¿POR QUÉ GANA NETANYAHU? O: DE ILUSIONES MENTALES TAMBIÉN SE SOBREVIVE

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Por Marcelo Kisilevski

Los preparativos para las elecciones en Israel del 9 de abril avanzan, nuevos partidos surgen como hongos, todos con visos personalistas, y uno se pregunta adónde fue a parar el parlamentarismo israelí, donde todavía legalmente votamos por listas enteras y no por figuras. Pero ahí estamos, como en todo el planeta, votando figuras. Si es así, el ex Comandante en Jefe del ejército, Beny Ganz, la más nueva de ellas, hace bien en intentar reclutar a más celebridades que refuercen este patrón, como la conductora televisiva Miki Jaimovich, entre otros.

Mientras tanto, uno se pregunta: ¿por qué gana Bibi Netanyahu una y otra vez? Lo hará nuevamente, a menos que su sentido de la ética lo haga retirar su candidatura cuando el Asesor Letrado Avijai Mandelblit decida procesarlo “sujeto a audiencia”. Pero nadie con sentido común lo prevé, y los encargados de campaña del Likud ya han anunciado que toda la propaganda electoral de ese partido girará en torno a la persecución en su contra por parte de la justicia y la “prensa izquierdista”.

La respuesta, desde mi punto de vista, es: Netanyahu, ya consagrado como el político más hábil de la historia (superando incluso a Ben Gurión, que tuvo como viento de cola haber surgido como líder en la era de los liderazgos carismáticos de masas del siglo 20; es interesante preguntarse qué tal le iría en nuestros tiempos), ha logrado efectuar el siguiente truco de prestidigitador: si durante el mandato de un partido de izquierda ocurrieran atentados, manifestaciones violentas en el borde con Gaza, globos y barriletes incendiarios, continuación del terrorismo de los cuchillos, la izquierda sería lanzada por todas las escalinatas y será defenestrada (o sea, lanzada desde todas las ventanas) en los siguientes comicios.

Pero si exactamente eso es lo que le pasa a un gobierno de Netanyahu, como ha ocurrido y ocurre, todo eso no le juega en contra, sino que, muy por el contrario, es precisamente la prueba de que solo un gobierno de Netanyahu debe seguir estando en ese lugar y seguir enfrentando “con éxito” al terrorismo y a la violencia del Hamás. ¿De verdad se puede afirmar esto con seriedad? La izquierda debería ser castigada por esto, pero la derecha debe continuar gobernando.

Extraño, ¿verdad? El psicólogo social israelí consagrado en EEUU, Dan Arieli, en su libro “No racionales, y no por casualidad”, explica que las ilusiones ópticas tienen la magia de que, aun cuando entendemos el truco, éste sigue funcionando y, la próxima vez que miremos la imagen ilusoria, seguirá ejerciendo el mismo efecto en nosotros. Y si la vista es el sentido que más utilizamos, el más aguzado, imaginen, dice Arieli, lo que ocurre con las ilusiones mentales.

De modo que, aun quienes hayan comprendido la irracionalidad de votar a Netanyahu después de todo lo malo que ha ocurrido en su gobierno, seguirán preguntando: ¿qué otra alternativa hay? ¿Quién podrá reemplazarlo? Después de todo, sigue haciendo falta una mano dura contra el Hamás. ¿De verdad dicen eso? Sí, de verdad.

Pero que quede claro: Netanyahu no es irreemplazable. Como mucho, es imbatible, que es algo bien diferente. Otros, muchos y buenos, pueden ser excelentes gobernantes de Israel. El país debe entrar en una dinámica diferente, en la que se rompa el círculo vicioso de la violencia seguida de inacción, y entrar en otra bien distinta, de mano dura llegado el inevitable caso, sí, pero seguida de acción política y diplomática intensiva, aprovechando el nuevo cuadro de alianzas en el Oriente Medio, y eso antes de que EEUU decida retirarse del todo de la arena, antes de que Abu Mazen se muera, aprovechando el nuevo liderazgo de Putin en la región, que todavía no es hostil a Israel, sino incluso al contrario, y varios y buenos factores más, con el fin de prevenir el próximo operativo.

Y eso no lo puede hacer Netanyahu. El actual primer ministro, que parece que es también el próximo, solo puede reproducir hasta el cansancio su bonito truco de prestidigitación mental. Después de todo, ¿por qué cambiar una fórmula ganadora?

TRUMP NO ES EMPLEADO DE ISRAEL, PUTIN TAMPOCO

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Siria y el Medio Oriente a manos de Putin, en bandeja de plata.

Por Marcelo Kisilevski

El que pensaba que Israel tenía el presidente norteamericano más favorable a Israel de la historia, solo porque tiene un yerno judío y una hija convertida al judaísmo, y por haber mudado la embajada a Jerusalén, que piense de nuevo. Su decisión de esta semana de retirar a sus dos mil soldados de suelo sirio, con la oposición del Pentágono, de la Secretaría de Defensa y del partido Republicano, demuestran que Trump no está en el bolsillo de nadie. Mucho menos en el de Israel.

Ya desde la administración Obama se viene dando un proceso de retirada norteamericana del Medio Oriente, dejando un tendal. Cuando la retirada de Obama de Irak, se dijo de EEUU que había cometido dos errores: entrar en Irak en 2003, y salir de Irak en 2014. La invasión fue un error porque Saddam Hussein no tenía armas no convencionales, causal de la guerra, y porque el corolario fue el derrocamiento del dictador, que era brutal y genocida, pero que oponía un dique para algo peor: la expansión de la revolución islámica radical chiíta iraní por todo el mundo árabe y una hegemonía iraní en todo el Medio Oriente.

La retirada en 2014 fue el segundo error, precisamente por eso. Desde entonces ya no existe tampoco un dique norteamericano, e Irán, lento pero seguro, ha ido plantando sus banderas, hasta ahora, en cuatro países y medio:

-En Irak, el gobierno chiíta pero árabe, ya se debate en el abrazo de oso iraní, chiíta pero persa, poderoso y con ambiciones; en Siria, la presencia militar ya es inamovible y, una vez retirado Trump, e instalado Putin a sus anchas, no habrá incursión israelí que modifique la situación.

-En el Líbano Irán posee –con todo lo que implica la “posesión” de personas y armas- a Hezbollah.

-En Yemen, la minoría houthi, chiítas protegidos por Irán, han tomado la capital Sanaa y provocado una guerra que ya no es civil, sino el enfrentamiento encarnizado entre Irán y Arabia Saudita sobre los cuerpos de la población yemenita, en lo que constituye la crisis humanitaria más grande de la historia post Segunda Guerra Mundial, con ya más de 80.000 niños muertos por bombardeos e inanición. Habría que preguntar dónde se han escondido todos los militantes por los derechos humanos de Occidente, o algún BDS anti saudita y anti iraní en estos días, ante la noticia de decenas de miles de niños, entre más decenas de miles de muertos de todas las edades, muertos literalmente de hambre. Pero parece que las vidas de niños yemenitas no valen tanto el esfuerzo.

