Más muertos, nuevos horizontes

Por Marcelo Kisilevski

Todavía no queda claro cómo se sale de Gaza. El primer ministro ofreció el pasado miércoles una conferencia de prensa donde, además de denostar a sus ministros por hablar en contra de su política, dijo también cosas como: “Ante cada ataque palestino, tendrán un golpe 70 veces más fuerte”, y “se abre un nuevo horizonte político en la región que no necesariamente es malo para Israel”.

Lo primero se refleja en la acción del ejército, que ha pasado a una nueva fase de la guerra contra Hamás, la liquidación selectiva de líderes de Hamás y el derribamiento de edificios enteros donde tiene lugar la actividad terrorista.

Lo segundo queda menos claro pero se ven sus señales: la propuesta egipcia, el mayor involucramiento de Arabia Saudita, el lobby que hace Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, en Qatar frente a Khaled Mashal, el líder del brazo político de Hamás, gestiones de resultado incierto.

La propuesta egipcia sobre la mesa hoy incluye un alto el fuego inmediato y el regreso a la mesa de negociaciones dentro de un mes. Según sostiene la delegación palestina, ya durante ese mes se abrirían los pasos fronterizos para personas y mercancías, y comenzaría de inmediato la reconstrucción de Gaza.

Dentro de un mes se hablaría del puerto y el aeropuerto y la liberación de presos palestinos. Según los palestinos, su delegación en El Cairo ya dio su consentimiento al esquema, pero Israel todavía no. No es del todo exacto. Dentro de la delegación existe una interna feroz. El representante de la Jihad Islámica dio su consentimiento, pero no así los de Hamás. En un comunicado esta organizaicón dijo: “Está por verse, cuando haya algo nuevo avisaremos”. Israel está esperando a Hamás.

Es que Hamás parece haber logrado una ecuación que le es cómoda: 1) Ha logrado matar al primer niño israelí, Danielito Treguerman, de 4 años y medio, por una bomba de mortero en su casa en el kibutz, y ha logrado convertir a decenas de miles de israelíes en refugiados dentro de su país: ahora se sienten más empatados. 2) La abundante cobertura en los medios israelíes, que muestran a tantas familias alejadas de sus hogares, acumulando ira contra el gobierno que no ha resuelto el tema de los disparos y que no presta ayuda económica para su deambular por casas de parientes y gente solidaria en otros kibutzim y poblados, y con la inminente apertura del ciclo lectivo la semana que viene, quizás no brinda una imagen de triunfo contundente al Hamás, pero se acerca bastante a una sensación de pervereso placer, y además, podría hacer caer al actual gobierno israelí en un mediano plazo. 3) Hamás sabe que Israel no quiere reconquistar la Franja, así que aprieta las clavijas del “cautiverio” israelí en la trampa gazatí. La trampa consiste en no poder parar la contienda, pero al mismo tiempo no poder terminarla de modo contundente, pues ello implicaría una guerra de meses, miles de muertos palestinos, y cientos de soldados israelíes caídos.

En el ejército lo saben: “Por supuesto que Israel puede voltear a Hamás, pero tiene su precio”. Sobre todo cuando, en el plano político, se perfila un esquema de pacificación (no necesariamente de paz) donde Hamás obtendría logros como los que figuran en la propuesta egipcia, pero Israel podría obtener una mayor intervención regional por parte de sus nuevos y coyunturales aliados, los ya nombrados saudíes, egipcios, jordanos, Autoridad Palestina, una alianza que posibilitaría un corrimiento de Hamás, que quedaría como parte del gobierno de unidad de la AP, ahora sí reconocido por Israel, a un plano menor.

Al punto tal esto asoma como posibilidad real, que el mismísimo ministro de Relaciones Exteriores, Avigdor Liberman, llamó a su gobierno a desempolvar la Propuesta Árabe de Paz de 2002 y sentarse a negociar la paz con toda la Liga Árabe sobre esa base. Soplan nuevos vientos, a no dudarlo, y el fin de esta contienda abre ciertamente nuevas oportunidades.

Puede tratarse de wishful thinking, pero está claro que existe una dinámica más compleja, sobre todo a la vista de ISIS, que viene marchando desde el noreste, que lo que veíamos antes del operativo. No es el sueño de Netanyahu, que durante el operativo anterior, Pilar Defensivo, aseguraba con arrogancia que a él no le ocurriría lo mismo, pues “nosotros derribaremos a Hamás”. Pero en el Medio Oriente también existe la política como el arte de lo posible, y ahí estará Israel, ganando una guerra y haciendo concesiones al derrotado, esperando que los réditos vengan esta vez por otros costados más amplios.

El resultado es que nada le impide a Hamás esperar una semana más, hasta que empiecen las clases en Israel, para que el país entre en caos social y político, y algunos muertos y heridos israleíes más con bombas de mortero. Todavía le quedan a Hamás miles de estas bombas a las que Israel, que ha logrado dar solución a los cohetes de mediano y largo alcance y a los túneles, recién ha comenzado a desarrollar una tecnología que dé respuesta a estas bombas pequeñas, primitivas, pero no menos asesinas. Según dijeron los medios, pasarán todavía un par de años hasta dar con esta tecnología.

Siendo así, y no previéndose un mutis por el foro de Hamás al cabo de la contienda y de las negociaciones, sólo cabe esperar que prospere la nueva alianza moderada en el Medio Oriente, de la que Israel es parte, y que, junto con la gravedad de la destrucción en Gaza y la duración de la guerra, hagan que Hamás no sea ya el único jugador en Gaza, y que la pacificación, esta vez, dure más de dos años. Es lo más opitimistas que podemos ser por el momento.

Otra vez a Gaza

Muhamad Def, jefe militar del Hamás, en la mira del ejército israelí, aunque no queda claro si fue alcanzado por el bombardeo. ¿Un golpe de suerte casual de la Inteligencia, o Israel sube la apuesta y apunta ahora a los líderes de Hamás?

Muhamad Def, jefe militar del Hamás, en la mira del ejército israelí, aunque no queda claro si fue alcanzado por el bombardeo. ¿Un golpe de suerte casual de la Inteligencia, o Israel sube la apuesta y apunta ahora a los líderes de Hamás?

Hamás y las demás organizaciones terroristas en Gaza violaron una vez más ayer al medio día el cese del fuego, que debía finalizar a la medianoche. Decenas de cohetes fueron lanzados desde la Franja de Gaza durante la noche, hacia el sur y centro de Israel. No hubo víctimas, la mayoría de los cohetes estallaron en terrenos abiertos. Se escucharon alarmas, entre otros lugares, en torno a Gaza, en Beer Sheva, Ashdod, Ashkelon, Tel Aviv, Jerusalén. El arma de Retaguardia del ejército ordenó reabrir los refugios públicos en un rango de 80 kilómetros, y llamó a la gente a volver a estar atenta a las instrucciones de seguridad.

Israel responsabilizó a Hamás por el lanzamiento de cohetes ayer al mediodía, a pesar de que no necesariamente fueron hombres de Hamás mismos los que lo perpetraron. La Fuerza Aérea israelí atacó decenas de objetivos en Gaza, de lo cual se informó de 10 muertos y 60 heridos.

En el bombardeo israelí a una casa en el barrio de Sheij Radwán, en Gaza, murieron la esposa y la hija de Muhamad Def, comandante del brazo armado de Hamás. Un hombre más resultó muerto también, y todavía no se sabe si se trata de Def mismo. En el pasado, Israel ya había intentado cuatro veces liquidar al comandante Def. La casa pertenece a la familia A-Dalu, uno de cuyos miembros, Yamal Muhamad, es un alto comandante del sistema de cohetes de Hamás.

