Operativo “Margen Protector”, Octavo Día: la Tregua

 

Alrededor de 180 habitantes palestinos muertos, a los que Hamás enviaba a "subirse a los techos para evitar la destrucción de sus hogares", y la destrucción de cientos de estructuras, sin una sola concesión política. Los logros de Hamás en Gaza.

Alrededor de 180 habitantes palestinos muertos, a los que Hamás enviaba a “subirse a los techos para evitar la destrucción de sus hogares”, y la destrucción de cientos de estructuras, sin una sola concesión política. Los “logros” de Hamás en Gaza.

El gabinete israelí aprobó esta mañana la propuesta de cese del fuego enviada por Egipto a las partes. El brazo armado de Hamás anunció que rechazaba la propuesta de cese del fuego tal como fue publicada en los medios, y enfatizaron que la misma no había sido enviada a las organizaciones palestinas.

Lo que ocurrirá durante el día de hoy es el examen de esta tregua. En general los palestinos continúan lanzando cohetes por unas horas, para obtener una “imagen de victoria” al ser los últimos en disparar, y luego acatan también el cese del fuego. Sólo que esta vez es más dudoso cuánto controla la cúpula de Hamás a su brazo armado y, en general, cuál va a ser el status político de esa organización en Gaza luego de la tregua: están quienes lo criticarán por derecha por acatar una “capitulación”, y quienes por izquierda, por haber provocado tanta destrucción sin obtener nada: Israel destruyó y mató, ningún israelí murió, presos palestinos no fueron liberados, los pasos fronterizos no fueron abiertos. Es decir, ningún logro que Hamás se había propuesto, iniciando esta escalada de violencia.

En cuanto al logro principal que estaba en su agenda, a saber, volver por sus fueros como gobierno consolidado e indiscutido en Gaza, luego de un proceso de debilitamiento, eso también podría verse ahora en tela de juicio.

Para lograr su refortalecimiento político, tenían dos opciones: gobierno de unidad nacional con el Fatah, o atacar a Israel. Primero habían intentado ser protagonistas del gobierno yendo a un gobierno de unidad nacional, pero ello no les trajo rédito alguno. Entonces tornaron hacia la segunda opción: iniciaron la escalada con Israel, utilizando la excusa del secuestro y muerte del chico palestino y el nuevo arresto de sus activistas liberados en el acuerdo por Gilad Shalit que habían violado la libertad condicional. Ahora se verá cómo se “dibuja” este resultado en la interna palestina.

La interna israelí

Del lado israelí, ministros de la coalición, con posturas a la derecha del premier Biniamín Netanyahu, expresaron su oposición a toda tregua que no incluyera la destrucción de toda la capacidad balística de Hamás y su derribamiento del poder en Gaza. Muchos como Israel Katz, Naftali Benet, Miri Reguev, Uri Ariel, también expresaron que se oponían a que no hubiera una incursión por tierra para culminar la tarea de “liquidar a la cúpula de Hamás y acabar con la amenaza del terrorismo”, según palabras del ministro de Vivienda Uri Ariel.

Quienes apoyan la tregua indicaron que “el hecho de que el brazo armado de Hamás no acepte la tregua indica que se trata para ellos de un acuerdo de capitulación. Su capacidad balística fue liquidada y su infraestructura como organización destruida. Ahora saldrán de sus túneles y verán la destrucción que trajeron a su pueblo”. Dirigentes de los partidos de izquierda, como Zehava Galón de Meretz, alabaron la decisión de gobierno.

En la última jornada, ayer, disminuyeron significativamente los lanzamientos de cohetes, y los reservistas apostados en Gaza con vistas a una eventual incursión terrestre habían comenzado de a poco a ser enviados a sus hogares. Ello da cuenta de un Hamás que termina el operativo en verdadero estado de colapso. Recordemos que el arsenal que estaba siendo lanzado contra Israel fue acumulado durante los períodos en que Hamás era apadrinado sucesivamente por Irán y el Egipto de los Hermanos Musulmanes, y que ahora, con un régimen egipcio absolutamente hostil al Hamás, que bloquea los túneles a Sinaí, etc., sus cohetes fueron un recurso no renovable.

Dicho esto, subrayemos que esto no es garantía de calma total ni a largo plazo. Muchos en la clase política y en la sociedad advirtieron que “estamos camino al próximo operativo”, criticando el hecho de que esta tregua sólo daría a Hamás la posibilidad de rearmarse.

Al respecto voceros del gobierno indicaron que ahora debían sucederse diálogos, que tendrán lugar probablemente en Egipto, para llevar a una situación de desarme de la Franja de Gaza y normalización de la vida allí para sus habitantes. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas (partido Al Fatah) se encontraba esta mañana camino a Egipto para mantener conversaciones allí acerca de las vías para consolidar la tregua.

En tanto, en las horas previas a la tregua fueron lanzados cohetes contra Eilat (aparentemente desde Sinaí) y contra Ashkelon. Cúpula de Hierro interceptó dos de ellos y otro cayó sobre terreno abierto. Hubo heridos leves y con ataques de pánico.

También del lado de Gaza, fuentes palestinas informaron que la Fuerza Aérea israelí había efectuado bombardeos en la Franja esta mañana, antes de la tregua. Según las fuentes murió un motociclista en la zona de Rafah, en el sur de la Franja. También fueron bombardeadas algunas viviendas de altos dirigentes de Hamás y la Jihad Islámica.

Mientras tanto, llega la hora de la empatía con la gente: con la israelí que ha sufrido la amenaza de los cohetes, es cierto, pero también con la palestina: la hora de recordar a sus muertos y de ayudar a reconstruir. Ellos, la gente, es la que como siempre, paga todo el precio.

 

“Margen Protector”: Sexto Día

 

"Espacio protegido" en Jerusalén, durante una alarma. Hamás no tiene problema en disparar contra la tercera ciudad sagrada del Islam.

“Espacio protegido” en Jerusalén, durante una alarma. Hamás no tiene problema en disparar contra la tercera ciudad sagrada del Islam.

El sexto día comenzó a las 6.00 AM con ráfagas de cohetes hacia el sur del país, hacia la Shfelá (un poco más hacia el centro) y en la zona de Tel Aviv y alrededores.