-Y nos falta nombrar el medio país: Gaza. Allí, Irán sostiene de modo intermitente a Hamás, y de modo permanente a la Jihad Islámica, quedando armado así un movimiento de pinzas contra Israel, cuya destrucción es parte del programa de Estado iraní: Hamás por el sur, Hezbollah por el norte, y que Israel decida de quién se defiende primero y de qué manera.

Con esto se va completando un corredor geopolítico iraní entre el Golfo Pérsico y el Mediterráneo, que pasa por el centro chiíta de Irak y la Siria de Bashar el Assad, amenazando de modo ominoso a Israel por el norte y por el sur.

La “compleja” mentalidad norteamericana

EEUU, jamás entendió el conflicto en el Medio Oriente entre chiítas y sunitas, ni el enfrentamiento entre fuerzas nacionalistas dictatoriales laicas, por un lado, e islamistas radicales, por el otro. Para la mentalidad norteamericana, solo existen los términos “democracia o dictadura”, “terrorismo o calma”, intereses petroleros defendibles o no defendibles, o bien, crudo necesario o innecesario. En ese sentido no hay corte entre Trump y Obama. La única discontinuidad de políticas –no de superficialidad- se da en Siria.

Cuando Obama exigía una solución que no incluyera a Assad, se movía sobre el eje democracia-dictadura que venía desde las primaveras árabes. Con esa misma y estrecha visión, ya había apoyado la primavera árabe en Egipto, por tratarse de un reclamo de democracia, y provocado caída de un aliado, Hosni Mubarak, dictatorial, por cierto, pero conllevando a una catástrofe peor, la de un Egipto gobernado por la Hermandad Musulmana, lo que ese país tuvo que “corregir” con el advenimiento de otra dictadura laica, la del actual Abed El Fatah A-Sisi. La democracia te la debo.

Cuando hoy Trump se retira de Siria, en cambio, está girando sobre el eje terrorismo-calma: “Si Putin y Assad combaten a ISIS igual que nosotros, no entiendo por qué hay que derrocar a Assad”, dijo en su momento el empresario devenido presidente, siempre tan profundo. Tampoco en la actual Casa Blanca tienen importancia medio millón de muertes y doce millones de personas convertidas en refugiados y desplazados. Así de simplistas y peligrosas son las visiones norteamericanas de los asuntos de este barrio.

Según Alón Pinkas, quien fuera Cónsul General de Israel en Nueva York, las motivaciones de Trump y de EEUU en general para esta retirada, vinculadas a procesos propios, tienen cuatro motivos centrales:

1) Independencia energética: EEUU no requiere ya más del petróleo del Medio Oriente, pudiendo producir por sí mismo más petróleo que Arabia Saudita y Rusia juntos, gracias a sus nuevas tecnologías de perforación.

2) Fatiga y desangramiento continuados como resultado de las aventuras militares en Afganistán e Irak.

3) Toma de conciencia y decepción continuas respecto del mundo árabe, y la no necesidad de acuerdos pro-norteamericanos para frenar a la Unión Soviética, ya inexistente.

4) Mudanza del foco de las preocupaciones norteamericanas al Lejano Oriente y, en particular, el tsunami geopolítico chino.

Irán, dice Pinkas, sigue siendo una preocupación debido a sus ambiciones nucleares, pero no se requiere presencia militar en Siria para hacerle frente.

Ganadores y perdedores

El gran ganador de esta partida se llama Vladimir Putin, a quien Trump acaba de entregarle Siria en bandeja de plata, convirtiéndose en el nuevo sheriff de la región. Para eso ha trabajado duro, ha invertido, enviado aviones y pilotos, bombardeado directamente –y no solo a través de testaferros sirios- a civiles de ese país, y hecho la vista gorda a la penetración iraní. Putin se lleva un merecido premio que, quizás, le haga ganar otro: la vista gorda occidental, definitiva, en Crimea.

Putin no es anti israelí, pero tampoco él cobra sueldo en la ventanilla del despacho de Biniamín Netanyahu. Así lo demuestra, por un lado, la posibilidad del premier israelí de coordinar posiciones con su par ruso en cuanto a las incursiones hechas hasta ahora en suelo sirio y, por otro, el incidente con el derribamiento del avión de combate ruso, del cual Putin culpa a Israel.

Putin sí tiene interés en el petróleo mesoriental y en la posibilidad de dar salida a armas de su fabricación, para bien de la implosiva economía rusa. Putin ya ha anunciado que ampliará sus bases militares en la costa mediterránea siria. Y, una vez retirado Trump, habrá que estar atentos a la actitud de Putin para con Israel de acá en más.

Los que pierden allí son los kurdos. El bolsón kurdo generado en el noreste sirio está asediado por Assad desde el sur y por Erdogán, el mandatario turco, por el norte. Una vez retirado EEUU, traicionando una vez más a sus aliados, 2019 podría ser también el fin del sueño independentista de unos kurdos que hoy temen, lisa y llanamente, por sus vidas.

Y el que pierde, también, es Israel. Este país deberá pensarse ahora en una realidad mesoriental con un nuevo patrón, Putin, una realidad en la que Irán queda definitivamente instalado en Siria, y la volatilidad de la frontera con el Líbano ya no cuenta con una disuasión norteamericana. El mensaje es que esta dinámica entre Irán y el mundo árabe, fogoneada por Rusia, y en la que Israel se siente el pato de la boda, ya no es problema de Washington, y 2019 podría ser un año de estallidos violentos varios en su frontera norte, no solo en Gaza. No por nada la respuesta de un malherido y traicionado Netanyahu a la noticia de la retirada norteamericana en Siria fue lacónica, hasta, se diría, triste: “Israel sabrá defenderse”.

Muchos en Israel habían advertido de que la mudanza de la embajada a Jerusalén podría tener un precio posterior. Quizás sea este. Quizás siga con el “Plan de paz del siglo” a ser propuesto por Trump para resolver el conflicto con los palestinos. Quizás esta retirada sea un bofetazo demasiado desproporcionado contra Israel. Y, dado que, también se dice, la amistad entre EEUU e Israel es profunda y trasciende presidentes pasajeros, habrá que ver de qué manera se sigue poniendo de manifiesto de acá en más.

 

Refugiados palestinos: la trampa política del siglo (para el mundo y también para los palestinos)

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La UNRWA, el derecho al retorno, la bandera, Jerusalén. Todos símbolos axiomáticos de la causa. ¿Una eventual desaparición de la UNRWA acercará la paz?

Por Marcelo Kisilevski

La semana pasada, Donald Trump decidió el recorte de 200 millones de dólares anuales del presupuesto norteamericano destinado a la UNRWA, la agencia de las naciones unidas para los refugiados palestinos. Es un tercio de dicha ayuda externa. En una columna muy clara en Yediot Ajaronot del lunes último (27.8.18), Ben Dror Yemini explica por qué, en esencia, Trump no se equivoca al apuntar hacia la desaparición de la UNRWA y del status de refugiados para ese grupo. Sus conceptos están vertidos con suma amplitud en su libro “La industria de la mentira” (Taasiát Hashekarim o, en inglés, Industry of lies).