El vice jefe político de Hamás (segundo de Khaled Mashal), Musa Abu Marzuk, afirmó que “Israel inventó excusas de disparo de cohetes para intentar asesinar a Muhamad Def”. Sin embargo, no dio detalles del estado en que se encuentra Def.

Fuentes en Israel afirmaron, por su parte, que el jefe político de Hamás, Khaled Mashal, actuó para frustrar el cese del fuego para boicotear la iniciativa de paz egipcia, colocando en su lugar otra propuesta árabe, la lanzada por Qatar. Según dichas fuentes, en los próximos días seguirán los lanzamientos de decenas de cohetes desde Gaza, y también los bombardeos israelíes en respuesta. Las estimaciones mediáticas en Israel son que quedan en manos de las organizaciones terroristas palestinas alrededor de 2.000 cohetes.

Un diario en árabe que se publica en Londres informó que Qatar, que es hoy en día el principal financiador de Hamás, había amenazado a Khaled Mashal con expulsarlo del país si Hamás acepta el acuerdo propuesto por El Cairo. Una fuente palestina informó al diario que Hamás había exigido a Egipto otorgar a Qatar un papel preponderante en las negociaciones, pero El Cairo rechazó esta idea y anunció que no actuaría en tal sentido, a menos que Qatar se disculpara ante Egipto por el papel que ha jugado desde el derribamiento en ese país de la Hermandad Musulmana.

Estados Unidos expresó su “preocupación” por el reanudamiento del combate en Gaza, y culpó a Hamás por la violación al alto el fuego. La portavoz de la Casa Blanca condenó el lanzamiento de cohetes, y enfatizó que Israel tiene derecho a defenderse. No obstante, llamó a las partes a un nuevo cese del fuego y a regresar a la mesa de negociaciones.

El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, también lamentó el colapso del cese del fuego, si bien no culpó a ninguna de las partes por ello. También llamó a las partes a demostrar responsabilidad y evitar más escalada. Dijo que “un futuro mejor para los palestinos en Gaza y de seguridad para Israel está contenido en las conversaciones de El Cairo”.

¿Ganando la guerra, perdiendo la paz?

Hamás ha "logrado" una nueva invasión israelí, con destrucción masiva y más de 1.800 muertos, ha quedado de pie, y es posible que obtenga ahora concesiones: eso es ganar. Equipo negociador de Hamás, con Azam Al-Ahmad (3o. de la izq.) a la cabeza.

Hamás ha “logrado” una nueva invasión israelí, con destrucción masiva y más de 1.800 muertos, ha quedado de pie, y es posible que obtenga ahora concesiones: eso es ganar. Equipo negociador de Hamás, con Azam Al-Ahmad (3o. de la izq.) a la cabeza.

Por Marcelo Kisilevski

Mañana martes termina el nuevo cese del fuego entre Israel y Hamás, que están negociando en El Cairo sobre la propuesta de Egipto, que también es el país mediador. Ambas partes, Israel y Hamás sienten que están en una trampa. La propuesta egipcia contiene la mutua no agresión, el levantamiento del bloqueo israelí y la posibilidad de reconstruir Gaza. Pero no incluye el puerto y el aeropuerto ni, por sobre todo, la reapertura del paso de Rafah, por donde pasa el dinero de Qatar para pagar sueldos y cemento.

De todos los apartados del plan egipcio para un cese del fuego duradero, el más difícil de aceptar es el que los obliga a cesar de plano su desarrollo balístico y la excavación de túneles de ofensiva en el subsuelo israelí. Aquí se divide la interna hamásica: Hamás-Gaza está dispuesto a aceptar la propuesta egipcia así como está, pero Khaled Mashal, desde su hotel de 5 estrellas en Qatar, ya la ha rechazado: para él, ese apartado implica reconocer a Israel en las fronteras del ’67.

Israel está dispuesto a otorgar algunas medidas de alivio a la situación humanitaria, y de hecho, los cientos de camiones con insumos de primera necesidad nunca han dejado de fluir hacia la Franja. Ahora, a pesar del silencio de radio al que se ha llamado el equipo negociador israelí, la prensa sabe que Israel permitiría la ampliación de la zona pesquera gazeña a 3 millas. Hamás quiere 6.

Hamás está en una trampa porque llevó a la Franja de Gaza a la peor destrucción de su historia y a más de 1.800 muertos, bajo una confesa política de “escudos humanos”, en las que se le pedía a la gente sacrificarse por la causa, literalmente hablando. Si no lleva a su opinión pública logros que impliquen que el sacrificio valió la pena, en la forma de alivio al bloqueo y dinero contante y sonante, puede ver en peligro su permanencia en el poder y su relevancia en las conciencias.

Pero Israel está en una trampa no menor, que ni siquiera pasa por la construcción de un puerto y un aeropuerto, sino por el hecho de estar negociando con Hamás, lo cual se quería evitar. Cualquier logro que se lo otorgue a Hamás implicará que Israel está dando un premio al terrorismo y a la política desquiciada de esa organización islamista radical. Por no hablar del sentido común: Hamás es el bando que perdió una guerra que él comenzó. ¿Por qué habría de salir de la negociación con logro alguno? Por todo ello, Israel prefiere que sea Hamás el que diga que no a la propuesta de El Cairo.

Un síntoma del malestar que recorre la cúpula israelí es el hecho de que, durante el operativo, el premier Netanyahu efectuaba reuniones de consulta de varias horas por día con su gabinete, intentando evitar errores del pasado, pasando el examen del Contralor del Estado, que luego revisa los procesos de toma de decisiones. Ahora, en la etapa diplomática, se quejan sus ministros, nadie se entera de nada. Sus ministros, dicen en los pasillos de la Knesset y también en los del partido Likud, esperan a Netanyahu en la esquina para liquidarlo políticamente.

Nadie está conforme

Es que el operativo no ha dejado conforme a nadie. La derecha israelí truena ahora con que el operativo no fue “ni chicha ni limonada”: no terminó de liquidar al Hamás, ni ha logrado calma por años para los pobladores del sur -ni del centro- de Israel, y estamos negociando con los terroristas para darles “premios” por esta guerra que ellos lanzaron. Una vez terminado el operativo, se sienten libres para dar sus opiniones independientes -y prepararse quizás para inminentes internas y elecciones generales-, y la inconsultabilidad con la que se conduce ahora el premier, los hace sentir aún más libres para criticar e incluso atacar a la dupla Netanyahu-Yaalón, el ministro de Defensa.

Tampoco están conformes los pobladores del sur, que temen volver a sus hogares en torno a Gaza, y hasta el momento sólo un 25% lo hicieron. Es que por lo menos un tercio de los cohetes hamásicos salieron ilesos del ataque, la cúpula hamásica entera no fue tocada, la capacidad de fabricación de nuevos cohetes continúa viva, aunque no sepamos sus dimensiones. Ante la red de Qatar, Al-Jezeera, Hamás lució orgulloso uno de sus talleres, presentando incluso en sociedad al nuevo cohete J-80, capaz de llegar a Tel Aviv. Tampoco hay garantías de que se hallan encontrado y destruido todos los túneles excavados debajo de pueblos y kibutzim. Cuando a fines de mes terminen las vacaciones de verano, y los chicos israelíes deban volver a clases, el problema de opinión pública se agravará.