Decenas de cohetes fueron lanzados también durante todo el día de ayer, el quinto día, contra poblados de todo Israel. Los más significativos de ayer, y que dan un cambio cualitativo cayeron en Hebrón, donde impactaron en dos viviendas palestinas, y en Belén. Hamás aseguró que había apuntado a Jerusalén. También apuntaron a Dimona, donde según diversas fuentes Israel posee su central nuclear.

Es decir, en principio Hamás no tiene problema en impactar en la central nuclear, fantaseando con una explosión que barrería, también, a la propia Franja de Gaza. Tampoco tienen problema en disparar contra Jerusalén, la tercera ciudad más sagrada del islam, impactar en Hebrón, una ciudad densamente poblada por palestinos y será interesante verificar qué tendrán que decir a eso los países árabes, que decidieron para esta semana una reunión de emergencia en el marco de la Liga Árabe.

Allí aumentan las voces de hastío contra la actitud de Hamás, que cíclicamente atrae el fuego israelí. El propio Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, acusó a Hamás de “comerciar con la guerra”, aludiendo al precio que paga la población en Gaza por la locura bélico-religiosa de esa organización. Un portavoz de Hamás respondió iracundo que Abbas era un traidor y “un agente del sionismo”. Ya antes acusaron desde Gaza a la Autoridad Palestina de no mover un dedo para ayudar a sus hermanos en Gaza. Así, después del operativo, habrá que ver en qué estado sigue el supuesto gobierno de “unidad nacional” que habían formado ambos partidos, el Fatah de Mahmud Abbas, y Hamás.

Otros hechos significativos: cohetes que llegaron anoche hasta la Galilea Occidental, entre otras la ciudad norteña de Naharía, y la captura por parte del ejército egipcio en el Sinaí de 20 cohetes que intentaban ser contrabandeados hacia la Franja de Gaza, previo tiroteo con hombres armados de Hamás.

A medida que sigue aumentando la llama del fuego y sube la cuenta de muertos, tanto de palestinos armados como de civiles, aumentan también los esfuerzos diplomáticos por alcanzar un cese del fuego. Tanto Israel como Hamás anunciaron que no había posibilidad en este momento de alcanzarlo. No obstante, el enviado del Cuarteto para el Medio Oriente, Tony Blair, se encontró con el presidente egipcio, general A-Sisi, los norteamericanos hacen gestiones para involucrar a Turquía y a Qatar, y el Consejo de Seguridad llamó a un cese del fuego inmediato.

Siempre trayendo la voz de la esperanza, el Papa Francisco llamó ayer a una “tregua olímpica” para todos los conflictos armados en el mundo, obviamente dirigido especialmente para el caso de Israel y los palestinos. Las treguas olímpicas eran el cese de las guerras entre los pueblos de la antigua Grecia en el lapso que duraran los Juegos Olímpicos.

Desde el comienzo del operativo, según fuentes palestinas, han perdido la vida en Gaza 126 personas, han sido lanzados 570 cohetes y el ejército israelí ha bombardeado unos 1.200 blancos de Hamás y otras organizaciones en Gaza.

Segundo día del operativo “Margen Protector”

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Fragmento de cohete interceptado por Israel, cae en la ruta en la zona centro del país.

Israel amanece al segundo día del operativo con cohetes que ya llegaron a Jedera, en la zona de Cesarea, es decir, 110 km de Gaza. Esto pone en el rango de tiro prácticamente a todo Israel. También cayeron más ráfagas en la zona de Tel Aviv (Gush Dan), con 5 intercepciones por el sistema Cúpula de Hierro. Afortunadamente no hubo heridos. Fragmentos de cohetes interceptados cayeron en las rutas, al lado de los coches. Hasta ahora fueron lanzados unos 225 cohetes, de los cuales Cúpula de Hierro interceptó 40 (intercepta sólo los que apuntan a lugares sensibles, la mayoría cae en terreno abierto y no hay que desperdiciar en ellos proyectiles, que son carísimos).

Recomendación para todos los poblados en rango de tiro: no alejarse de lugares en los que hay espacios protegidos (mamad, cuarto blindado), si no es absolutamente necesario. Esto es especialmente enfatizado para los niños.

El ejército israelí sigue bombardeando objetivos de Hamás. Ayer fueron 160 blancos del Hamás en 435 incursiones aéreas y por mar, los blancos incluyeron instalaciones militares de Hamás y sus oficinas políticas y de gobierno en Gaza. Hasta el momento 24 palestinos perdieron la vida, la mayoría terroristas, y lamentablemente una familia de 7 alamas en Jan Iunis en la Franja de Gaza, cuando rodeaban a un alto jefe terrorista de Hamás.

La historia más importante de ayer es el intento de infiltración de un comando marítimo de Hamás en el Kibutz Zikim con el objetivo de matar habitantes allí, frustrado por el ejército abatiendo a cinco terroristas. Tanto este intento de atentado como el aumento del rango de tiro de los cohetes palestinos hablan de un avance en el poder operativo de Hamás. El gabinete israelí y el ejército analizan permanentemente los pasos a seguir para enfrentar esta escalada, que no sólo es cuantitativa sino también cualitativa, y ajustan sus objetivos estratégicos para este operativo, y prepara una incursión terrestre, con la convocatoria de unos 40.000 reservistas (en curso) para el caso que se decida llevarla a cabo.

Operativo “Margen Protector”: Punto de Partida

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Vista de Gaza, anoche.

Por Marcelo Kisilevski

Los chicos en el sur de Israel no tienen hoy colonias escolares, campamentos de verano ni nada que se pueda llamar vacaciones. No es una queja de ricos: es la pregunta táctica de la retaguardia civil de cómo hacer para que los niños no estén expuestos a la caída de cohetes palestinos, especialmente a los más grandes, a los que habrá que prohibirles ir a la piscina o jugar a la pelota, obligándolos a atarse -como están acostumbrados- a la tele, la computadora y el celular, por su seguridad. Y cerca del espacio blindado en casas y edificios, no más de 15 a 40 segundos, depende de la distancia del poblado de que se trate respecto de la Franja de Gaza.  Si se suman víctimas civiles israelíes, Israel no podrá evitar un operativo terrestre en Gaza.