La perpetuación de dicho status es una injusticia para los propios “beneficiarios”, además de una punta de lanza contra Israel y una trampa conceptual para el mundo. Es también uno de los motivos de la perpetuación del conflicto israelí palestino.

Yemini cuenta que el 8 de diciembre de 1949 la Asamblea General de la ONU resolvió la creación del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). El Alto Comisionado se estableció para atender a todos los refugiados del mundo. Todos, menos un grupo. Para los refugiados palestinos, bajo presión de los países árabes, se creó otra agencia, y solo para ellos: la UNRWA (United Nations Relief and Works Agency).

Es adecuado recordar que refugiados hubo durante y a raíz de todo enfrentamiento. Desde ya los hubo en todo el siglo 20. Solo después de la Segunda Guerra Mundial, más de 20 millones de personas se convitieron en refugiados. Otros 14 millones se generaron cuando la India y Pakistán se dividieron en dos Estados. Y también los judíos de los países árabes tuvieron su “Naqba” (palabra árabe que significa “catástrofe”, utilizada por los palestinos), que provocó que 850 mil de esos judíos se convirtieran en refugiados. Hoy no existe comunidad judía en prácticamente ningún país árabe.

Uno de los objetivos del Alto Comisionado es la integración de los refugiados en los lugares a los que han llegado. Esta es la razón por la cual los países árabes exigieron la creación de la UNWRA separada del Alto Comisionado. Dichos países no deseaban resolver el problema de los refugiados árabes, sino perpetuarlo. El resultado es que el Alto Comisionado ha atendido desde su creación a más de 50 millones de refugiados… que ya no son refugiados. UNWRA, en cambio, comenzó a atender a 711 mil personas, pero, según datos de la organización, hoy ya son más de 5 millones. Para la UNRWA, no existe un solo refugiado que haya perdido su status de tal, aun si recibió otra ciudadanía, aun si es millonario.

Se trata, explica Yemini, de una de las grandes estafas del conflicto árabe-israelí. Por ello el problema de los refugiados palestinos fue inflado y perpetuado. Ellos se han convertido en rehenes del conflicto árabe-israelí. Ello ocurrió, entre otras razones, porque, para el Alto Comisionado, “refugiado” es aquel “que se encuentra fuera del país del que es ciudadano por miedo fundado a ser perseguido por razones de raza, religión, ciudadanía, pertenencia a un colectivo determinado, o concepción política determinada”. UNRWA, en cambio, otorgó status de “refugiado” a “aquel cuyo lugar de residencia regular, entre junio de 1946 y mayo de 1948, era Palestina, y perdió tanto su casa como su fuente de ingresos como resultado del conflicto israelí-árabe de 1948”.

Hay otras tres diferencias esenciales entre la ACNUR y la UNRWA. Primero, la UNRWA otorga el status de refugiado también a los descendientes, generación tras generación. No hay límite. Segundo, obtener la ciudadanía de cualquier Estado, según UNRWA, no afecta el status de refugiado. Y tercero, la definición de la UNRWA de lo que es un refugiado no depende de su situación económica. En la ACNUR, demás está decirlo, estos “agregados” no existen. ¿Cómo es posible que, bajo los auspicios de la ONU, existan diferentes definiciones jurídicas de “refugiado”?

Es preciso señalar que, de aquellos que abandonaron sus hogares durante la Guerra de la Independencia, solo decenas de miles continúan con vida. Y de ellos, solo los que no obtuvieron la ciudadanía de ningún país, entrarían, tal vez, en la definición de “refugiado”. El resto debe pasar a jurisdicción y atención por los países donde residen. Como lo resolvió la Asamblea General de la ONU.

La resolución 194, que los palestinos ventilan hoy, a pesar de que los países árabes se le opusieron entonces, fue solo la primera de la serie. Las resoluciones aprobadas a continuación llamaban a transferir el tratamiento de los refugiados a los países árabes. Estos miraron para otro lado. Solo les interesaba combatir a Israel. Los refugiados fueron perpetuados en su situación. La victimización eterna tenía un objetivo político que nunca fue ocultado: el “derecho al retorno”, para socavar a Israel.

Ahora, EEUU quiere resolver esta anomalía que perpetúa el problema de los refugiados palesitnos. Se trata, tanto de un recorte ecnómico de dinero transferido a la Autoridad Palestina, que invierte sumas sidearales en la incitación al terrorismo y pago a terroristas y sus familias, como en la adopción de la definición internacionalmente aceptada de “refugiado”, de modo de sincerar su número.

Ramallah reaccionó con verdadera ira ante la intención de quitar el “derecho al retorno” del orden del día. Es un derecho sagrado, sostienen allí. Pues bien, no existe tal derecho. Las decenas de millones de seres humanos que pasaron por el trauma del desarraigo durante el siglo pasado se adaptaron a los nuevos países a los que llegaron, y siguieron adelante con sus vidas. Pero este es el resultado del lavado de cerebro efectuado, en especial, en las escuelas de la UNRWA.

También en las fuerzas de seguridad, expresaron temor de nuevos disturbios a raíz de las medidas norteamericanas. En efecto, no hay necesidad de un violento “borrón y cuenta nueva”. Hace falta un período de transición, puesto que la crisis de abstinencia de la fantasía del retorno puede ser dura.

Pero lo que queda claro, concluye Ben Dror Yemini, es que la UNRWA debe ser desmantelada y se debe terminar con la fantasía del retorno. No para atentar contra los palestinos, sino, incluso, lo contrario: para allanar el camino a un arreglo justo, por el bien de los israelíes, y también de los palestinos.

Anexo: el dilema en torno a la UNRWA

Hasta aquí Yemini. Agrego yo una reflexión, para complicar el dilema. La UNRWA tiene hoy alrededor de 20 mil empleados, que son prácticamente todos, otros palestinos, parte de ellos mismos, con status de refugiados. En el momento en que se cierre la agencia para los refugiados palestinos, se estará cerrando una fuente de trabajo para decenas de miles de familias.

La líder de la oposición, Tzipi Livni, se opone a la tesitura de Trump (compartida por Netanyahu) de eliminar esta agencia de cuajo. “¿Para qué quiere Israel tener que mantener a millones de refugiados palestinos? Que siga siendo la ONU la que les dé asistencia social y educación”.

La pregunta es: por qué, a 70 años de la Guerra de Independencia, no están en condiciones de ese “seguir adelante con sus vidas”. Yemini dice que es por el “lavado de cerebro” en las escuelas de la UNRWA. Livni dice que eliminarla agravaría el problema que, además, pasaría a ser responsabilidad de Israel.