La izquierda israelí, por supuesto, tampoco está conforme, pero a diferencia de ocasiones anteriores, ha logrado articular una línea de acción que le permite salir de su letargo. Esta vez, a la par de expresar su preocupación por la población palestina en Gaza, denunciaron con fuerza la locura de Hamás y, salvo algunas manifestaciones con tinte anarquista, la clase política se mantuvo alineada con el gobierno, y en especial con el ejército.

Pero la izquierda apoya la línea de, una vez golpeado con fuerza el islam radical y quitada de en medio su relevancia, pasar rápidamente a un arreglo global que de verdad garantice paz, no sólo por años sino por generaciones.

El que mejor expresa esta línea hoy en día es el líder de la oposición, Itzjak (Buyi) Herzog, jefe del Partido Laborista. Luego de apoyar republicanamente al gobierno durante el operativo, elogiando la autocontención, y el no dejarse llevar por las propuestas de destrucción total escuchadas desde la propia coalición, Herzog otorgó este fin de semana una extensa entrevista a Yediot Ajaronot, donde rompió el silencio. Fue crítico, pero dejó implícito que todavía el premier está a tiempo.

“Bibi no es fuerte frente a Hamás, sino que fortalece a Hamás”, dijo con dureza. “Hamás, que estaba debilitado antes de la contienda, entendió que por medios militares puede obtener logros, y el pueblo (palestino) se aglutinó en torno suyo. No hemos logrado crédito internacional a nivel político, no hemos aislado a Hamás, y al final Netanyahu entró en una trampa… Se ha desarrollado en nuestra región una coalición apasionante, de la que somos parte: Egipto, Jordania, la Autoridad Palestina, Arabia Saudita, los estados del Golfo. Una coalición que refleja una visión”, la visión de un Medio Oriente laico, que se opone en bloque al islam radical que viene avanzando, donde se incluye a ISIS, pero también a Hamás. “¿Y qué hizo Bibi con eso?”, pregunta Herzog. “Sólo fanfarronear y dedicarse a su supervivencia política, mientras sus ministros se dedican a mutuas chicanas preelectorales… Yo espero por lo menos que el primer ministro diga cuál es su visión… El problema es que fortalecer al Hamás impide toda capacidad de llegar a una paz por la vía política… Yo en su lugar habría dado un golpe doloroso a Hamás, y luego habría viajado a Ramallah, a lo de Mahmud Abbas,  habría llamado a su puerta y comenzado a hablar con él”.

Se puede discutir con el líder laborista: el crédito internacional se debilitó hacia el fin del operativo pero sigue vivo y coleando. Hamás estuvo más aislado que nunca en el frente internacional e incluso en el mesoriental. Pero un dato es incuestionable: Israel está en El Cairo negociando con Hamás. Cuando, en realidad, la idea era bien otra: apalancar el aislamiento de Hamás, negociar con Egipto, la Autoridad Palestina, Jordania, Arabia Saudita (todos ansiosos por cerrar un bloque contra el islam radical en la región), para una desmilitarizar la Franja, con o sin autorización de Hamás. Y, a partir de allí, generar una coalición humanitaria internacional para reconstruir y desarrollar la Franja de Gaza (el gobierno ya dijo que no tendría problema en ayudar), y crear un estado palestino moderado al que Israel, de todos modos, ya se ha comprometido.

La ventana de oportunidades no se ha cerrado aún. Los próximos días y meses dirán si el gobierno israelí aprovecha, a pesar de todas las dificultades, una oportunidad que puede ser histórica para alcanzar la paz regional.

 

Israel, Gaza y el Mundo: Cuando Todo Aumenta

Por Marcelo Kisilevski

El islam radical aumenta la apuesta. El cinismo de Hamás a trepado a nuevos picos. El antisemitismo se ha quitado la máscara. La superficialidad en el análisis no conoció límites. La guerra de los números (de muertos) adquiere ribetes macabros. Crónica de un mundo que “va por más”. 

En muchas manifestaciones, los motivos antisemitas directos se entremezclaron en los clásicos llamados a "parar la masacre". Los medios y los gobiernos no pueden quedar indiferentes al aumento del antisemitismo abierto.

En muchas manifestaciones, los motivos antisemitas directos se entremezclaron en los clásicos llamados a “parar la masacre”. Los medios y los gobiernos no pueden quedar indiferentes al aumento del antisemitismo abierto.

Durante esta guerra se exacerbó todo. Los cohetes de Hamás llegaron más lejos. Más israelíes quedaron dentro del rango de tiro y millones debieron correr a los refugios. Hamás aumentó su apuesta casi hasta el final, y así aumentó también la reacción israelí.

El islam fundamentalista también fue más. La contienda no fue solamente contra Hamás: los políticos, los países árabes, los analistas, miran hacia el noreste, donde ISIS sólo ha comenzado su carnicería, y su marcha implacable hacia Siria, Líbano Jordania, Israel y también hacia Europa. Las banderas de ISIS ya han llegado al Viejo Continente. No por nada los países árabes no se pronunciaron esta vez, como era su costumbre, condenando a Israel por el ataque en Gaza. El contexto internacional se ha modificado, se ha amplificado.

Durante el último Ramadán, que terminó hace pocos días, organizaciones como ISIS en Irak, Jabat El Nusra en Siria, Boko Haram en Nigeria, mataron a 15.500 personas. En 2013 habían sido 8.000. Este fin de semana, ISIS conquistó una aldea de la etnia yazidi en Irak, y les dio dos opciones: conversión al islam o muerte. Al final fusilaron a sangre fría a 80 varones y secuestraron a 100 mujeres. Los muertos en Siria ya rozan los 200.000, entre ellos 1.800 palestinos de campos de refugiados. Sin embargo, sólo la muerte de 1.867 palestinos en Gaza a manos de Israel, fue calificada de “genocidio” por gente muy respetada en Occidente. El relativismo moral también alcanzó niveles de exuberancia.

Periodistas “apretados” y amenazados

Creció también la sofisticación de la táctica de Hamás de utilización de civiles en la contienda. Una vez que los corresponsales extranjeros salieron de la Franja, comenzaron a relatar lo que verdaderamente había ocurrido. Fueron publicadas las órdenes de Hamás a sus combatientes de mantener a la población en sus hogares: “El ejército israelí limita su fuego contra concentraciones de población civil”, se lee en el documento de instrucciones a los cuadros. “Recomendamos utilizarlas con fines ofensivos. Disparar desde viviendas civiles es interés de Hamás puesto que potencia el odio contra Israel”.

Los periodistas fueron “apretados” para que den una sola versión de los hechos, a saber: “Israel dispara deliberadamente contra civiles”. Cuando un periodista de la India filmó desde su cuarto de hotel a una célula de Hamás disparando misiles de entre las casas, lo hizo murmurando: sabía que estaba arriesgando la vida. Muchos periodistas saben que no podrán entrar más en Gaza por estas revelaciones.

Medios respetados y no precisamente pro-israelíes, como New York Times, la mismísima Al Jezeera y la BBC de Londres, comenzaron a poner en duda las estadísticas hamásicas y a hacer las preguntas correctas, si bien sólo después de la retirada israelí de Gaza, cuando el daño en la opinión pública mundial ya estaba hecho.