El operativo recién bautizado Margen Protector (en hebreo es Tzuk Eitán (Acantilado Firme) se puede encontrar en el secuestro de los tres chicos israelíes cuando hacían dedo en Gush Etzión. Pero ya desde antes, Hamás y las restantes organizaciones islamistas radicales palestinas en Gaza habían comenzado a aumentar su lanzamiento de cohetes contra los poblados del sur, por motivos relacionados al desafío a su socio en el gobierno de unidad nacional, Al-Fatah. El operativo de rastrillaje del ejército israelí, que incluyó el cierre de instalaciones de Hamás en Cisjordania, arrastró el fin de este lanzamiento “por goteo” a varias decenas por día.

En tanto, se produjo el cruento atentado terrorista por el que un adolescente palestino de 16 años, Muhamad Khdir, es quemado vivo por fanáticos judíos en Jerusalem Oriental. Los disturbios palestinos con piedras, bombas molotov, quemas de vehículos judíos, desatados en Jerusalem y en Cisjordania, se deslizaron a ciudades y zonas árabes israelíes.

Desde lo geopolítico, ni a Israel, ni a la Autoridad Palestina de Mahmud Abbas en Cisjordania, ni al Hamás en Gaza, les convenía esta escalada. De hecho, el interés israelí sigue siendo poder limitar este operativo a las incursiones aéreas solamente, como ocurrió en el round anterior, “Columna de Humo”, en 2012.

En efecto, Egipto, que se volvió a instalar como mediador, envió un mensaje tranquilizador a Israel en el sentido de que Hamás tampoco estaba interesado en una escalada. Pero una cosa es el brazo político y otra el brazo armado. De hecho, el brazo armado también expresó su interés en ese sentido, pero en el terreno es la voz cantante en los lanzamientos de cohetes, que ya llegaron a Ashdod.

En la noche anterior, entre el domingo y el lunes últimos, Israel bombardeó varios objetivos de Hamás, utilizando el método de llamar por teléfono a las familias palestinas antes de bombardear su zona, un salto de calidad desde el simple lanzamiento de panfletos desde el aire. Esa noche murieron 8 palestinos armados, al volar un túnel preparado por Hamás para un atentado terrorista con secuestro tipo Gilad Shalit.

Pues el mayor temor del ejército, y donde se pone mayor atención, no son los cohetes, sino la posibilidad de atentados de calidad, tanto a través de estos túneles que reptan debajo de territorio israelí, de los que hay todavía muchos más, o un ataque contra la cerca que separa Gaza de Israel, matando o secuestrando soldados. Con todo el dolor por los habitantes del sur, que deben sufrir la cotidianeidad de cohetes silbando por sobre sus cabezas ocultos en refugios, éstos están en principio a mejor resguardo.

Anoche, la primera del operativo, fueron atacados 50 objetivos de Hamás, y los palestinos informan de nueve heridos. Los palestinos en Gaza, por su parte, han lanzado 70 cohetes de diversos alcances.

Objetivo del operativo y escenarios

¿Cuál es el objetivo del operativo? Detener los lanzamientos de cohetes y obtener por lo menos un año de calma para los habitantes del sur. Esto no conforma a todos en Israel, ni siquiera dentro del gabinete de Biniamín Netanyahu, debido a que se trata de un paliativo, que no resuelve el problema de raíz. Tienen un punto de razón. Cada vez se reduce el tiempo de calma entre un operativo y otro: 3 años entre “Plomo Fundido” (2009) y “Columna de Humo” (2012), y de éste al actual, apenas un año y medio.

Por esta razón, ayer el ministro de Relaciones Exteriores Avigdor Liberman (Israel Beiteinu) anunció en rueda de prensa el fin de la bancada conjunta con Likud, llamada Likud Beiteinu, debido a su desacuerdo en este punto con Netanyahu. Para Liberman, el objetivo debería ser la reconquista de la Franja de Gaza, que permita el desmantelamiento del gobierno de Hamás y la eliminación de todo el arsenal balístico en posesión de todas las organizaciones palestinas.

Pero fuentes militares explicaron que ello llevaría meses, el precio en vidas humanas, tanto israelíes como palestinas sería indigerible por la opinión pública israelí, por no hablar de la mundial, y que llevaría meses.

Expertos políticos, por su parte, agregaron que la táctica del actual gobierno ha sido que en ningún caso Israel derribe al Hamás de su gobierno en Gaza, y las razones son variadas: se trata de un enemigo conocido con el que Israel -aunque se niegue o se desee lo contrario- tiene fluida comunicación y numerosos tratos y entendimientos, entre los que Gilad Shalit fue sólo uno de ellos; las organizaciones islamistas radicales en Gaza son como muñecas “babushka” rusas: si se elimina a Hamás, la hegemonía será ocupada por la Jihad Islámica, le siguen los Comités de Resistencia, y allá en la cola espera Al Qaeda Palestina. Mejor, dice Israel, nos quedamos con Hamás, pues las alternativas son peores.

Hoy, Israel lleva las de ganar: se plantea un operativo breve, los reservistas convocados son apenas 1.500 y espera no tener que usarlos; Estados Unidos ha expresado con todas las letras su condena al lanzamiento de cohetes y su apoyo al derecho de Israel a defenderse. Pero es un apoyo con responsabilidad limitada: también ha llamado a la autocontensión a ambas partes. Europa, en cambio, ha sido más medida en sus declaraciones de apoyo a Israel que en veces anteriores.

Otras ventajas israelíes: legitimación por parte de la opinión pública israelí, y que el mundo está más preocupado por otros asuntos, desde lo que ocurre en Irak con la organización terrorista mutante ISIS, hasta el Mundial en Brasil.

El problema es que Hamás no está actuando de acuerdo a la lógica, y que Israel podría verse arrastrado a una escalada cuyo principio se puede planificar, pero no necesariamente su fin. Si el operativo se extiende a más de una semana, si comienza la cuenta de muertos impresentable (como si hubiera una “cuenta de muertos presentable”; el problema es que sí existe), y si se lanza un operativo terrestre, bien otra será la historia.

De una manera o de otra, luego de esta vuelta de violencia, el escenario es el regreso a una relativa calma, una “paz de facto”, y el regreso a la mesa de negociaciones, en un formato u otro, exactamente desde donde se había dejado de negociar antes. La pregunta seguirá siendo, si ambas partes no están envueltas en una dinámica cíclica -1) terrorismo y cohetes palestinos, 2) operativo israelí, 3) negociaciones cada más cercanas a la solución, pero que fracasan, 4) terrorismo y cohetes, etc.- de la que nunca lograrán escapar.