Por lo tanto, la solución deberá pasaar por cultivar en los palestinos un desarrollo económico que los independice de toda necesidad de asistencia. ¿Será la eliminación paulatina de la UNRWA la que sacuda la conciencia colectiva de los palestinos y los haga tomar sus vidas en sus propias manos, como lo hicieron todos los grupos de millones de refugiados post-Segunda Guerra Mundial, exceptuándolos a ellos? ¿O los condenará al hambre y la mendicidad para siempre, de lo cual, como es costumbre, se responsabilizaría a Israel? ¿Será solo la locura de un líder impredecible como Trump, la que podrá resolver el dilema, a golpe de medidas drásticas y traumáticas? Con una eventual desaparición de la UNRWA, ¿se acercarían las partes a la resolución del conflicto, o crecerá el mito del “derecho al retorno”, perpetuándolo aún? Como siempre, la historia dirá.

 

CERO TOLERANCIA AL RACISMO CONTRA ÁRABES ISRAELÍES

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Por Marcelo Kisilevski

En Israel hay cero tolerancia al racismo. Pero hay racismo. No sabemos todavía si el último incidente es parte de una tendencia, quizás inducida por los últimos acontecimientos: la mudanza de la embajada norteamericana a Jerusalén, o la sanción de la “Ley Básica: Israel, Estado nación del pueblo judío”, en la que la Knesset “olvidó” mencionar que Israel es también un Estado democrático que respeta la igualdad de derechos a todas sus minorías.

El tiempo dirá. Mientras tanto, en los últimos días ocurrió un hecho sumamente grave. En la playa de Kiriat Jaim, cerca de Haifa, un joven israelí (judío, para el caso) se acercó a otros tres jóvenes, igualmente israelíes (árabes, para el caso). Les preguntó: “¿Ustedes son árabes?” Le contestaron: “Pues sí”. El que había preguntado se dio vuelta y se fue. Al rato volvió con otros amigos y golpearon y cortaron a los tres jóvenes árabes. Se llaman Moad Ayoub, Moatasem Ayoub y el médico Mujamad Yospin.

Otro civil, judío él, atinó a acudir en ayuda de las víctimas y alejar a los atacantes. Eventualmente, tres de ellos fueron arrestados y ayer se extendió la prisión preventiva del principal sospechoso.

Ayer, también, las tres víctimas decidieron revelar su identidad: “Tomamos confianza, y decidimos revelar nuestros rostros, porque no somos delincuentes, sino las víctimas”, dijo Moatasem. El doctor Yospin agregó: “Quiero agradecer a toda la gente del país, judíos y árabes, incluidos diputados de la Knesset, que nos han apoyado en este momento”. Entrevistado por Kan, la radio pública, ante la extensión de la prisión preventiva de un atacante y la liberación de los otros dos, dijo: “Confío plenamente en el accionar de la policía”.

(En la foto: el sospechoso del ataque y los tres árabes israelíes atacados.)

SOBRE LA LEY FUNDAMENTAL “ISRAEL, ESTADO NACIÓN DEL PUEBLO JUDÍO”

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Por Marcelo Kisilevski
La nueva Ley Fundamental “Israel, Estado nación del pueblo judío”* intenta legislar y hacer formar parte de la Constitución una toma de posición que ya estaba en la Declaración de la Independencia, cuando David Ben Gurión leyó claramente: “Declaramos por la presente la creación de un Estado judío en Eretz Israel, que se llamará Estado de Israel”. Y esa declaración, a falta de Constitución firmada y sellada, tenía fuerza legal. Muchos se preguntan, entonces, para qué hacía falta una Ley Fundamental que lo dijera explícitamente.
Quienes la apoyan dicen que la ley viene a confirmar la misión histórica del Estado judío, y a poner un dique a las tendencias ideológicas que llaman a formar un Estado binacional, y que eso deje de ser un escenario posible. Es justo: si apoyamos la creación de un Estado palestino, no tiene por qué no ser Israel su paralelo, un Estado judío. Judío como pueblo-nación, no como religión. Pues el “derecho de autodeterminación de los pueblos” es, como su nombre lo indica, para pueblos, no para religiones. E Israel es el Estado nación del pueblo judío. Del mismo modo como el “Estado palestino” será del pueblo palestino y no de la religión musulmana. Muchos que reclaman que Israel sea un “Estado laico” no comprenden este punto.
La mayor parte de la ley dice cosas obvias, como “Estado del pueblo judío”, cuál será el himno, la bandera y el símbolo nacional. Iom Haatzmaut, el Día de la Independencia, será la fecha nacional oficial.
El principal problema estuvo dado por el apartado 7b que decía que, en el marco de esta ley, una comunidad podrá crear un poblado homogéneo de acuerdo con su perfil. Se lo interpretó como discriminatorio, pues autorizaría a un poblado comunitario judío rechazar árabes. No importa que también lo contrario es verdad, un poblado árabe podrá rechazar judíos. En los hechos sucede al revés, y es problemático, por no decir racista.
Al final se cambió el apartado por otro: “El Estado ve en el desarrollo del poblamiento judío un valor nacional, y actuará para impulsar y alentar su establecimiento y consolidación”.
Un aspecto peligroso de la ley es la anulación del árabe como idioma oficial del Estado de Israel, y es la piedra del escándalo. Desde ahora ese idioma tendrá un “status especial”, un grado explícitamente menor que “idioma oficial”. Y el único idioma oficial será el hebreo. Para un país con una minoría árabe del 20%, es grave.
Los conservadores y reformistas han denunciado también el apartado 6b: “El estado actuará en la Diáspora para estrechar los lazos entre el Estado y los miembros del pueblo judío”. “En la Diáspora”, no “en Israel” o en todo lugar. Fue una modificación tardía y despierta sospechas. Su temor es que en Israel, el Estado, bajo la égida ortodoxa, podrá dictar leyes que hieren la sensibilidad de las otras corrientes.
En cuanto a este ambiente político en proceso de envenenamiento, el contexto es el de un gobierno en el que, gota a gota, se legisla y se adoptan medidas con tinte no democrático y abarcativo de todas las poblaciones y tendencias políticas que habitan Israel. Pues la misma Declaración de Independencia, que habla de un “Estado judío”, también habla de una democracia en la que no habrá distinción de raza, sexo, religión ni ninguna otra consideración. Y esto es lo que no figura en la nueva Ley Fundamental. Y tendría que figurar: Israel es un Estado judío y democrático. Un Estado de la nación judía, que respeta, ampara y defiende a rajatablas los derechos individuales. Pero no, no figura.
Los más acérrimos críticos ya se han apresurado a calificar esta ley como una Ley del Apartheid. Es exagerado, porque es traspolar históricamente un fenómeno grave y específico, sin pecar de deshonestidad intelectual. Pero sobre todo, porque el grueso de la sociedad israelí suele reaccionar muy mal frente a manifestaciones racistas en la sociedad, si bien, que las hay, las hay.
La crítica también es preocupante porque ya la ley, ya por sí sola y sin necesidad de calificativos a-históricos, daña la imagen internacional de Israel. Y dañar la imagen de Israel no es solo “hacerlo quedar mal”, sino echar por tierra su legitimidad como proyecto de autodeterminación de un pueblo, y llamar a su desaparición. La nueva Ley no es la mejor ayuda a la continuidad de esa legitimidad.
Habrá que esperar y ver qué implicancias concretas conlleva en el terreno esta ley. Esta mañana, no mucho ha cambiado en Israel. Pero esta ley, con la que la Knesset elige sellar su período de verano, es preocupante.
El premier Biniamín Netanyahu se lo adjudicó como un éxito propio, por el que viene peleando desde hace años. Lo llamó: “Un hito en la historia del sionismo”. Otro exagerado. Habría que contarle que hemos tenido hitos mejores.