El NYTimes analizó las cifras y las edades de los muertos de la lista entregada por “fuentes médicas en Gaza” pero controlada por Hamás con mano de hierro, y descubrieron que los hombres de 20 a 29 años (varones en edad de combatir), que son el 9% de la población general, constituían un tercio de los muertos. Ello implicó, por ejemplo, quitarles los uniformes a los cuerpos de los combatientes caídos y hacerlos pasar por civiles. En cambio, las mujeres y los niños menores de 15 años -menos propensos a empuñar un rifle- y que representan juntos el 71% de la población general, representan un tercio de los muertos. Es decir, con todo el dolor por la muerte de civiles no involucrados, no se puede llamar a eso “matanza indiscriminada”. Algo bien diferente sucedió allí.

En el islam radical, la posibilidad de “ocultar la verdad en la defensa del islam” se llama “taqiyya”, que es difinido como “disimulación, o dispensa legal, por la cual un creyente puede negar su fe o cometer otros actos ilegales o blasfemos, al verse en peligro significativo de persecución”. En otras palabras, el islam prevé el uso de la mentira, pero sólo ante el peligro para la propia vida. El islam radical, con Hamás a la cabeza, ha llevado ese concepto a altísimos y macabros niveles de sofisticación.*

Cuando los “sionistas” eran los “judíos”

La cobertura de ciertos medios de comunicación también fue exacerbadamente militante. Un “poeta” palestino fue entrevistado por una radio sudamericana diciendo que los soldados caminaban entre la multitud palestina “buscando mujeres y niños”, y cuando los encontraban “les disparaban en la cabeza”. Los periodistas de la radio lo dejaron hablar sin siquiera repreguntar.

Es que la superficialidad del análisis también fue la estrella de este período. La lectura se redujo a un pensamiento moralmente escandaloso: “Murieron más palestinos. Ergo, Hamás tiene razón”. Ese pensamiento, llevado a sus últimas consecuencias, daría la razón a Hitler: en los bombardeos de los aliados sobre Alemania murieron entre 400.000 y 600.000 alemanes civiles. Por los cohetes nazis sobre Londres, murieron 10 veces menos: 60.000.

También ha crecido el antisemitismo en el mundo, o por lo menos, ha aumentado el desembozo. A partir de la Segunda Guerra Mundial y la Shoá, el antisemitismo había quedado colocado en el freezer: ya no era políticamente correcto decir “yo soy antisemita”, o “yo odio a los judíos” a excepción de los neonazis, por décadas alejados del mainstream occidental. No es que el odio hubiera desaparecido, sino que había quedado sublimado, recanalizado hacia “el judío entre los estados”, Israel. De ello hemos tratado en un post anterior.

Pues bien: el “recreo” de siete décadas ha finalizado, y los antisemitas ya no tienen problema en identificar al odiado sionismo con los judíos. En Alemania se escuchaban gritos de “judíos (ya no ‘sionistas’) a las cámaras de gas”. En Berlín, un hombre fue golpeado por usar kipá en la calle, y el embajador israelí en Alemania denunció que “están atacando judíos en la calle como si fuera 1938″. En México se gritó “Fuera judíos de México”, en París una sinagoga fue atacada por una horda neonazi y repelida por la juventud judía. En Toulouse, un hombre fue arrestado por lanzar bombas incendiarias contra un centro judío, periodistas mezclaron la palabra “judío” como sinónimo del demoníaco “sionista”. En las manifestaciones en Londres, Hitler fue convocado y bendecido.

Es que también ha aumentado la claridad, el sinceramiento de todas las pasiones. El antisemitismo no había desaparecido, sólo estaba camuflado. Ahora ha recibido certificado de buena conducta, ha quedado en libertad, y se ha sincerado. La mayor parte de la humanidad, que en general se mantiene imparcial, cuando no indiferente, deberá ser advertida de que de eso se trataba, y deberán cuidarse de aquellos que llaman a la destrucción de Israel: estaban hablando de los judíos. Ahora queda más claro.

 

* Para leer un informe completo de USNews traducido al español: http://hatzadhasheni.com/las-mentiras-del-hamas-sobre-los-muertos-y-los-medios-de-comunicacion-que-les-creen-por-oren-kessler/ 

“Margen Protector”: Ahora, la Diplomacia

Barrio de Sadjaía en Gaza. Hamás lo convirtió a Gaza en un gigantesco cuartel militar con civiles dentro. Ahora habrá que hablar de reconstrucción y la gran incógnita es cómo quitar relevancia a Hamás en el proceso que se avecina.

Barrio de Sadjaía en Gaza. Hamás convirtió a Gaza en un gigantesco cuartel militar con civiles dentro, e Israel destruyó varios barrios que eran verdaderos polvorines. Ahora habrá que hablar de reconstrucción, un “Plan Marshall” para Gaza, y la gran incógnita es cómo quitar relevancia a Hamás en el proceso que se avecina.

Hoy 8.00 AM comenzó la tregua de 72 horas durante las cuales Israel y Hamás negociarán los términos del cese el fuego definitivo. La calma quedó “inaugurada” con una última (y ya tradicional) ráfaga de unos 20 cohetes disparados hacia la zona de Jerusalén, llegando incluso hasta Maalé Adumim, al este de la capital. En esa misma ciudad un guardia de seguridad de unos 60 años fue acuchillado por un terrorista palestino que logró darse luego a la fuga. A partir de las 8.00, sin embargo, ambas partes se llamaron a silencio.

Yendo a las tratativas: a El Cairo acudieron delegaciones de Hamás en dos partes: representantes de esa organización en el exterior y reprensetantes de Hamás-Gaza, que son quienes marcan el tono. La delegación gazeña también está compuesta por miembros de la Jihad Islámica. Aparte, se encuentran también represenantes de la Autoridad Palestina de Cisjordania, y también la delegación israelí.

Los palestinos quieren el fin del bloqueo para la entrada de insumos de primera necesidad, incluido material de construcción; la liberación de presos, la construcción de un puerto, de un aeropuerto, y la ampliación de la zona pesquera frente a Gaza. En especial, reclaman a Egipto la reapertura del paso de Rafah, por donde llegaba el dinero proveniente de su financiador principal hoy, Qatar.

Israel, por su parte, ofreció la fórmula de “reconstrucción a cambio de desmilitarización”. Consiste en crear una coalición de los países árabes moderados que fiscalicen y garanticen la estabilidad de un gobierno de unidad al mando de Mahmud Abbas, actual presidente moderado de la Autoridad Palestina. La coalición de garantes incluiría a Egipto, Jordania, Arabia Saudita, la UE, EEUU y la ONU. Egipto e Israel fiscalizarían los pasos fronterizos, pero básicamente se trataría de garantizar que ingrese a la Franja de Gaza todo lo que necesario para reconstruir lo destruido sin que pase por las manos del Hamás.

Egipto anunció a los representantes palestinos que no aceptará debatir acerca de su exigencia de poner en funcionamiento un puerto y un aeropuerto.

Ismaíl Haniye, primer ministro de Hamás, dio a conocer un comunicado desde su escondite, en el que promete a los habitantes de Gaza que la delegación en el Cairo no renunciará a sus exigencias. “La sangre derramada es un depósito en garantía sobre nuestro cuello, y no comerciaremos con ella. El enemigo no logrará en el plano diplomático lo que no pudo conseguir en el campo de batalla”

Haniye agradeció al brazo armado de Hamás y a otras organizaciones que, según él, “derrotaron al ocupante y lo obligaron a batirse en retirada de Gaza y allanaron el camino hacia el levantamiento del bloqueo que pesa sobre la Franja”.

