El día en que Olmert se afilió a Meretz

De salida. Olmert y Abu Mazen.

De salida. Olmert y Abu Mazen.

Por Fernando Cohen-Sur, para Guysen International News

Si en vez de un artículo de opinión, se tratase de una crónica publicista, las siguientes líneas se titularían “El día en que Olmert salió del armario”. Lo que sucede es que Olmert hace tiempo que viene haciendo declaraciones que borran de un plumazo su muy extenso pasado en el Likud. ¿Por qué lo hace? ¿Qué le ha pasado a lo largo de estos años? Difícil saberlo. Lo más surrealista es que para las principales figuras del horizonte político ni siquiera vale la pena refutarle.
Ayer, lunes 10 de noviembre, fue un triste día en Israel. Según el calendario hebreo, se conmemoraba el 13 aniversario del traumático aniversario del primer ministro Itzjak Rabin. En el Monte Hertzl, un acto oficial junto a la tumba del Rabin y su esposa Lea. En la Knesset, una sesión especial dedicada a su persona. En ambas ocasiones habló Ehúd Olmert. Frente a los diputados y a los oyentes del acto oficial, se atrevió a expresar en total plenitud su actual concepción del conflicto en el Medio Oriente.

A pocos meses de abandonar su cargo, y quizás su carrera política, cuesta creer que este mismo Olmert es el autor de frases como “Le dije que era un error histórico, que podría ser muy peligroso, y todas esas cosas…” (recordando como voto en contra del acuerdo de Paz con Egipto y como expresó su descontento al entonces Primer Ministro Menajem Beguin). Hoy, Ehud Olmert piensa muy parecido a las ideas de Meretz. No desde el punto de vista socioeconómico. Sí desde lo político.

Las críticas hacia Ehud Olmert sostienen que el primer ministro de transición explotó un acto oficial en memoria de Rabin para exponer su legado ideológico mientras atacaba inadecuadamente a los líderes nacionalistas y a los colonos.

El ministro de Defensa Ehud Barak, uno de los discursantes en la sesión especial de la Knesset, fue uno de los pocos que le respondió a Olmert con un cínico: “Sentimos un poco de alegría al ver como algunos han regresado en Tshuva (se han vuelto religiosos o han descubierto la verdad) y ahora te apoyan Itzjak”, en obvia referencia a las palabras de Ehud Olmert en la Knesset. Para Biniamin Netaniahu, las frases de Olmert no merecieron alusión alguna. Quizás, y solamente si uno realmente se esfuerza por querer buscar pistas entre líneas, para Olmert eran las palabras del líder del Likud que afirmaban, “Debemos admirar de Itzjak Rabín por su firme y constante posición ideológica. Él estaba convencido del camino elegido y no estaba impulsado por otros intereses” (es decir, Olmert estaría siendo impulsado por otros intereses).

Sobre el podio de la Knesset, Ehud Olmert le pidió a los colonos que comiencen a prepararse para desalojar Judea y Samaria. “Nos equivocamos, no vimos a los lejos lo que sucedería”, en referencia la colonización de estas tierras. Luego agregó: “La verdad nos obligará a cortar buena parte de nuestra tierra en Judea y Samaria, en el este de Jerusalén y en las alturas del Golán”. Unas horas antes, durante el acto en el Monte Hertzl, había dicho: “Hay que renunciar a parte de nuestra patria y a los barrios este de Jerusalén y esa decisión se debe tomar ahora”.

El propio Ehud Olmert reconoció que, seguramente, este sería uno de sus últimos discursos frente a la Knesset: “Aquel primer ministro que diga que se puede seguir dominando sin tomar estas decisiones les estará arrojando arena sobre vuestros ojos”. “A medida que se acerca el momento de la definición, las tensiones internas y los grupos extremistas descontentos harán escuchar su voz”.