 

Tres comentarios a las noticias del día

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Por Marcelo Kisilevski

1) No a la desinformación sobre la nueva vuelta de violencia con Gaza, que ya empezó. Tal como ocurrió con los operativos israelíes anteriores, la actual espiral ya ha comenzado. Desde hace varios días se producen ráfagas diarias de cohetes Qassam desde la Franja de Gaza hacia Israel. En el fin de semana, uno impactó en una fábrica de Sderot, que ardió en llamas. Hoy cayeron 13, solamente a la mañana, por suerte en terrenos abiertos. En Gaza gobierna el Hamás, probablemente autor también del secuestro de los tres adolescentes en Cisjordania. Hamás sigue con una agenda que es inversa a la del Fatah, partido laico nacionalista que controla la Autoridad Palestina en Cisjordania: mientras que este partido apoya la fórmula de “dos estados para dos pueblos”, también aceptada por Israel, y la confrontación no violenta y diplomática, Hamás se empecina en un solo estado, que sea de corte islámico radical en toda la llamada Palestina, destrucción de Israel mediante. También apoya el mantenimiento de la “lucha armada” y se opone a todo diálogo con Israel. Como lo dijo Yossi Beilin, ex líder de Meretz: “Por supuesto que habría que hablar con Hamás, pues no podemos elegir a nuestros enemigos; el problema es que Hamás no quiere hablar con nosotros”. Desde Cisjordania, que intenta -hasta nuevo aviso- mantener una calma que da paso al desarrollo, miran azorados cómo sus hermanos palestinos de Gaza patean su propio avispero una y otra vez. Hasta que Hamás no dé su vuelta de página, que implicará abandonar dogmas religiosos ligados a Dar el Islam y la vuelta al Califato, cualquier gobierno de unidad nacional con Fatah será sólo para John Kerry, la ONU y la CNN. En tanto, debe quedar claro que todo cohete que cae en territorio soberano ajeno es “casus belli”, causal de guerra. Y que por lo tanto, si se produce (lo que ocurrirá en caso de que los lanzamientos trepen a decenas o cientos por día, o si hay muertes israelíes, indigeribles para la opinión pública), Hamás ya ha encargado el próximo operativo israelí. En todas las de la ley internacional.

2) Sí al estado kurdo. El premier Netanyahu se pronunció ayer a favor de un estado kurdo en el norte de Irak, donde los kurdos tienen ya autonomía. Ese estado debería abarcar también el resto de la zona del Kurdistán, que incluye territorios de Turquía y de Siria. Los tres estados -así como el resto de los países árabes- son creación occidental post Primera Guerra Mundial, sin tener en cuenta grupos étnicos ni religiosos, sino solamente qué tipo de arreglo garantizaría a las potencias europeas el conveniente flujo petrolero hacia el Mediterráneo. En algunos lugares, las fronteras fueron trazadas literalmente con reglas. Probablemente, y a la luz de los sangrientos aconteceres en Medio Oriente, haya llegado el momento de rever el dibujo. Si aceptamos el principio de autodeterminación de los pueblos (de todos los pueblos), e Israel oficialmente ha declarado su apoyo a la fórmula de un estado palestino, el pueblo kurdo está parado en fila incluso desde antes que nuestros vecinos de Cisjordania y Gaza. Sólo cabe esperar que el sinceramiento del mapa implique también un reconocimiento árabe -y de aquellos que todavía no se despertaron en el resto del mundo- a la autodeterminación, de hecho ya concretada, de otra minoría étnica en el Medio Oriente: los judíos del Estado de Israel. Dicho sea de paso, los kurdos ya agradecieron el apoyo israelí.

3) No al cierre de comercios en Shabat en Tel Aviv, decretado por el ministro del Interior Gideon Saar. Israel es un estado judío y democrático que basa su delicado equilibrio entre los deseos y sentires de su población laica y de su población religiosa en base a delicados arreglos de modus vivendi. El primero de ellos fue el acuerdo de “Status quo en materia de religión y estado”, entre Ben Gurión y el partido religioso ortodoxo no sionista Agudat Israel. Éste concedía a los religiosos el no transporte público en Shabat, la kashrut en las instituciones estatales, el manejo de los asuntos de familia (casamientos, entierros) y la prórroga al servicio militar (que luego se fue convirtiendo en exención) entre otras cosas. A cambio, los religiosos prometían no batallar contra el estado sionista al que, ideológicamente, consideraban herético. Las líneas del “status quo” se fueron corriendo con los años: los religiosos fueron cerrando más y más calles en Shabat al tránsito automotor, consiguieron leyes de no importación de productos no kasher; los laicos fueron abriendo más y más comercios, restaurantes y discotecas en Shabat. Pero el equilibrio se sigue manteniendo, e incluso ha cobrado ribetes geográficos: en Jerusalem (y en Modiin, donde vivo) todo se cierra en Shabat; en Tel Aviv, ciudad de colores plurales, muchos establecimientos abren. En el resto de Israel, todos los matices coexisten. Así, en Israel se vive y se deja vivir, aquí y allá con medidas que enfurecen a uno u otro sector, y sembrando el terreno para oportunismos políticos varios. Por ejemplo, el embanderado de la nueva embestida contra la apertura de comercios en Shabat es el ministro del Interior Gideon Saar, un laico, del partido Likud, autor del decreto de cierre. La municipalidad de Tel Aviv anunció que apelaría a la Corte Suprema la orden de Saar, y agregó que la ordenanza “retrotrae a Tel Aviv decenas de años hacia el pasado”. Yo puedo entender al ex ministro del Interior Eli Ishai, del partido religioso sefardí Shas, que solía hacer campañas parecidas. ¿Pero cuál es la agenda personal de Gideon Saar?

Noticias de un secuestro: primera semana

Guil-Ad Shaar, 16 años; Eyal Ifraj, 19; Naftali Frenkel, 16. Secuestrados.

Guil-Ad Shaar, 16 años; Eyal Ifraj, 19; Naftali Frenkel, 16. Secuestrados.

Por Marcelo Kisilevski

El secuestro de Guil-Ad Shaar, Eyal Ifraj y Naftali Frenkel, ocurrió minutos después de iniciada la apertura del Mundial 2014, lo cual fue intencional, según estimaciones de inteligencia, lo cual muestra el poder de Hamás (por ahora principal sospechoso del acto terrorista) de ejecutar atentados donde quiera y en el momento que elija.