Las FDI, Fuerzas de Defensa de Israel, publicaron datos del operativo “Margen Protector”. Según el informe, 1.768 palestinos resultaron muertos, alrededor de la mitad combatientes; fueron atacados más de 4.700 objetivos militares y terroristas en la Franja de Gaza. Los palestinos dispararon más de 3.300 cohetes y obuses de mortero. 578 cohetes fueron interceptados por Cúpula de Hierro, 116 estallaron en zonas urbanizadas. El ejército reclutó más de 82.000 efectivos de la reserva. 32 túneles terroristas (cavados hacia territorio israelí) fueron neutralizados. 64 soldados y oficiales israelíes perdieron su vida en el operativo. 3 civiles israelíes también murieron producto de los ataques con cohetes y obuses de mortero.

Uno de los fenómenos que se exacerbaron en el mundo en el contexto de esta vuelta de violencia entre Israel y Hamás fue el antisemitismo explícito. En Italia, por ejemplo, anunció la expulsión de su territorio de un imán (sacerdote musulmán) porque durante su prédica en la mezquita donde da servicio, llamó a “exterminar a los judíos, hasta el último de ellos”. El ministro del Interior de Italia, Angelino Alfano, anunció que el imán, Raudi Abed El Bar, de origen marroquí, dio una prédica antisemita, incitando a la violencia y al odio por motivos religiosos.

Israel exige del gobierno de Hungría iniciar acciones penales contra un alcalde que participó en una manifestación en la que fueron ahorcados muñecos con la imagen del premier israelí Biniamín Netanyahu y del ex presidente Shimón Peres. En un video subido a Youtube, se ve al intendente de Erpatak, Mijali Zoltan Oroz, del partido de extrema derecha Iobik, el tercer partido por su poder en Hungría, arengando a la masa  y diciendo que “la dirigencia israelí actúa al servicio del Diablo”. La cancillería húngara condenó sus dichos, y acusó a Zoltan de utilizar lo ocurrido en Gaza para sus fines de incitación a la violencia.

“Margen Protector”, Día Veintiocho

El tractor volcó el autobús (que estaba vacío de pasajeros), luego de atropellar a Abraham Vales. El soldado herido: grave pero estable. La policía en alerta para mañana, por temor a intentos de venganza de judíos extremistas.

El tractor volcó el autobús (que estaba vacío de pasajeros), luego de atropellar a Abraham Vales. El soldado herido: grave pero estable. La policía en alerta para mañana, por temor a intentos de venganza de judíos extremistas.

El operativo “Margen Protector” continúa, da quizás sus últimos estertores, y las partes se preparan para un nuevo alto el fuego de 72 horas propuesto por John Kerry, secretario de Estado norteamericano, que comenzaría mañana a las 8.00 AM hora israelí.

Mientras tanto, se produjeron dos ataques de palestinos contra israelíes en Jerusalén. El primero de corte terrorista mediante un tractor. El conductor de un tractor, proveniente del barrio de Djabel Mukáber en Jerusalén Oriental, atropelló este mediodía al rabino Abraham Vales, religioso ortodoxo de 29 años, perteneciente a la comunidad religiosa Toldot Aharón y habitante del barrio de Meah Shearim, que resultó herido de gravedad y luego murió. El terrorista fue abatido por efectivos de seguridad.

En el segundo ataque, un motociclista disparó contra un soldado hiriéndolo en el estómago de gravedad. Fue operado y su estado esta noche sigue siendo grave pero estable. El atacante se dio a la fuga.

Hoy, el ejército israelí dio por cumplida la misión de destruir 31 túneles que penetraban en territorio israelí. Portavoces militares indicaron que se habían destruido “todos los túneles”, pero los analistas lo pusieron en duda y dijeron que en realidad, el ejército no podía dar garantías. Como venimos informando, la detección de túneles fue relativamente “manual”, tanto por rastrillaje como por información de inteligencia, y no por medios tecnológicos de detección. Habitantes de los pueblos y kibutzim de la zona expresaron sus temores al respecto, mientras nutridas tropas permanecen en la zona en torno a Gaza.

En tanto, la mayor parte de las tropas israelíes se retiraron de la Franja de Gaza desplegándose en las inmediaciones, aunque en alerta máximo en el límite norte, en la zona del paso fronterizo Erez, por temor a una infiltración terrorista. El operativo, cuando continúa, lo hace sólo por aire.

Israel realizó un alto el fuego humanitario de 7 horas. Durante todo el día de hoy, del lado palestino continuaron los lanzamientos de cohetes de Hamás y la Jihad Islámica contra objetivos civiles israelíes en el cinturón en torno a Gaza, Ashdod, Askelón, Jerusalén, sin que se registraran víctimas.

Según explicaron analistas en Israel, la delegación de Hamás, Jihad Islámica, FPLP (Frente Popular para la Liberación de Palestina) y hombres de la Autoridad Nacional Palestina de Mahmud Abbas (Al Fatah) se reunieron en El Cairo, y escucharon del Ministro de Inteligencia egipcio, general Muhamad Tohami: “Señores, si bien vemos con simpatía su larga lista de reclamos hacia Israel, primero debían acceder a un cese el fuego total por 72 horas”.

Recién una vez obtenido el consentimiento palestino, los mediadores egipcios se dirigieron a los negociadores israelíes. Según trascendió, Israel, que esta vez decidió no enviar representantes a El Cairo, accedería al alto el fuego humanitario de 72 horas para negociar, tal como había accedido las veces anteriores. Altas fuentes en Jerusalén indicaron que “si la propuesta de alto el fuego es sin precondiciones, la consideraremos positivamente”.

Reconocer al antisemita, para esquivar el odio

La acusación de "Israel = Nazis", además de justificar el Holocausto en retrospectiva, tiene un solo corolario: la destrucción de Israel.

La acusación de “Israel = Nazis”, además de justificar el Holocausto en retrospectiva, tiene un solo corolario: la destrucción de Israel.

Claves para distinguir una crítica legítima a Israel de aquella con trasfondo antisemita: algunos lectores de este blog como “case study”, y guía práctica.

Por Marcelo Kisilevski

Están pasando cosas terribles en Gaza, el operativo se convierte en guerra, Hamás viola su quinta tregua, llevando a la continuación de la guerra con sus decenas de muertos palestinos diarios, un soldado israelí ha sido secuestrado por esa organización, los países se alinean y realinean y hay mucho que explicar y entender.

Pero el blog de este cronista se ha poblado con algunos lectores a los que todo esto no interesa, pues están hace ya días obsesionados, ocupados febrilmente en “Israel mata civiles y le encanta hacerlo”, y en “cómo podemos agarrar al judío en una mentira”. Por eso, se trata de una buena oportunidad para dotar a nuestros lectores de herramientas para distinguir las críticas de corte antisemita, de aquellas opiniones legítimas, con las que podemos entablar un diálogo.

Carlos, Salva y Diego, que así se hacen llamar estos lectores, han emprendido una campaña en este blog, escribiendo todos los días lo que para ellos es una prueba contundente del carácter “nazi” de Israel: “Israel dispara, niños mueren”. En sus diatribas, utilizan medias verdades, descontextualizaciones, manipulaciones e insultos, como “sionista” (en su sentido insultante), “mentiroso” y “nazi”, contra mi persona y otros lectores del blog. En algunos países, el antisemitismo es una figura penal. Eso solo basta para cerrarles el micrófono.