La situación de los LGBT en el Medio Oriente

Por Cecilia @gordameir (Manhigá Shelja)

Como algunos somos dinosaurios de Facebook o de blogs (esos medios tan antiguos) y las cosas no llegan a todos, reconstruyo el hilo (serie de mensajes cortos de twitter) sobre el tema del título, publicado por la twittera Cecilia, que firma como Manhigá Shelja (la pueden seguir en @gordameir), con motivo de la Semana del Orgullo Gay, que en Tel Aviv reunió a más de 250.000 personas de Israel y del mundo, en su Marcha del Orgullo del último viernes. ¿Y cómo se las arreglan algunos progres LGBT o pro-LGBT para denostar a Israel igual? Llamando a su apertura pro-LGBT “Pinkwashing”. De no creer.

Voy a hacer un humilde hilo sobre la situación de los derechos de la comunidad LGBT en Medio Oriente y cierta hipocresía del progresismo occidental frente a ello. Se me va a hacer algo largo así que pueden mutearme desde ya si no les interesa así no los molesto en su TL.

La homosexualidad es ilegal en 10 de los 16 países de Medio Oriente y en 6 de esos además es castigada con la muerte (Irán, Arabia Saudita, Qatar, Emiratos, Yemen, territorios palestinos). En Siria, Kuwait, Omán, y Egipto es ilegal pero sin pena capital. Veamos un poco uno a uno.

Irán: la homosexualidad es castigada con penas que van desde cárcel, torturas físicas como latigazos hasta incluso la muerte. Cientos han sido ejecutados siendo un caso famoso el de los adolescentes Mahmoud Asgari y Ayaz Marhoni, colgados en 2005.

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Arabia Saudita: no tiene Código Penal y sus leyes se inspiran en el wahabismo y en decretos reales. Hay un Comité para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio que se encarga mayormente de perseguir a los gays, a los que toman alcohol y los que practican magia (sic).

Los actos de homosexualidad o de cross-dressing son castigados con multas, palizas, cadena perpetua, tortura y/o muerte. En 2010 un joven de 27 años fue sentenciado a prisión y tortura de mil latigazos por postear un video en internet donde coqueteaba con el hombre que lo filmaba.

En los Emiratos, toda actividad sexual fuera de un matrimonio heterosexual es un crimen. El artículo 354 del Código Penal establece que todo aquel que practica la sodomía debe ser castigado con la muerte. El gobierno restringe páginas web y aplicaciones que tengan contenido gay.

En Qatar la pena de muerte aplica a todos los musulmanes que tengan sexo fuera del matrimonio, sean gays o heterosexuales, y como el matrimonio gay no está permitido, todo acto de sexo gay es factible en la práctia de recibir esta condena.

Yemen: el art 264 del Código Penal prohíbe el sexo gay aunque sea consensuado y lo castiga con prisión y latigazos. Estipula además que un hombre casado que tenga sexo homosexual será castigado con la muerte. Además, el 268 condena el lesbianismo hasta con 3 años de cárcel.

En los territorios palestinos, la homosexualidad es ilegal y penada con muerte en Gaza pero no en el West Bank, aunque los derechos de ese colectivo no son protegidos en ninguno de los dos. En 2016 Hamas ejecutó a Mahmoud Ishtiwi, un miembro del grupo terrorista, por homosexual.

Vamos a donde es ilegal pero no penado con muerte. Kuwait: la homosexualidad no está ilegalizada pero es perseguida por leyes anti “libertinaje” como los art 193 y 198 del Cod Penal que prohíben la “inmoralidad” e imitar el aspecto del sexo opuesto con hasta 6 años de prisión.

Egipto: la Constitución estipula en su artículo 2 que la ley islámica debe ser la fuente de toda legislación y por ende persigue a los homosexuales por delitos de “libertinaje” y semejantes. La policía utiliza hasta el Grindr para “cazar” gays.

En 2017, en un concierto de la banda libanesa Mashrou’ Leila, cuyo cantante es gay, se flamearon banderas del arcoiris y la policía egipcia detuvo a unas 57 personas por ello. Hasta les hizo “chequeos anales” a los detenidos para confirmar si eran gays.

Siria. el artículo 520 del Código Penal prohíbe las relaciones carnales que vayan “contra la naturaleza” y prevé penas de hasta 3 años de cárcel por ese delito. Hoy, en las zonas controladas por ISIS, los homosexuales pueden ser castigados con la muerte.

Omán: el Código Penal en sus artículos 33 y 223 penaliza la homosexualidad con hasta 3 años de cárcel. El gobierno prohíbe publicaciones que hablen de la comunidad LGBT por “promover” la homosexualidad. Igual se lo considera más tolerante que sus países vecinos.

Vamos a donde es legal: Israel, Baréin, Jordania, Líbano, Irak y Turquía, lo que no significa que no haya persecución. En Irak, sobre todo tras la retirada americana, hay persecución y ejecuciones de homosexuales por parte de milicias, en especial en las regiones donde manda ISIS.

El Líbano tuvo su primera marcha de orgullo en 2017, la primera del mundo árabe, pero los organizadores tuvieron que reducirla a un evento privado tras recibir numerosas amenazas de la policía y grupos islamistas.

La este año tenía planificados varios días con eventos y actividades en Beirut: empezó el 12 de mayo pero tuvo que cancelarse dos días más tarde porque las fuerzas de seguridad del país arrestaron a uno de los organizadores y la prohibieron por “atentar contra la moralidad”.

Turquía: no se reconoce ningún tipo de unión homosexual y la idea del matrimonio gay tiene una bajísima aceptación, pero ciudades como Estambul son un mundo aparte: la marcha del orgullo allí comenzó en 2003 y se hizo todos los años llegando a atraer a 100 mil personas en 2013.

Esto continuó hasta que en 2016 el gobierno de Estambul la prohibió por “seguridad” frente a amenazas extremistas. En 2017 se hizo de nuevo y la policía reprimió con balas de goma y gas lacrimógeno a los manifestantes, detuvo a más de 40 personas y canceló el evento.

Jordania: no se penaliza la homosexualidad pero el Código Penal le da discreción a la policía para “proteger” el espacio público, por lo que las muestras públicas de afecto y los eventos LGBT no están bien vistos y muchas veces se los reprime por ir “contra la moralidad pública”.