Durante su discurso, ningún diputado lo interrumpió ni hizo algún comentario inoportuno. Los diputados Uri Ariel y Arieh Eldad (Unión Nacional / Mafdal) abandonaron la sala en señal de protesta. Fuera de la sala de sesiones los ataques hacia Olmert repicaron con fuerza.

El jefe de la bancada parlamentaria del Likud, Guideón Saar, afirmaba lo que muchos otros diputados compartían: “Olmert explotó de manera cínica una posición oficial para hacer un discurso político emulando a la extrema izquierda”.

Arieh Eldad fue decididamente más agresivo en su declaración; “No se puede tolerar que un fracasado primer ministro, acusado de corrupción, utilice los últimos días que le quedan en medio de sus investigaciones policiales para destruir la colonización judía en Eretz Israel”.

¿Qué le ha pasado a Olmert durante estos últimos años? Difícil saber las causas exactas pero el proceso hacia el centro y luego hacia las posiciones de la izquierda se han reflejado a lo largo de estos últimos cinco años. Para algunos, Olmert ha cambiado porque “desde la silla de Primer Ministro las cosas se ven de otra manera”. Para los más cínicos, “Olmert ha copiado a Ariel Sharón y ha intentado desviar la atención del público y de los medios impulsando iniciativas políticas populares entre los que modelan la opinión pública”. Para los extremadamente cínicos, “Olmert sabe que está acabado y quiere que la historia lo recuerde como el que declaró lo que al final se terminará haciendo”.
 
Puede que Ehud Olmert tenga razón. Puede que al final de cuentas, Israel deba renunciar a todo lo que hoy expuso. Lamentablemente ayer, 11 de noviembre de 2008, demasiadas voces se alzaban contra las declaraciones “ideológicas” de Ehud Olmert, y menos de las que deberían se dedicaban a analizar la figura del Primer Ministro recordado y su legado en la sociedad israelí.

Dos “4 de noviembre” inolvidables

PEOPLE CLINTON

Yo estuve en la Plaza Reyes de Israel la noche que lo mataron a Rabin. Después de un impresionante acto por la paz, nos fuimos con dos amigas a tomar un café en la Taielet, la costanera de Tel Aviv. Hablamos de la paz, del conflicto y del futuro. Al subir de regreso escuchamos a Aviv Guefen cantando, y el locutor que decía: “Estos eran los sonidos que se escuchaban antes de los disparos fatales”. Pensamos que lo habían matado a Aviv Guefen.

Hasta que seguimos escuchando y entendimos. Justo pasábamos de regreso por la Plaza, Plaza Rabin. Nos bajamos y nos sumamos, fuimos parte de la “Juventud de las velas”.

Hoy es otro 4 de noviembre inolvidable. Se cumplen 13 años, y hay elecciones en Estados Unidos. Dicen que Obama, si gana, va a cambiar la política norteamericana de aislamiento. Es el fin de la doctrina del “Eje del Mal” y el principio del “Hablaremos con Todos”. Piensa hablar con Irán, incluso abrirá una oficina de intereses en Teherán. Hablará incluso con Hamás, y dicen que su gente ya se encontró con el líder político, Khaled Mashal, en Damasco. Tal contacto es ilegal en Estados Unidos, que tiene puesto a Hamás en la lista de organizaciones terroristas.

¿Si esto es bueno para los judíos? No se sabe, pero Obama asegura que apoyará a Israel y que “se encargará del problema nuclear iraní”. Quizás la política de diálogo, implementada por un poderoso, sea la manera, incluso con los fundamentalistas, para los que el diálogo suele ser la excusa del débil. En Israel habrá muchos que no entiendan la doctrina Obama.

¿Y cómo se relacionan los dos “4 de noviembre”?

Hoy empiezo a mentorizar (tutorear, guiar, facilitar?) un grupo de jóvenes líderes judíos, que quieren investigar justo el tema del terrorismo. Hoy, fecha emblemática, donde han pasado cosas, donde muchas otras pueden cambiar.

Los  mantengo al tanto. Felices elecciones.