 

Una técnica interesante consiste en señalar una inexactitud informativa vertida en alguna nota del blog y cargar las tintas contra ello, presentándolo una y otra vez como una mentira deliberada, lo cual supuestamente probaría que la información que estamos presentando diariamente es en su totalidad una construcción falsa: en realidad, quieren demostrar, Israel mata adrede a civiles palestinos, y el hecho de que para ocultarlo se recurra a “mentiras”, así lo demuestra.

Pues la pregunta no es si el judío miente en su blog, sino: ¿cuál es la agenda del que lo denuncia con tanto fervor durante días y días?*

En algún momento, al señalar la maligna astucia de Israel de “decretar  una tregua para que, cuando los palestinos vayan al mercado los bombardeen en plena compra”, dijo el antisemita de nombre Salva: “Ahora entiendo por qué los judíos ganan tantos premios Nobel”.

Él responderá de ninguna manera es antisemita, que le importa defender a los palestinos y no atacar a los judíos y, por supuesto, que tiene amigos judíos. Además, dirá que lo estamos acusando de antisemita “como siempre lo hacen los judíos, para justificar la matanza”. Pero sabemos que hemos llegado a la verdad: los palestinos no les importan, sino solamente cuando Israel, el país de los judíos, está ahí para echarle la culpa.

Denunciar una supuesta “práctica de matar adrede y por placer”, y no contextualizarlo en un trasfondo geopolítico mayor, o en la agresión del oponente, a saber Hamás, es el intento de presentar a Israel como una fuerza maligna, que disfruta de poder matar palestinos por el solo hecho de serlo. Si esto es así, la única manera de parar la matanza es destruyendo al matador.

Empezando por el principio

¿Se puede criticar a Israel sin ser declarado antisemita? ¡Por supuesto que se puede! Este cronista ha mantenido decenas de intercambios en estas semanas con críticos de Israel, muchos bastante duros y buenos oponentes, y ha sido un verdadero intercambio de ideas. Los mentados lectores, en cambio, no debaten, sólo atacan, como matoncitos de barrio, esperando que salga el gordito de anteojos, que esta vez es judío, a la salida del colegio para ponerle el pie y hacer que se caiga. Sinceramente les importan un bledo los palestinos, incluso les importa un bledo un dato mal puesto en una crónica. Lo que los hace temblar de placer hasta el orgasmo es “tener a Israel agarrado por sus genitales: hemos pescado al judío entre los países matando gente”; y al judío de turno: “lo hemos pescado en una mentira”, lo que prueba que los judíos no sólo son diabólicos asesinos que matan sin explicaciones y sin ofrecerlas: también manipulan la realidad para ocultarlo.

Que ellos hagan lo mismo que dicen denunciar, poco importa. Por ejemplo, a la luz de los kilómetros y más kilómetros de túneles revestidos en cemento, construidos para atacar en suelo israelí, tanto a soldados como a civiles, el antisemita llamado Salva me insta a contestar, confiado en tener acorralado a este autor: ¿por qué se niega Israel a dejar a entrar en la Franja de Gaza “algo tan inocente como materiales de construcción”?

Es que no solamente los palestinos los tienen muy sin cuidado, sino que lo que también les importa bien poco es la verdad. Hasta el cansancio se les puede señalar, como lo hemos hecho en los informes, algunas verdades incontrastables: que Hamás utilizó cantidades colosales de cemento llegado a Gaza para revestir kilómetros y más kilómetros de túneles, en lugar de construir casas y otras cosas positivas, tan necesarias y de verdad inocentes. Todo eso no importa: ellos seguirán machacando que Hamás reclama “algo tan inocente como material de construcción”. Es decir, con tal de dejar mal a Israel, están dispuestos a ver en Hamás a la Madre Teresa de Calcuta. Pero para ellos el que manipula es el judío, que además se arroga “superioridad moral”, acusan, como si ellos se condujeran como humildes monjes tibetanos (su tono, además de sus dichos, pueden ser apreciados en los comentarios a los posts anteriores).

Podemos mostrar una y otra vez que no hay operativos semejantes en Cisjordania, pero sí en Gaza, y eso solo tiene que llamar a la reflexión. Y si la razón parece misteriosa y genera curiosidad podemos explicarla. Al contrario que en Cisjordania, donde gobierna una Autoridad Nacional Palestina con la que se puede tratar, y se ha logrado un “modus vivendi” con altibajos por las buenas durante años, en Gaza gobierna Hamás, una organización embanderada con el islam radical, la ideología más reaccionaria y nefasta del siglo 20 y 21 después del nazismo, y que la practica matando, no sólo judíos sino a su propia población o, como ellos mismos lo dicen “no llevamos a nuestro pueblo a la destrucción; lo llevamos hacia la muerte”. Para ello, han convertido a toda la Franja de Gaza en un gigantesco bunker y campamento militar, con la característica de tener mucha gente civil circulando dentro. Por suerte pueden acusar al enemigo externo de “encerrarnos en un gigantesco campo de concentración”, y la analogía atraerá al Hamás tantos idiotas útiles como los antisemitas Carlos, Salva y Diego, que ya pueden cantar victoria festejando por medio de “algo tan inocente” como sus tradicionales y tiernos disparos al aire.

Sólo cuando se puede culpar a Israel

A ellos, decíamos, les importan un bledo los palestinos. Fingen que les importan sólo cuando pueden acusar a Israel de infligirles cualquier sufrimiento. Kuwait expulsó 300.000 palestinos de su territorio en 1991 cuando Arafat abrazó a Saddam Hussein luego de que éste se tragara a aquél de un bocado. Pero los “pro-palestinos” ni siquiera se deben haber enterado porque Israel no estaba allí para ser culpado.

Cuando lo colgaron a Saddam en 2003, los chiítas que habían sufrido su puño de hierro salieron a la calle a matar palestinos por ser sunitas, y por haber sido los protegidos del dictador. 400 palestinos murieron por el solo hecho de serlo. Ahora, Bashar Assad mató a 1.800 palestinos entre todos los civiles sirios. ¿Se metieron nuestros héroes de la verdad a buscar camorra en los blogs de todos los defensores del país “nazi” Kuwait, de los chiítas “nazis” iraquíes, del dictador “nazi” Assad? No, porque para ellos el único país “nazi” es Israel, y el hecho de las imágenes de niños palestinos muertos, lejos de provocarles empatía con el sufrimiento palestino, los hace gozar hasta  el orgasmo, y vuelven todos los días por ese placer sexual al blog de “Marcelino el sionista”, o el judío, (a quién le importa a esta altura diferenciar) para probar de una vez “por qué los judíos tienen tantos Premios Nobel”, como dijo el antisemita llamado Salva con profunda sinceridad y honestidad intelectual. No son los palestinos el asunto, ni siquiera lo es Israel: el asunto son los judíos.

Por supuesto que se puede criticar al gobierno de turno de Israel. Yo mismo lo hago, pero porque quiero un Israel mejor, no porque quiero que desaparezca. Esa es la primera señal para reconocer una crítica de corte antisemita. Cuando el trasfondo es: “dado tal o cual acto, y dados los refugiados palestinos, Israel es un estado forajido que debe desaparecer”, estamos en presencia de judeofobia, de antisemitismo en estado puro.