En 2015 el Ministerio del Interior jordano emitió un comunicado afirmando que la CN establece al Islam como religión oficial y por tanto un reconocimiento a los derechos LGBT sería ir contra la Sharia. En 2017 también se prohibió un concierto de la banda libanesa Mashrou’ Leila.

Baréin: la homosexualidad es legal desde 1976 pero en su Código Penal (art 324 a 355) se prohíben actos “impúdicos” o la portación de objetos o símbolos que violen la “moralidad pública” Esto se ha utilizado para perseguir a los LGBT y detener hombres por vestir ropa femenina.

Israel: el matrimonio gay no es legal, pero se reconocen los efectuados fuera del país. Las parejas homosexuales pueden adoptar y tienen el mismo derecho a pensión, herencia y seguro médico que las hetero. La mayoría de los israelíes está a favor de legalizar el matrimonio.

Tanto gays como trans pueden servir en el ejército y estos últimos con su género autopercibido. Hay avanzadas leyes anti-discriminación, los homosexuales pueden donar sangre y la marcha del orgullo de Tel Aviv es la más grande de la región y una de las más grandes del mundo.

TransgenderOfficer

Los palestinos LGBT buscan con frecuencia refugio en Israel para escapar no sólo de la represión de sus gobiernos sino también de sus propias familias. Según organizaciones LGBT israelíes, más de 2 mil palestinos LGBT viven en Tel Aviv https://www.globalgayz.com/middle-east/palestine/ …

Y ahora, la hipocresía. A pesar de esto activistas LGBT en Occidente están obsesionados con Israel y buscan prohibir banderas gay con la estrella de David en sus marchas, rechazan la presencia de turistas israelíes en sus eventos y denuncian al Estado judío de hacer “pinkwashing”.

Es decir, en otras palabras, afirman que el motivo por el que los derechos civiles de las personas LGBT son respetados en Israel es porque “los sionistas” buscan hacer “propaganda engañosa” para ocultar que, en realidad, son unos malvados, antisemitismo de la más baja estofa.

Nunca los veremos afirmando que la marcha del orgullo en Estambul es “pinkwashing” para tapar la ocupación de Kurdistán o la negativa a reconocer el genocidio armenio o que la del Líbano es para tapar la influencia del Hezbollah en el gobierno. No. Siempre son los sionistas.

Muchos que hablan de deconstrucción deberían empezar por ellos mismos. Los nazis cosían estrellas de David pero también triángulos rosas en las ropas, mataban a unos y a otros por ser lo que eran. Habría que aprender de la historia. Gracias por la atención y Shabbat Shalom!

LGBTIsrael

 

Links para ampliar:

Sobre el código penal de Irán: http://www.ishr.org/countries/islamic-republic-of-iran/homophobia/homosexuality-in-iranian-criminal-law/ … http://blogs.tn.com.ar/todxs/tag/iran/  http://blogs.tn.com.ar/todxs/2012/09/09/almadineyad/ … https://www.mashreghnews.ir/news/144874  http://www.iranhrdc.org/english/human-rights-documents/iranian-codes/1000000455-english-translation-of-books-1-and-2-of-the-new-islamic-penal-code.html …

Sobre Arabia Saudita: https://en.wikipedia.org/wiki/Committee_for_the_Promotion_of_Virtue_and_the_Prevention_of_Vice_(Saudi_Arabia) … https://globalvoices.org/2010/03/17/saudi-arabia-1000-lashes-for-youtube-video/ … https://www.theatlantic.com/magazine/archive/2007/05/the-kingdom-in-the-closet/305774/ …

Sobre la situación en los Emiratos: https://www.detainedindubai.org/homosexuality-in-the-uae … https://www.nytimes.com/2017/11/11/world/middleeast/dubai-crimes-united-arab-emirates-jail.html …

En los territorios palestinos: https://www.nytimes.com/2016/03/02/world/middleeast/hamas-commander-mahmoud-ishtiwi-killed-palestine.html … https://www.haaretz.com/middle-east-news/palestinians/.premium.MAGAZINE-what-it-s-like-to-be-a-gay-man-in-gaza-1.5843268 …

Sobre Qatar: https://www.washingtonpost.com/news/worldviews/wp/2016/06/13/here-are-the-10-countries-where-homosexuality-may-be-punished-by-death-2/?utm_term=.f0b7f3eae408 … https://dohanews.co/what-its-like-to-be-gay-and-qatari/ …

Yemen: http://www.ipsnews.net/2013/08/no-place-for-gays-in-yemen …

Egipto: https://www.independent.co.uk/news/world/africa/egypt-anal-examinations-rainbow-flag-mashrou-laila-lgbt-rights-a7975756.html … https://en.wikipedia.org/wiki/LGBT_rights_in_Egypt … https://www.theverge.com/2018/4/25/17279270/lgbtq-dating-apps-egypt-illegal-human-rights … https://www.reuters.com/article/us-egypt-gay-apps/amid-egypts-anti-gay-crackdown-gay-dating-apps-send-tips-to-stop-entrapment-idUSKBN1CS0Z5 …

Siria: http://www.refugeelegalaidinformation.org/syria-lgbti-resources … https://www.smh.com.au/lifestyle/it-cant-get-any-worse-than-being-gay-in-syria-today-20151001-gjze4o.html …

Omán: https://www.bbc.com/news/world-middle-east-23948083 …

Irak: https://www.bbc.com/news/av/world-middle-east-19525133/baghdad-s-persecuted-gays-have-nowhere-to-hide … https://www.thedailybeast.com/murdered-for-looking-gay-how-lgbt-iraqis-are-fighting-for-their-lives … https://www.theguardian.com/world/2016/jun/21/gay-lgbt-muslim-countries-middle-east …

Líbano: http://www.dw.com/en/world-in-progress-threats-and-intimidation-at-beiruts-gay-pride/av-38970550 … https://www.nytimes.com/2018/05/16/world/middleeast/lebanon-beirut-gay-pride.html …

Turquía: https://edition.cnn.com/2017/06/25/europe/istanbul-pride-violence/index.html … https://www.theguardian.com/world/2017/jun/25/turkish-police-break-up-gay-pride-protest-in-istanbul … https://www.independent.co.uk/news/world/europe/lgbt-events-banned-turkey-ankara-protect-public-security-governors-office-health-and-morality-a8063526.html … https://en.wikipedia.org/wiki/LGBT_rights_in_Turkey … https://en.wikipedia.org/wiki/Istanbul_Pride …

Jodania: https://www.haaretz.com/middle-east-news/jordan/jordan-cancels-lebanese-indie-band-s-concert-over-gay-frontman-1.5485954 … https://www.hrw.org/news/2017/08/30/gay-bashing-jordan-government … http://www.middleeasteye.net/news/debate-renewed-around-lgbt-rights-jordan-mb-mp-says-homosexuality-unwelcome-2128400833 … http://www.refugeelegalaidinformation.org/jordan-lgbti-resources … https://en.wikipedia.org/wiki/LGBT_rights_in_Jordan …

