdad sea dicha, Obama no dijo nada nuevo. Lo nuevo estuvo en la manera en que armó la puesta en escena, la dimensión de espectáculo, los días que precedieron, con un impresionante marketing del “Discurso de Obama”, con vistas a la avant premier, que fue presenciada por el mundo entero, y más allá también.

Obama les dijo a todos lo que ya sabían, pero lo dijo de un modo en que todos quedaran contentos. Obama intentó decir a todos lo que esperaban oir, pero no le molestó, tampoco, que todos se pudieran molestar. Ayer me consultaron en la CNN en español, y antes de mi intervensión, un analista peruano de origen palestino se quejaba de que Obama hablara del  fin del terrorismo, siendo que Israel no había cesado la construcción en los asentamientos desde los años ’90, cuando los acuerdos de Oslo. Yo recordé luego, a mi turno, que tampoco los palestinos cesaron con el terrorismo, a pesar de que ello también formaba parte de los mismos acuerdos. Pero eso no era lo más importante.

También los judíos e israelíes se pueden enojar. Obama, por primera vez, equiparó por completo a palestinos con israelíes. Comparó el sufrimiento del pueblo judío de siglos hasta llegar al Holocausto, con el sufrimiento palestino de “las últimas décadas”. Y equiparó el terrorismo palestino con la construcción en los asentamientos, frente a lo que la derecha siempre se ha enojado: “¿Construir casas es lo mismo que matar mujeres y niños inocentes? ¿Cómo amenaza la paz construir lugares donde vivir?”

Pero Obama les estaba diciendo otra cosa, a condición que se lo quiera oir: por primera vez tienen un presidente norteamericano que intenta ser un mediador imparcial en serio, que entiende tanto a unos como a otros, que habla del “Holly Koran” y resucita su segundo nombre, Hussein, pero que mañana visitará Buchenwald, porque no se olvida.

Ahora tienen ustedes dos opciones: o seguir colocados de cara al pasado y quejarse infinitamente, o de convertir el conflicto en problema, y colocarnos todos del mismo lado frente a ese problema en común, y de cara al futuro.

Todos ustedes, les dijo ayer Obama a todas las partes de todos los conflictos en el Medio Oriente, saben perfectamente qué es lo que pueden alcanzar, qué es lo que les corresponde. Todos ustedes, también, saben cuál es el precio que tendrán que pagar por ello, qué es lo que las otras partes esperan de ustedes. Ya lo hemos hablado hasta el cansancio, y de algunas de esas cosas tenemos incluso contratos firmados.

Y aunque esto estaba tan claro, Obama se tomó el trabajo de nombrar una por una a las partes del conflicto, sus necesidades, sus exigencias y sus precios a pagar, pero sin pretensiones de renovar en la información, ni de fundar en El Cairo ninguna “Doctrina Obama”. Con respecto a Israel y los palestinos, prácticamente se trató de una repetición de la Hoja de Ruta.

Ahora, terminó Obama, dejémonos todos de berrinches y de quejas, y hagamos lo que tenemos que hacer, pero esta vez, todos juntos.

Todo ello, repito, a condición que se lo quiera oir, pues se sabe que, si tanta gente desea algo, nada es imposible. Pregúntenle, si no, a Theodoro Herzl. Y para atacar esa dimensión emocional, igual que el dramaturgo frustrado Herzl en aquel 1° Congreso Sionista de 1897, al que montó como si fuera una gala teatral, es que el histriónico Obama armó lo que armó.

Aunque los resultados se verán en la cancha -pero el norteamericano ya trae buenas referencias-, ya no cabe duda de que Obama es un artista del marketing, de la oratoria y de la escena.

Chat con Gustavo Perednik

Dentro de los defensores del “caso” de Israel en habla hispana, Gustavo Perednik ha sido consagrado hace poco como el más citado, tanto en el contexto de este conflicto como en general. Si bien no coincidimos en todo (hemos trabajado juntos en varios emprendimientos educativos, en especial en el Majón de Madrijim en Jerusalem, del que fue director), al punto que él me llama “mi izquierdista favorito”, no cabe duda que se trata del orador y del argumentador más brillante en nuestro idioma.

Sus artículos y libros, sin embargo, no sólo son leídos en español, sino que ha sido traducido a numerosos idiomas, incluido el chino. Para quienes quieran acceder a su material, al menos a cientos de sus artículos, no tienen más que “googlear” Gustavo Perednik.