El tema del derecho a la existencia

En uno de sus ataques de odio confesó el antisemita llamado Diego su verdadera agenda:

“En cuanto a motivaciones históricas, si alguien viene a mi casa, y me dice que se queda el cuarto de baño, un dormitorio y medio salón, yo también le mando a tomar por culo, que es lo que hicieron los palestinos en el 48. Que Israel haya ganado todas las guerras posteriores, no reconvierte el expolio que fue la fundación de Israel.”

Es decir, de la discusión de si Israel es criminal al matar civiles, pasamos a la mismísima fundación de Israel. Los antisemitas siempre terminan llegando allí: la fundación de Israel fue un expolio, y por lo tanto ilegal. ¿Y por qué es esto antisemitismo del más bajo?

No solamente porque Israel fue uno de los pocos países en el mundo creado en una base tan sólida de acuerdo con la ley internacional. Casi se diría que fue la ley internacional personificada la que creó a Israel.

Es antisemita, porque el razonamiento le niega el derecho de autodeterminación de los pueblos a un solo pueblo: el judío. No importa que ese pueblo ya haya reconocido el derecho de autodeterminación del vecino palestino, y que lo único que se le exige para concretarlo es dejar de intentar matar a sus civiles. El judío, que se debe ir de su país de origen, porque era “extraño”, se debe ir también de Israel, porque es un estado ilegítimo. Ergo, lo que es ilegítimo para el antisemita es que el judío viva.

Pero el argumento del “pecado original de 1948″ es antisemita, además, porque de la acusación de que Israel provocó el tema de los refugiados y les robó sus tierras, (cosa que habría que discutir, y lo solemos hacer, pero aquí no hace al punto), se desprendería un principio general, a saber:

“Todo país que en su proceso de nacimiento y desarrollo le hizo daño a otro colectivo humano –expulsión, despojo o matanza-, debería desaparecer”.

Si fuéramos intelectualmente honestos y no desproporcionados, como ellos reclaman a Israel, esa debe la gran lección que nos deja el caso de los refugiados palestinos.

Si ese esa es la regla, pensemos en algunos otros ejemplos de países a los que a Carlos, Salva y Diego les encantaría ver desaparecer, según el principio general que ellos mismos están estableciendo.

Debería desaparecer España, por haber despojado a sus judíos y a sus árabes de todas sus propiedades en 1492, expulsándolos luego sin más ni más. Debería desaparecer una segunda vez, por quemar luego a los “judaizantes” en la hoguera de la Inquisición, y una tercera vez, por matar nada menos que a 500 millones de aborígenes en el continente americano durante los siguientes cinco siglos.

Debería desaparecer mi país, la Argentina, pues ha perpetrado el genocidio de los indios de la Patagonia en la famosa Campaña al Desierto, para “pacificar” y ampliar “las fronteras de la patria”. Y una segunda vez por el terrorismo de estado con los desaparecidos.

Debería desaparecer Francia, por el Terror de Robespierre y por Argelia.

Alemania también, por provocar la Segunda Guerra Mundial. Y por el Holocausto.

Estados Unidos, por los Sioux y los Apaches, también por Irak, Afganistán, Nicaragua, la Operación Cóndor, el bloqueo a Cuba, y la lista es larga.

Rusia debería desaparecer muchísimas veces: por los gulags, por las purgas de Stalin, por aplastar a Checoslovaquia, por los chechenios, los tártaros, los georgianos y los ucranianos.

China por Tibet, Xinjiang, la Revolución Cultural, los Falon Gong y la violación a todas las libertades fundamentales de todos quienes no adscriben al PCC.

Pakistán y la India deberían desaparecer, porque en 1948, el mismo año de los refugiados palestinos, cada uno expulsó a millones de un país al otro, siendo mutuamente masacrados cientos de miles de cada bando en el camino.

Egipto debería ser desmantelado, por las matanzas de Hermanos Musulmanes y otros opositores. Otra vez Egipto, por las matanzas de éstos contra los cristianos coptos. Irak, por invadir Kuwait. Kuwait, por expulsar a los 300.000 palestinos. Sudán debería desaparecer por Darfur.

Creo que el punto queda claro: prácticamente no hay país moderno que no haya “nacido en pecado”. Cada lector puede colocar en los comentarios por qué debería desaparecer su propio país, según el principio general fijado por los antisemitas a partir del caso de Israel.

Es extraño verificar cómo la historia recuerda a algunos, y olvida totalmente a otros. Pero es fácil de comprender cuando se verifica que lo que importa es el victimario, no la víctima.

El mundo ciertamente ha denunciado todas esas masacres y crímenes en masa. Muchos países, como Estados Unidos, son criticados duramente, es casi el país más odiado del mundo. Sin embargo, nadie dice que Estados Unidos deba por ello desaparecer ni ningún otro país. Del único que se dice que, por haberle hecho algo a otros (y de nuevo, sin discutir lo que realmente pasó allí) debería desaparecer, es el estado de los judíos, el judío entre los estados.

Los niños, el agua, el expansionismo

La crítica a Israel es antisemita también cuando, en el plano de los contenidos, se subliman en ese país los viejos mitos antisemitas o judeófobos. Dado que a partir del Holocausto dejó de ser políticamente correcto decir que uno es antisemita, el odio milenario se sublima en el judío entre los estados. Cuando vemos los mitos del viejo antisemitismo resignificados y endilgados al judío convertido en país, estamos en presencia de crítica antisemita.**

Veamos:

1) Antigüedad, el “deicidio”. Si en la antigüedad se acusaba a los judíos de haber matado a Cristo, hoy se acusa a Israel de “crucificar al pueblo palestino”. Los posters e imágenes de un hombre crucificado llevando una kefiá, el paño palestino, en la cabeza, son un motivo que apela directamente al viejo antisemitismo católico europeo.

2) Edad Media: los libelos de sangre.

a) La matanza de niños. Si en la Edad Media se acusaba a los judíos de matar un niño cristiano cada víspera de Pesaj para hacer matzá (pan ácimo) con su sangre, hoy en día es Israel al que le encanta matar niños. En esta última contienda, una de las tácticas propagandísticas de Hamás es ocultar los cadáveres de los combatientes de esa organización, que suman por lo menos un tercio. Los civiles fueron ciertamente muchos, y más de doscientos niños perdieron la vida, pero sus cadáveres fueron morbosamente exhibidos como carta de triunfo del martirologio palestino con siniestro cinismo. Para los antisemitas, el último conflicto consistió en: “Israel solo mata niños”. Sin contextualizar, sin necesidad de más conceptos que ayuden a entender la complejidad del conflicto y la responsabilidad de la parte débil en el mismo. Israel mata niños por ser la fuerza maligna que es, y al comprenderlo se satisfacen los corazones y las conciencias antisemitas: teníamos razón en odiar al judío. Tuvimos razón en no ayudarlos durante la Shoá. Las pintadas de “Hitler tenía que haber terminado la tarea”, dados a conocer en el contexto israelí-palestino, son elocuentes.

Caricatura aparecida en un periódico de Qatar. El motivo del niño y su sangre, junto con el de EEUU e Israel dominando y matando, es de origen europeo, adoptado en el siglo 20 por el islam radical.