Pero por sobre todo, el secuestro es una prueba de fuego para el modus vivendi que se ha desarrollado en este triángulo de amor odio entre Israel, la Autoridad Palestina encabezada por el partido laico nacionalista Al Fatah, que domina Cisjordania, y el movimiento radical islamista Hamás, que es gobierno en la Franja de Gaza.

Se trata de un status quo que viene desarrollándose desde 2004, con la muerte de Arafat y el sinceramiento de las relaciones de fuerzas en la interna palestina: la retirada de Israel de Gaza en 2005, que dejó a Hamás las manos libres para ser el nuevo patrón en la Franja, las elecciones de 2006, que pusieron al descubierto el arraigamiento de Hamás, su golpe contra Fatah en 2007 en Gaza, y la creación de facto de dos Autoridades Palestinas paralelas, pero con dos agendas contrapuestas.

En efecto, la Autoridad Palestina en Cisjordania, liderada por Fatah, apoya formalmente la fórmula de dos estados para dos pueblos y la confrontación no violenta con Israel. Su presidente Mahmud Abbas, entiende -y lo declara explícitamente- que la Intifada de Al Aqsa fue un error y que los palestinos tienen mucho más para perder que para ganar si lanzan una nueva conflagración contra Israel a raíz del nuevo fracaso en las negociaciones.

Del otro lado, Hamás no abandona su sueño de Dar El Islam, de volver al Califato consolidado desde Mahoma a los Omeya, y lucha por devolver “Palestina” a soberanía islámica: un solo estado, de corte islámico tipo Arabia Saudita, donde los judíos podrán vivir como “dhimmi”, ciudadanos de segunda, tolerados, protegidos y restringidos. También se embandera en la continuación de la lucha violenta contra Israel, y considera los vericuetos diplomáticos de Abbas como traición a la causa.

El factor religioso

No por nada continúa la beligerancia cíclica con Gaza, ya que no con Cisjordania: el componente religioso es el que prima. O, como me dijo una académica boliviana citando al politólogo argentino Carlos Escudé: “Cuando te declaran una guerra santa, por más que no creas en esas cosas, tienes una guerra santa encima”. Occidente, especialmente sus fuerzas de izquierda, harían bien en dejar de traducir todo a los viejos paradigmas de “lucha de clases” o “centro-periferia”, que no alcanzan a explicar los múltiples conflictos del Medio Oriente, por ejemplo esta abismal diferencia entre Cisjordania y Gaza: la diferencia no está en Israel, sino en los palestinos.

La paz de facto en Cisjordania, rota de modo esporádico por actos terroristas individuales, u otros más graves como la masacre de una familia entera en el asentamiento de Itamar, o el secuestro de los tres chicos hace una semana, tiene tres razones: la Cerca Separadora o “Muro”, la fuerte cooperación entre las fuerzas de seguridad palestinas y las israelíes, y la reducción del consenso en la calle palestina a favor de la violencia, a raíz del aumento en su calidad de vida, emprendida por la ANP post Arafat.

Es decir, bajar los decibeles de la violencia es interés supremo de la Autoridad Palestina de Mahmud Abbas, que repitió luego del fracaso de las negociaciones, luego de la puesta en escena de unidad con Hamás, y luego de este secuestro, que “la cooperación de seguridad (con Israel) es sagrada”.

Ahora, Israel ha lanzado un operativo, “Shuvu Banim”, “Regresarán los hijos” que es, en realidad, dos en uno: rastrillaje por miles de soldados para hallar a los secuestrados, y operativo contra blancos terroristas de Hamás, con objetivo de debilitarlo en favor del Fatah. Por eso, entre otras cosas, fueron arrestados 53 terroristas liberados a cambio de Guilad Shalit, que habían violado su libertad condicional y que, hasta ahora, Israel se abstenía de reapresar. El operativo israelí permitió a Abbas animarse a decir lo que dijo anteayer: que “el secuestro ha sido perpetrado para destruir a los palestinos”, y que “los secuestrados deben ser devueltos inmediatamente a sus hogares”, sin temor a ser visto como un colaborador con el sionismo. Antes había advertido: “Si se comprueba que los secuestradores son de Hamás, se acabará la unión nacional”.

Desafío triple

Por todo esto, el secuestro de los tres adolescentes es un desafío a todos los actores del triángulo: Israel deberá seguir al Hamás para devolver el equilibrio de fuerzas a uno favorable a Fatah en Cisjordania y, aunque responsabilice a Abbas por haber ocurrido en su territorio, deberá cuidarse de que el operativo sea breve, y que no patee el tablero más allá de lo controlable políticamente, tanto a nivel local como de presiones internacionales.

Mahmud Abbas, por su parte es desafiado por una facción del Hamás, la del sur de Hebrón, y deberá mostrar que puede controlar el terreno, tanto a ojos de Israel y de Occidente, como de su propia opinión pública. También deberá resolver si mantiene el pacto de unidad nacional con Hamás si se comprueba que los secuestradores son miembros de esa facción.

También el liderazgo de Hamás se ve desafiado: su aceptación de un pacto de unidad nacional con Fatah, y con un gobierno de Mahmud Abbas que apoya la existencia del Estado de Israel y todos los acuerdos anteriores firmados con el estado judío, lo fue desde una posición de debilidad política y económica. Expulsado su liderazgo de Damasco por haber declarado su apoyo a los sunitas contra Bashar el Assad, perdiendo el padrinazgo de Siria y de Irán; y huérfanos de sus subsecuentes sponsors, los Hermanos Musulmanes en Egipto, Hamás necesitaba desesperadamente nuevas fuentes de legitimidad. El secuestro, según algunas fuentes, ha puesto en situación embarazosa a los líderes hamásicos, que deberán hacerse cargo: o poner la casa en orden, o huir hacia adelante, hacia una confrontación total con la ANP y también con Israel.

MARCELO KISILEVSKI: “Se han configurado nuevos bloques”

(Entrevista en el diario El País de Montevideo, 16.6.14)

Periodista, docente y analista de la compleja realidad de Medio Oriente, Kisilevski ve muchas incógnitas respecto al escenario global, aunque registra algunos cambios sorprendentes en el inestable tablero político.