Bahrein: https://archive.is/20130118071038/http://www.bnonews.com/inbox/?id=528 …

Israel: https://www.timesofisrael.com/poll-79-of-israelis-back-gay-marriage-or-civil-unions/ … https://en.wikipedia.org/wiki/LGBT_rights_in_Israel … https://www.jewishboston.com/introducing-lt-shachar-erez-the-idfs-first-transgender-officer/ … https://www.globalgayz.com/middle-east/palestine/ … http://www.outwordmagazine.com/inside-outword/glbt-news/1239-israel-and-arab-countries-are-miles-apart-on-lgbt-rights …

 

 

La anulación de Argentina-Israel, y un fenómeno llamado Miri Reguev

2018-06-05 07.57.31

En Cannes apareció con una enorme falda blanca estampada con la Ciudad Vieja de Jerusalén. En Israel dijo: “Quiero ver a Messi no estrechando mi mano y la del premier”. Ministra de Cultura y Deportes, Miri Reguev. (Caricatura de Gai Morad, tapa de Yediot Ajaronot)

Mientras en Israel niños y adultos lamen las heridas por la anulación del partido, y en la Argentina se habla del “gran papelón” de la selección, podemos empezar a resumir, y también a abrir una ventana a la interna israelí, en lo que se ha dado en llamar “el gol en contra” de la Ministra de Cultura y Deportes, la señora Miri Reguev.

Por Marcelo Kisilevski

El relato de la anulación del partido entre Argentina e Israel tiene muchas aristas. En Israel, dicen los medios y las encuestas, las culpas están repartidas. Por un lado, la gente acusa a la selección (no a Messi en lo personal, que es una vaca sagrada también en Israel) de haberse agachado ante el terrorismo. Como si ISIS no lo hubiera amenazado a Messi en lo personal de matarlo en Rusia, publicando ya incluso un video trucado mostrando su ejecución. ¿En qué otra ciudad estaría más segura la selección que en Jerusalén?, nos preguntamos todos.

Por otro lado, Givril Rajoub, presidente de la Federación Palestina de Fútbol, que amenazó a Messi con una campaña en su contra, empezando por quemar camisetas del número diez, y quemando en pantalla banderas argentinas. El presidente de OLEI (Organización de Latinoamericanos en Israel), el abogado León Amiras, presentó un pedido a FIFA de tomar medidas contra dicha Federación, por incitación a la violencia y politización del deporte, ambos prohibidos por el estatuto de la organización internacional. El dinero que salga de la demanda, sería donado al Centro Shimón Peres, que organiza partidos en los que participan niños judíos, cristianos y musulmanes, “por la unidad de los pueblos”.

Y por último, aunque no en ese orden, la gente acusa a Miri Reguev, ministra de Cultura y Deportes, que con sus pasos de elefante en un bazar, convierte todo lo que toca en un acto político para Biniamín Netanyahu y, sobre todo, para sí misma. Y a veces, rompe platos y copas.

En este caso, su terquedad en trasladar el partido del estadio Samy Ofer de Haifa, más moderno, cómodo para los jugadores, y rentable para la empresa productora, al más antiguo Teddy en Jerusalén, acabó por politizar el encuentro: una vez tomada la decisión, todo el mundo quedaba trepado a un árbol del que nadie podía bajarse. Ni el gobierno, so pena de dañar la movida por Jerusalén, ni los movimientos antiisraelíes ligados al BDS, que lo festejaron como una excusa para torpedear un partido que, de por sí, presentaban como “un blanqueo de la ocupación de Palestina”.

La Oficina del Contralor, que audita los gastos y otras acciones del Estado, está revisando ahora por qué prometió Miri Reguev al productor del encuentro, Benaím, unos 2 millones de dólares para cubrir la menor rentabilidad del evento si se hacía en Jerusalén y no en Haifa. A cambio, se debería montar la foto-oportunidad de Messi dándole la mano a ella y al Primer Ministro. “A partir de ese trato, Reguev se comportó como si el partido fuera un evento privado de ella”, dijo una fuente cercana a la producción. Se trató de fondos públicos, claro. No para su bolsillo, pero sí para su prestigio, para su carrera y para su ego. El tufillo de corrupción flota por donde se lo mire. Si algún medio le discutía, vociferaba: “Quiero ver a Messi no estrechando mi mano ni la del Premier”.

Que quede claro una vez más: las organizaciones del BDS no piden la paz basada en “dos Estados para dos pueblos”, sino el lema: “Del río Jordán al Mediterráneo, Palestina libre”, o sea, la destrucción de Israel. Incluso Chiqui Tapia, presidente de AFA, en su extraña conferencia de prensa, habló de “una situación que ya existe desde hace 70 años”, es decir que el problema para él también es la creación de Israel en 1948. Más allá de preguntarle si no sabían de ello semanas antes, cuando aceptaron jugar en Jerusalén, ¿no eran solo 51 años, desde la toma de control de Cisjordania y Gaza por Israel en la Guerra de los Seis Días? Pero vaya uno a repetir una y otra vez lecciones de historia y matemáticas a Chiqui Tapia.

En el medio, Messi, literal dueño de la pelota, hasta ese momento ilusionado con hacer la “Gran Diego” de 1986 (tocar el Kotel y ganar el Mundial, rompiendo un hechizo de 30 años sin ganarlo), se habría bajado por presiones de los jugadores y del técnico Sampaoli, que desde el vamos no estaba de acuerdo con este “City-Tour” por el Vaticano e Israel justo antes del Mundial. Después de los gritos de los veinte manifestantes afuera de la concentración, por primera vez, los jugadores preguntaron de qué se trataba todo, y escucharon acerca del traspaso de la embajada norteamericana a la capital israelí, y sobre un conflicto del que tenían vaga idea, y se asustaron. ¿Para qué necesitamos semejante bardo a tres días del Mundial?, preguntaban. Messi presentó el pedido de anular, pero se estima que representaba al plantel en su conjunto.

En Israel se barajan fuerte, hoy (viernes) hipótesis según las cuales el seleccionado habría fraguado un conflicto, por las motivaciones profesionales de Sampaoli, inventando lo de la “politización” del partido y lo del miedo por la seguridad de los jugadores ante las amenazas. Se dice que todo habría sido por presiones de otros países, el principal de ellos Qatar, que habría ofrecido cubrir el reintegro de más de 2 millones de dólares a la empresa productora israelí, así como las eventuales indemnizaciones. Para Nahuel Lanzillota, el cronista de Clarín que cubre a la selección, las cosas son más sencillas. Sin negar el liderazgo de Messi en cocinar el partido y también en deshacerlo, las cosas ocurrieron, según él, como se señala en el párrafo anterior.

Miri Reguev, un fenómeno de cuidado

Pero de este lado, la Reguev es un fenómeno de cuidado. Con su carácter payasesco, hace las delicias de “Eretz Nehederet”, el principal programa de sátira política de la televisión israelí. ¿Pero cuántos payasos se han convertido ya en primeros mandatarios en los últimos años en el mundo? El que no la quiera hoy como Ministra de Cultura, podría tenerla en el futuro como Primera Ministra israelí. Si de feminismo hablamos, Golda Meir, más que alegrarse, se revolcaría en su tumba al ver quién es su sucesora.