Me avisan que hoy se lleva a cabo un chat público con Gustavo, docente, escritor de renombre en todo Iberoamérica, fundador del Centro Hebreo Ioná, y que hoy dirige la Fundación Hadar en defensa de Israel y Occidente. Lo organiza la red Hebreos, y todo lo que hay que hacer es entrar en www.hebreos.net/chat

Horario del encuentro:

22.00 hs. (Jerusalem); 18.00 hs. (Buenos Aires, San Pablo); 15.00 (Nueva York); 21.00 (Madrid y París); 20.00 (Londres); 14.00 (México).

Me enganchó el candidato

Ante todo, gracias a todos por los comentarios, todos muy halagüeños, por cierto, espero estar a la altura…

Bienvenidos, oh mortales, acostumbrados todos a la gran política del Medio Oriente, donde se definen los destinos de Israel y del pueblo judío todo, bienvenidos, digo, al mundo de la política local, la de barrio o pequeña ciudad. Que de esa también existe en Israel, si vieran.

Vivo en Modiín, ya les decía, y el 11.11 tenemos elecciones municipales. Me invitaron a un “Jug Bait” (reunión en una casa) con el candidato Igal Zadok. El hombre ha sabido ser director general de la municipalidad, así que conoce bien la materia, y ahora lo es en la de Ashdod.

 

Igal Zadok (primero de la izquierda) en impecable presentación. Ojalá gane.

Igal Zadok (primero de la izquierda) en impecable presentación. Ojalá gane.

¿Qué puedo decirles? El señor Zadok me ganó. Interesante, buen conversador y, sobre todo, tiene un récord de realizaciones concretas que pocos generales, que son los que gobiernan en general el país -ya hablaremos- pueden mostrar. Si tenemos estación de tren desde Tel Aviv, el Aeropuerto e incluso desde Naharía al norte, es gracias a Zadok. Si tenemos un Palacio de la Cultura, es porque él supo conseguir los fondos.

Lo primero que propone Zadok es independizar Modiín. “No puede ser que, a 13 años de creada, o sea a la edad de Bar Mitzva, la ciudad todavía necesite de los ministerios gubernamentales para que decidan dónde y qué construir”. “Independencia para Modiín” es su lema de campaña.

Me hizo abrir los ojos a problemas que yo no sabía que tenía. Es cierto, me molesta cada vez que el hijo de mi esposa, soldado él, me pide que lo lleve en coche a la estación de tren, porque el transporte público interno es una merda, o que mi jermu me haga llevarla hasta el cruce de Latrún en la Ruta 1, porque no existe autobús hasta ahí. Pero no sabía que podía ir a las urnas por eso!

Me molesta que dentro de un año vaya a quedarme sin “tzaharón” (el complemento escolar a la tarde, que ya cuesta lo que cuesta) y para reemplazarlo tenga que pagar fortunas en talleres de tarde. Pero más que sentirme una rata de basural y buscar otro trabajo, no se me ocurría otra solución. Zadok me hizo entender que yo no tenía la culpa! Que votando el 11.11, especialmente votándolo a él, el tema de la educación no formal en Modiín tendrá un upgrading!

Contó lo que había hecho y hacía en Ashdod, una ciudad periférica, famosa por su nivel de delincuencia, convertida por él en la última entre las 15 ciudades más grandes de Israel en su nivel de delito común. No es joda. Estuve en la ciudad, dando conferencias para el Proyecto “Cátedra”, de la Municipalidad local, un proyecto excelente de conferencias y actividades para olim (inmigrantes) dirigido por mi amiga Lily Beygeldrut. A la ciudad la recordaba fea, y además con fama de “bajos fondos”; hoy es una ciudad hermosa. A quien le sobren unas buenas rupias -porque las propiedades se han disparado-, les recomiendo mudarse allí.

 

Marcelo Kisilevski (izq.), periodista independiente, se deja ver junto a Zadok, quedando así pegado a una de las partes en el juego político. Ya no se puede confiar en nadie...

Le pregunté cómo venía en la carrera, qué posibilidades tenía. Me contestó sin esquivar el bulto, directo y transparente: “Empezamos tarde la campaña, así que estamos terceros”, de un total de tres. Agregó rápidamente: “Pero venimos en asombroso ascenso”.

Le pregunté: “Cuando hable con su contrincante, Amnón Merjav, ¿me va a convencer como usted?” Rápido, me respondió que sí, y que Merjav lo convencería incluso a él, “porque él es abogado, sabe hablar y argumentar”, pero el carnet de realizador lo tiene él. Sólo que el candidato que lleva la punta es Jaim Vivas, “hombre de Spector”, me explicarían luego. Ahá, ¿y quién es el tal Spector? Pues, es el actual intendente de Modiín. Mucho gusto.

En fin, en uno de los comentarios me pidieron que me juegue y opine. Acá va: EL 11/11, POR UN MODIÍN INDEPENDIENTE, TODOS VOTAMOS POR IGAL ZADOK!!