RENZO ROSSELLO, lun jun 16 2014

Pese a lo irreconciliables que surgen las posiciones israelíes y palestinas en el discurso, el experto israelí observa un doble discurso en el que ambas partes están interesadas en mantener el statu quo. Los cambios en la alineación global, con nuevos bloques que agrupan los intereses del Estado judío con Estados Unidos y todo el Mundo Árabe, frente al alineamiento de Rusia con Siria e Irán, bajo la mirada atenta y cercana de China.

-¿El diálogo entre Israel y palestinos está en un punto muerto o solo lo parece?

-La clave para entender lo que pasó tiene que ver con que al parecer el único que quería una resolución final de todos los puntos del conflicto -que incluyera Jerusalén, refugiados, las fronteras y todo lo demás-, era John Kerry, el secretario de Estado norteamericano. En el sentido de que a ambas partes del conflicto de palestinos e israelíes les conviene el statu quo como interés de Estado supremo. ¿Por qué? Porque si hay una resolución del conflicto que derive en la creación de un Estado Palestino, a (Benjamin) Netanyahu se le cae el gobierno, eso por el lado israelí. Por el lado palestino, también, desde la muerte de (Yaser) Arafat en el 2004 hay una situación en la que Mahmud Abbas, el heredero, cambia toda la política palestina. Es la primera vez que un líder palestino le habla a la gente en la cara, y hace una política de cara a los palestinos. Crea una economía palestina, hay una clase media palestina, hay vida nocturna en Cisjordania. De un tiempo a esta parte no se habla de los palestinos, en general se habla de Gaza, del bloqueo que sufre Gaza, el pueblo que sufre en Gaza, la invasión israelí. ¿Qué pasó con Cisjordania? Que cambiaron de página, el presidente palestino tiene una agenda que consiste en la fórmula de dos estados para dos pueblos y la confrontación no violenta, diplomática, con Israel, conseguir cosas por las buenas. Y le está saliendo muy bien, logró reconocimientos en la ONU, logró la liberación de presos palestinos aún antes de empezar las negociaciones. Del lado de Hamas en Gaza, la agenda es otra: un solo Estado, islámico tipo Irán, y mantener la confrontación violenta.

-¿Y cómo llegan a la unidad con esas diferencias?

-Como dijo un analista israelí, ahora en vez de haber un gobierno unificado hay tres gobiernos. Porque no cambia nada en el terreno, lo primero que no cambia es cuando termina el 30 de abril el plazo de John Kerry de los nueve meses, no pasa absolutamente nada, todo sigue igual, la cooperación en materia de seguridad entre las fuerzas palestinas, la policía y el servicio secreto palestino cooperan con el ejército y el servicio secreto israelí, exactamente igual que antes. Los ministros de Economía de ambas partes se reúnen, si Netanyahu tiene la iniciativa de hacer el boicot impositivo, de no pasarles el dinero de impuestos recaudados a la Autoridad Nacional Palestina, viene (Yair) Lapid, el ministro de Economía, y lo frena y por las dudas le pasa rápido el dinero. Es decir que hay un doble discurso de ambas partes.

-También en Israel hay un nuevo actor, que es el nuevo presidente Reuven Rivlin, ¿cómo incidirá eso?

-El presidente israelí es una figura simbólica, donde lo máximo que hace es dar un matiz. Shimon Peres era una figura de una talla internacional que nunca va a tener Reuven Rivlin y aunque es un halcón, es básicamente un republicano, un demócrata, un “señorito inglés” de la política israelí. A muchos no les gusta, incluido al propio primer ministro Benjamin Netanyahu que hasta último momento estuvo tratando de boicotear al candidato de su propio partido (el Likud, derecha), eso a Bibi Netanyahu le va a costar muy, muy caro, salvo que durante el tiempo que queda hasta las internas del Likud pueda cambiar todo. Yo no veo a un Rubi Rivlin sentándose con Mahmud Abbas y el Papa, daría la impresión, pero no sabemos, pero al mismo tiempo no es un fanático.

-¿Los ruidos en la línea con Estados Unidos no han generado una peligrosa situación con el principal aliado en un momento de gran aislamiento?

-Por un lado, es cierto, comparto esa lectura. Por otro lado, tenemos que entender que la geopolítica del Medio Oriente con las potencias va un poco más allá hoy en día y tiene que ver con el contexto ruso-norteamericano. De un tiempo a esta parte se están configurando bloques nuevos, donde EE.UU. se estaría debilitando en su capacidad no solamente económica, como superpotencia, sino en el sentido político de poder influir en los procesos, como lo hacía antes. Ya no es EE.UU. e Israel contra todo el Mundo Árabe, detrás del cual estaba la Unión Soviética. Es Israel, EE.UU., todo el Mundo Árabe, incluidos los palestinos y por el otro lado, Rusia, Irán, Siria, y China mirando detrás de bambalinas en lo económico.¿Cómo se va a terminar de perfilar, de dibujar el mundo? No lo sabemos exactamente, pero si me preguntan por Israel y EE.UU., yo creo que la alianza se puede llegar a fortalecer, más allá de las simpatías que pueda haber entre Obama y Netanyahu.

 

La psicología “evolutiva” de la educación israelí

evolución del hombre 2

Por Marcelo Kisilevski

Se me disculpará hoy el tono ácido. Es que hay buenas noticias en el ámbito educativo israelí: el Ministerio de Educación ha aprobado un programa para enseñar, en el área de ciencias, la teoría evolutiva de Darwin y similares, sólo que sin incluir el origen del hombre, de modo de no ennervar a los religiosos ortodoxos, que niegan que el hombre tenga un antepasado común con los gorilas, que ahí deben andar, muy ofendidos con los humanos que les niegan su pertenencia a tan noble familia.

La directora de la comisión del Ministerio que elaboró el programa, Prof. Nava Ben Zvi, dijo que “en los libros de estudio que están siendo escritos ahora, habrá tratamiento de la teoría, sin herir la sensibilidad del público religioso”. No sé qué pensarán los lectores, pero no creo que todos los religiosos piensen que hay contradicción entre el relato bíblico de la creación y las teorías científicas. Personalmente creo que ciencia y religión responden a preguntas diferentes. La ciencia intenta dilucidar qué ocurrió y cómo ocurrió, mientras la religión bien entendida busca enseñarnos para qué ocurrió y cómo comportarnos de modo acorde. Es decir, moral y ética. Siendo así, pensar que enseñar ciencia ocultando una parte para no ofender a los religiosos… ofende a los religiosos.