Caricatura aparecida en un periódico de Qatar. El motivo del niño y su sangre, junto con el de EEUU e Israel dominando y matando, es de origen europeo, adoptado en el siglo 20 por el islam radical.

b) El agua. Si en la Edad Media los judíos fueron acusados de envenenar los pozos de agua de Europa provocando la famosa peste negra que diezmó al continente, hoy en día es Israel el que priva de agua a los palestinos. Israel, una potencia en desalinización, ya produce más del 50% del agua que necesita de la desalinización del agua marítima, es decir que prácticamente el problema israelí del agua ha sido resuelto. Si hubiera paz en el Medio Oriente, la región estaría llena de desalinizadoras israelíes. Si los palestinos no tienen agua es por su escasa infraestructura, no porque Israel los prive (una vez más, porque le encanta deshidratar gente, o hacerles llegar agua intomable: envenenada). Hoy la Autoridad Palestina gobierna sobre el 95% de los palestinos. En la Franja de Gaza, Hamás gobierna al 100% de ellos. Habrá que preguntar a esta angelical organización, por qué, con el dinero de los países donantes, a razón de miles de millones por año, en lugar de construir casas, acueductos, cañerías, cloacas, todo lo que construyeron fue túneles y cohetes. La respuesta es sencilla: la miseria palestina es funcional a perpetuar la imagen de martirologio, junto con la imagen atávica de Israel como el judío expoliador. El mito del agua (que se conecta hoy, también, con el de la energía eléctrica como otro recurso) está en el inconsciente colectivo del antisemitismo europeo,  que adopta una y otra vez no sólo al pueblo palestino, sino también a Hamás, como la moderna víctima del demonio judío, un demonio temible, al que los europeos tan bien conocen.

3) Edad Moderna: los Protocolos. En la Edad Moderna, por último, al judío se lo acusaba de querer dominar el mundo, y el texto fundacional de ello fue el panfleto apócrifo titulado “Los Protocolos de los Sabios de Sión”. Hoy en día es Israel el que domina la prensa mundial, la banca mundial, los medios de comunicación, es el que decide quién se sentará en el sillón presidencial en la Casa Blanca y, sobre todo, es expansionista al robar cada vez más territorios a los palestinos.

Israel tiene 22.000 km2, menos que la provincia argentina de Tucumán. Cabe dentro de la Comunidad Valenciana en España, le empata apenas al estado brasileño de Sergipe, y le gana por poco a New Jersey, el estado más pequeño de los EEUU. Si eso es un imperio, debe ser el imperio más fracasado de la historia. Desde 1993 está negociando con los palestinos retiradas, algunas de ellas se concretaron, se creó la Autoridad Palestina, que gobierna ya sobre el 40% de Cisjordania, Israel se ha retirado unilateralmente de toda Gaza y del sur del Líbano, ha aceptado (tanto el Laborismo como el Likud) la fórmula de dos estados para dos pueblos. La desocupación de los territorios es un proceso largo, que requiere renuncias también de ambas partes, a veces se avanza por las buenas, otras por las malas, pero hacia allá vamos.

Sólo que esa verdad no encaja en el relato del judeófobo, que en su fiebre de odio no ve otra cosa que “judíos usurpando tierras ajenas”. Un sociólogo argentino que es vocero de cierta izquierda en ese país, Pedro Brieger, osó utilizar la figura de los Pac-Man para caracterizar a Israel: “Se acuerdan ustedes, seguramente los que me han visto en más de una oportunidad, que yo les digo que Israel es como un Pac-Man, que avanza comiéndose al territorio palestino”, dijo sin atragantarse. O sea, encima se jactó de haberlo repetido una y otra vez, como quien enseña a sus alumnos una lección importante, útil y humanista.

En la época de los Protocolos y de Mein Kampf de Hitler, se caricaturizaba a los judíos como cerdos, como buitres o como ratas, todo tipo de animales más o menos repugnantes, que van desguazando a la sociedad civilizada, apoderándose de todo recurso posible, corrompiéndola y provocando todas sus guerras. Pues bien: de la mano de Pedro Brieger, los judíos se convirtieron en Israel, y los mentados animalillos se han convertido en Pac-Man: Pedro Brieger está citando a los Protocolos de los Sabios de Sión en versión digital.

Los Carlos, Salva y Diego responderán a este artículo. Acusarán a este cronista de “insultarlos” para justificar el “genocidio”. Seguirán oponiendo “hechos contundentes” de que el que mata es Israel a los palestinos, y no al revés, seguirán defendiendo a Hamás y seguirán insinuando, como lo hicieron ayer, que soy un periodista pagado (¿por quién? ¿por el “sionismo internacional”, heredero del “judaísmo internacional”? Que por favor me informen quién es mi jefe, porque ya anda siendo día de pago).

Ellos seguirán, pero en sus dichos se podrán seguir encontrando las huellas inconfundibles del antisemitismo. Las críticas de corte antisemita son parte del problema, no de la solución. Pues si todo el relato de lo que está ocurriendo se reduce a: “Israel mata, palestinos mueren”, ¿cuál es la solución? Parar a Israel. Y ¿quién puede parar a Israel, que es una fuerza maligna que mata por el placer de hacerlo o, en su voracidad expansionista, para quedarse con una Gaza vacía de palestinos? Nadie, que no sea por la fuerza. La conclusión necesaria de “Israel mata por matar y expandirse” sería que es necesaria la destrucción de Israel.

Por eso, el debate no es con ellos. A los antisemitas no se los puede convencer. La judeofobia es odio y no razón, es una enfermedad emocional que debe ser tratada como tal, y no un conjunto de ideas que se pueden cambiar si “se les explica bien”.

Este escrito va dirigido, en cambio, al grueso de los lectores, a toda la gente de buena voluntad cuya posición es neutra o incluso indiferente, que de verdad se preocupa por los pueblos que sufren y de verdad quiere entender el conflicto. Para que el lector pueda reconocer cuándo se intenta hacer comprender, y cuándo se intenta incitar al odio. Y para esquivar al odio. Para que de verdad, algún día, se pueda llegar al entendimiento y la paz.

* Puntualmente, al denunciar que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha anunciado una comisión investigadora para los “crímenes de guerra de Israel”, y señalar que nunca ha denunciado los de Siria, debí decir que se propone investigar los crímenes de Israel pero no los de Hamás. En el inmenso caudal informativo de esta conflagración se trata de una nimiedad, pero muy funcional para el antisemita interesado en una construcción de imagen negativa: “los judíos matan, y además mienten; y si mienten en esto, mienten también cuando culpan al Hamás”.

Lo cierto es que la mentada Comisión de Derechos Humanos de la ONU es un foro cooptado por países que lo componen tales como Siria, Irán, Arabia Saudita, Sudán, Venezuela, Cuba, todos probados “campeones” de los derechos humanos. El foro sistemáticamente descuida graves violaciones a los derechos humanos en el mundo para dedicarse en proporción abismalmente superior al caso de Israel. A los que de verdad se interesan en profundizar en el tema, ver el sitio web de UN Watch: www.unwatch.org

Ver también el siguiente video, de hace algunos días, donde se ve a representantes de países tan morales como Siria intentar callar al crítico representante de UN Watch.

http://hatzadhasheni.com/paises-despotas-dictatoriales-dirigen-el-consejo-ddhh-contra-israel/

Para profundizar en todos los temas ligados al conflicto, incluyendo libros en PDF gratuitos y películas, ver el sitio de Diplomacia Pública del proyecto Hatzad Hasheni, www.hatzadhasheni.com

**Para revisar el tema del antisemitismo o judeofobia: Gustavo Daniel Perednik, La naturaleza de la judeofobia, en el que hemos basado parte de este artículo. Su versión resumida en PDF por su autor, se puede descargar del sitio de Hatzad Hasheni.