Obviamente que estoy haciendo wishful thinking en lo que toca a Israel. Aquí hay un establishment religioso ortodoxo que tiene voz y veto sobre lo que se enseña acerca de la creación del mundo, y se trata de un establishment que se ha enamorado de su postura antidarwiniana, quedando allí atascado como un gatito que no logra bajarse del árbol. Siendo esto cierto, no obstante, los diversos sectores religiosos israelíes, la “calle”, están haciendo grandes avances en todas las áreas de la vida moderna, y habría que darles una chance.

De todos modos se trata de excelentes noticias, decía, pues nos venimos a enterar de que hasta ahora, los niños israelíes y adolescentes no estudiaban en absoluto la teoría de la evolución. Ahora por lo menos, los chicos de 8° y 9° grado podrán saber lo que es la selección natural y la supervivencia del más apto, eso sí, de todos menos de los Homo Sapiens, que según teorías últimas, fueron contemporáneos de los Neanderthal y otras especies homínidas hasta que, simplemente, los matamos a todos. Por lo menos eso sostiene el historiador Yuval Harari, de la Universidad Hebrea de Jerusalem, en su libro “Breve Historia de la Humanidad”, refutando la creencia científica y popular de que las especies homínidas se sucedieron una después de la otra, como lo muestra el famoso dibujito.

Pero hasta que Yuval Harari entre en la secundaria, en lugar de quedar atónitos al escucharlo en la universidad, los chicos israelíes deberán seguir enterándose de las teorías científicas acerca del origen del hombre por Wikipedia, fuente autorizada si las hay.

 

Israel, por ahora, gana la “Guerra de la Culpa”

Un nuevo pacto, y van... Ismail Haniye, primer ministro del Hamás en Gaza; Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina.

Un nuevo pacto, y van… Ismail Haniye, primer ministro del Hamás en Gaza; Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina.

Por Marcelo Kisilevski

El último pacto entre Fatah y Hamás, y la consiguiente reacción del gobierno de Biniamín Netanyahu parece confirmar una lectura que venimos explicando hace tiempo: el único que parece desear un acuerdo entre israelíes y palestinos es el secretario de Estado norteamericano John Kerry. Entre los israelíes y palestinos mismos, lo que se libra es una guerra sin cuartel por hacer quedar a la otra parte como la culpable por el fracaso preanunciado de las tratativas. Y esta semana, con la firma de su acuerdo con Hamás, los palestinos han quedado como los culpables y van perdiendo, hasta nuevo aviso, la “Guerra de la Culpa”. 

En la coalición israelí todos, a izquierda y a derecha, cerraron filas en torno al premier Netanyahu, que le dijo al mediador Martin Indyk esta semana: “Cada vez que estamos cerca de definiciones, los palestinos huyen”, y: “Entre la paz con Israel y la paz con Hamás, Mahmud Abbas ha elegido la paz con Hamás”.

Probablemente tiene razón. Así fue en el 2000 entre Arafat y Barak en Camp David, así lo fue en 2008 cuando Olmert le ofreció un detallado mapa a Abbas, así fue hace pocos días la solicitud palestina de incorporarse a 15 organizaciones de la ONU, y así lo es ahora con la firma de un acuerdo de unidad nacional con Hamás. El único problema no es el contenido de lo que se dijo, sino el estado de ánimo triunfal de buena parte de la coalición de gobierno, como diciendo: “¡Se los dijimos!” El resonante entierro de las negociaciones a manos de Abbas pareciera ser lo mejor que les podía haber ocurrido, en especial a los ministros más derechistas. O, como lo puso Sima Kadmón, de Yediot Ajaronot, hoy viernes: “¡Qué crisis más maravillosa!”

Pues mientras el gobierno israelí celebra el hecho de no tener que tomar decisiones dolorosas, capeando así las amenazas de su ala más derechista de desmantelar la coalición, la izquierda israelí tiene motivos para temer que este nuevo rompimiento signifique el fin del proyecto de dos estados para dos pueblos, desbarrancando al país hacia un estado binacional, que signaría el fin de la autodeterminación del pueblo judío en su tierra ancestral.

Por suerte, la decisión de gabinete posterior al acuerdo de pacificación logró ser moderada por el ala izquierda de la coalición. En efecto, el propio Netanyahu, Tzaji Hanegbi (Likud), Yair Lapid (Iesh Atid) y Tzipi Livni (Hatnuá), cuya razón de ser en la coalición es precisamente dirigir las negociaciones, lograron frenar los carros comandados por Uri Ariel, Naftali Bennet (Habait Haiehudí) y Avigdor Liberman (Israel Beiteinu) entre otros, y en lugar de dar el portazo final a las negociaciones, se decidió su suspensión hasta nuevo aviso, eso sí, con sanciones serias a la Autoridad Palestina.

Bien hizo Hanegbi, hoy por hoy una de las voces más centradas del Likud, en declarar a la emisora Galei Tzahal: “Si el nuevo gobierno (que surja del acuerdo Fatah-Hamás) acepta las tres condiciones del Cuarteto -no violencia, reconocimiento de Israel, y reconomiento de los acuerdos anteriores- podremos volver todos a la mesa de negociaciones”. Lo dijo escéptico, pero está muy bien.

Los estofados de Mahmud Abbas

En el lado palestino, Abbas también cuece habas. También él puede tener razón cuando dice que el acuerdo con Hamás no contradice las conversaciones con Israel. En efecto, el nuevo intento de pacificación Fatah-Hamás no debería en principio molestar a Israel. Después de todo, sabemos que Hamás llega a este acuerdo desde una posición de debilidad política y quiebra económica: sus fondos en el mundo están congelados, el padrinazgo sirio-iraní ya no existe desde el apoyo hamásico a los rebeldes sunitas en Siria, y el posterior padrinazgo egipcio llegó a su fin también, con la caída del gobierno de los Hermanos Musulmanes, desembocando en una guerra abierta del general A-Sisi contra el Hamás y quienes colaboren con esa organización islamista desde Egipto.

Desde ese punto de vista, Mahmud Abbas llega al acuerdo desde una posición de fuerza, hecho demostrado también por la acordada conformación del gobierno interino palestino: un gobierno de tecnócratas, encabezado por Abbas, y sin gente del Hamás. También se ve en el hecho del llamado a elecciones generales en medio año: hasta ahora, y desde los últimos comicios en 2006, Abbas no se animaba a ir a elecciones por temor a perder a manos de Hamás. Ahora se anima, y son buenas noticias. En el plano político intra-palestino, pues, el acuerdo con Hamás -se vaya a cumplir o no, pues todos los intentos anteriores fracasaron- es señal de un Abbas más fuerte, no más débil, y eso debería alentar a la parte israelí a aprovechar esa ventana de oportunidad para pisar el acelerador y cerrar trato.

Un dirigente de Fatah, en efecto, lo graficó bien en la ceremonia de la firma: “Cuando estábamos separados los israelíes decían que no había con quién hablar porque estábamos separados. Ahora que nos unimos, dicen que tampoco hay con quién hablar, porque nos unimos”. En otras palabras, ¿en qué quedamos? Si por más unidad que haya, no hay representantes de Hamás en el gabinete, la política exterior y el proceso de paz se sigue manejando según la línea no violenta y según la agenda de dos Estados que esgrime el Fatah, si Abbas, en suma, puede haber conquistado con este acuerdo la Franja de Gaza sin disparar un solo tiro, ¿cuál es el problema de Israel?

El problema es que Abbas sabía cuál sería la reacción del actual gobierno israelí. Su acuerdo con Hamás le proporciona a los israelíes municiones innecesarias. El hecho se produce después de lograr otra flexibilización de Netanyahu. En efecto, a su amenaza de desmantelar la Autoridad Palestina, el premier israelí respondió autorizando a su equipo negociador a anunciar que la construcción en los territorios sería “moderada” y que la construcción de nuevas casas particulares sería congelada. La segunda condición de los palestinos, de que se debata inmediato el tema fronteras será aceptada, a condición de que también se traten los demás temas centrales. Y también el tema de los presos palestinos, dijo Bibi, se podrá resolver por las buenas.

Entonces, ¿cuál era el apuro de Abbas? Bien podía haber esperado a la firma de un acuerdo marco con Israel, incluidas sus condiciones, e incluida la liberación de la cuarta tanda de presos, que hubiera abarcado también a los árabes de ciudadanía israelí, y el compromiso israelí a liberar otros 400 presos en la siguiente etapa, antes de correr a abrazarse con los fanáticos de Hamás. Éstos no tardaron en hacer su propio marketing del acuerdo, en contra de las negociaciones: “El pueblo palestino estaba yendo por un mal camino en estas negociaciones con Israel; este es el primer paso para corregir el rumbo”, dijo sin empacho un dirigente hamásico.

Dado que no se habló ni se resolvió ninguno de los puntos de discordia entre ambas agrupaciones palestinas, el acuerdo puede explotar antes de que se concrete siquiera la formación del gobierno interino. Hamás y Fatah difieren, especialmente, en quién va a controlar los medios de combate que hoy posee Hamás, con decenas de miles de cohetes apuntados a Israel y, sobre todo, qué agenda va a primar: la de dos estados (Fatah), o la de un solo estado, islámico y con la destrucción de Israel mediante, esgrimida por Hamás. Y si la lucha frente a Israel será la diplomática del Fatah o la violenta de Hamás.

Y dado que sabía que este acuerdo echaría por tierra la firma del acuerdo marco, la responsabilidad política de Abbas supera en este caso a la de Netanyahu que, hay que decirlo, dio mejores muestras de flexibilidad y muñeca política a la hora de ofrecer soluciones creativas, aun con la presión de su ala derecha soplándole en la nuca.

En tanto, todas las partes parecen respirar aliviadas en esta semana, como quien ha ganado tiempo hasta el próximo round. La única pregunta que queda pendiente es si el tiempo corre a favor de alguno de ellos. Si el fracaso total de las negociaciones lleva a una nueva erupción de violencia, ambos habrán perdido.

Y quién sabe, quizás todas estas acciones y reacciones no sean más que enérgicos intentos de último momento, antes del 30 de abril, fecha tope de esta etapa de las negociaciones, por llegar en buena posición a un final un poco más feliz. Inchallah…

Breve reflexión sobre Olmert

Por Marcelo Kisilevski

El ex Primer Ministro Ehud Olmert fue hallado culpable de soborno por el Juzgado de Distrito de Tel Aviv, en el caso de la construcción del monstruoso complejo edilicio que arruinó el paisaje de Jerusalén, conocido como Hollyland. Falta saber la condena, y fuentes policiales me cuentan que es probable un mínimo de cuatro años en la cárcel. Junto con él fueron sentenciadas unas diez personas más, entre ellos su Directora de Despacho Shula Zaken y el ex alcalde de Jerusalén, Uri Lupolianski.

Una querida amiga israelí posteó entonces en nuestro grupo de whatsapp: “Intentaron hacerme una broma pesada por el 1° de abril (el equivalente al Día de los Inocentes en Israel). Me dijeron que existe un país en el mundo en el que un Presidente está preso, un ex Primer Ministro lo estará, una Directora del Despacho del Premier también lo estará, un ex ministro de Economía (Hirschzon) estuvo en la cárcel, un ex Ministro del Interior (Arieh Deri) estuvo en la cárcel, ministros de gobierno y parlamentarios estuvieron presos también, un alcalde de Jerusalén (Olmert) estará en la cárcel, y la lista continúa y es larga… Por suerte no soy ingenua y no me lo creí… No es posible que exista semejante país”.

Le contesté, y lo comparto: “En cambio para mí son excelentes noticias. Si ustedes (los israelíes) se quejan, es porque no tienen idea de lo que ocurre ahí afuera. Imagínense un país en el que todo político roba y no lo atrapan, no pasa un solo día de su vida en la cárcel y se ríe de todos todo el tiempo, al tiempo que refriega su riqueza robada en la cara de todos los ciudadanos en sus apariciones mediáticas. No es una broma de 1° de abril. Yo crecí en uno así, y es realmente triste. La frase ‘Será justicia’ no es obvia, un poco de orgullo puede venir bien también hoy.”

Mi amiga honestamente me contestó: “Ah, caramba”.