Ultraderechista, ambiciosa, trepadora y atropelladora, son solo algunos de los adjetivos que caracterizan su accionar. Esta semana, después del fiasco del partido con Argentina, se utilizaron varios términos tomados del fútbol. El principal, obviamente: gol en contra. Tan en contra, que cuando quiso reclutar al premier Netanyahu a que la ayude a salir del barro en que se había metido sola con el traslado del partido de Haifa a Jerusalén, el mandatario israelí fue terminante: “Yo no tuve nada que ver con el traslado del partido”. Ello, a pesar de una carta que habría mandado Bibi al presidente Mauricio Macri ya en marzo, explicándole la importancia de que el partido se jugara en Jerusalén.

Reguev lo politiza todo: en cada discurso inaugurando cualquier festival de cultura carga prácticamente contra toda la intelectualidad israelí, desde cineastas hasta actores, que no son suficientemente “patriotas”. Administra recursos de su ministerio según los contenidos de libros, piezas teatrales, películas. En el último Día de la Independencia, se empecinó con que Biniamín Netanyahu hablara en el Monte Herzl, en el acto central, en lugar del Presidente de la Knesset, como lo marca el protocolo. Al Festival de Cine en Cannes fue con un vestido estampado con la Ciudad Vieja de Jerusalén. Incluso el triunfo de Neta Barzilai en el Eurovisión fue una oportunidad para ella de robar pantalla. El público israelí, acostumbrado de a poco, como sapo en olla hirviendo, pone ojos en blanco y sigue adelante.

Los ministros de la coalición se negaron por horas a salir en radio a respaldar a su par, y los que lo hicieron, hablaron a medias lenguas. También el diario de Bibi, “Israel Hayom”, encontró en Reguev un blanco adonde desviar los dardos: “Críticas en el entorno de Netanyahu contra Miri Reguev: ‘¿Para que empecinarse en el traslado del partido a la capital?'”, titularon en tapa. En pocas palabras: Bibi limpio está, que Miri se arregle sola.

Entonces, hizo lo que sabe hacer: echar gasolina para apagar el fogón. En su delirante conferencia de prensa, echó la culpa al “terrorismo”, “el mismo que perpetró el atentado contra los deportistas israelíes en Munich en 1972”. Nada menos. Unos cuantos fanáticos con camisetas bañadas en kétchup, son equiparados con Septiembre Negro. Ahora se las tiene que ver con los familiares de aquellas víctimas, y con la sociedad israelí en su conjunto, portadora del atentado de Munich como parte de su mitología genética.

Tan delirante se va tornando su trayectoria, que hace que un periodista virulentamente nacionalista como Roni Daniel diga en su programa de radio: “Alguien tiene que pararla”. Ahora, estiman algunos analistas, la ministra hará mutis por el foro por un tiempo. Hasta la próxima vez.

“Es cierto, hice un gol en contra”, dijo Yuval Jemo, caracterizado como la Reguev en Eretz Nehederet. “¡Pero qué gol en contra! Esperen, que eso no es nada comparado con lo que les tengo preparado para el Eurovisión”. Es que, después del triunfo de Netta Barzilai, el año que viene el festival debe llevarse a cabo en Israel. Los estatutos no obligan a los países anfitriones a realizarlo en su capital, y en Israel están barajando alternativas. Pero Reguev ya fue tajante: “Si no se hace en Jerusalén, tenemos que considerar no hacerlo del todo”.

Como se dice por estos lares, a veces es más importante ser sabios que tener razón. Miri Reguev solo quiere tener razón. La sabiduría y la inteligencia, parece, quedarán en manos de los votantes. Y no es esa la mejor noticia.

ESCALADA EN EL SUR: CAMBIO DE REGLAS DE JUEGO EN GAZA

Gaza

Vista de Gaza, luego de una incursión israelí. Hoy se registraron cinco heridos israelíes, y no se reportaron víctimas palestinas. 

Por Marcelo Kisilevski

No se sabe hacia dónde va la actual escalada con Gaza, iniciada hoy por la Jihad Islámica con el lanzamiento de más de cien bombas de mortero y cohetes de tipo Katiusha contra suelo israelí, hiriendo a cinco israelíes. A pesar de ser una suma que pasa la línea roja desde el punto de vista de la opinión pública israelí, el gobierno sigue sin querer ir a una guerra, sabiendo el precio que tendrá que pagar.

Como lo explica Amós Harel en Haaretz, hasta el momento se daba un juego consentido entre Israel y Hamás: cada viernes, a veces también a media semana, Hamás organizaba una manifestación, con visos de popular para la narrativa hacia el mundo, mientras que, con esa cobertura, terroristas intentaban penetrar la cerca, colocando cargas explosivas, además de botellas incendiarias, barriletes incendiarios y el uso de otras armas. Israel por su parte, impedía la penetración de la cerca y, como mucho incursionaba dentro de la Franja. Pero la dinámica no pasaba de ahí. Israel frustraba las intenciones operativas de Hamás, y Hamás ganaba imagen en las pantallas mundiales.

Parece ser, no obstante, que Hamás comenzó a cambiar las reglas ya desde la jornada anterior al Día de la Naqba, cuando muriero 62 palestinos, 50 de ellos miembros del Hamás, según se jactó públicamente un alto dirigente de esa organización. Desde entonces, los incidentes en la cerca crecieron significativamente en número. Entonces, el domingo, luego de que palestinos intentaran colocar una enorme carga explosiva junto a la cerca, un tanque de Tzahal disparó contra una posición de la Jihad Islámica matando a tres de sus miembros que estaban en un puesto de observación.

En general, la Jihad amenaza con vengarse, y también lo hizo esta vez. Esta mañana cumplió su amenaza, con el lanzamiento de más de cien proyectiles, en su mayoría bombas de mortero y también cohetes Katiusha, contra poblados israelíes. Una de las bombas cayó en el patio de recreos de un jardín de infantes. De este modo, la Jihad Islámica, financiada y comandada totalmente por Irán, cambió hoy las reglas del juego.

Israel reaccionó responsabilizando a Hamás, entendiendo que sigue siendo la autoridad que controla el tamaño de la flama. Treinta blancos del Hamás fueron bombardeados. El hecho de que no se haya informado de víctimas del lado palestino indica que todavía Israel se maneja con prudencia, apostando a que el incidente no pase de ahí y que no conduzca a una escalada.

Uno de los ataques fue el bombardeo desde el aire de un largo túnel terrorista del Hamás, que se introducía en territorio egipcio y emergía nuevamente en territorio israelí, cerca del kibutz Kerem Shalom.

Mientras esta noche se reunía el gabinete de seguridad, el Hamás y la Jihad emitían un inédito comunicado conjunto en el que asumían la responsabilidad compartida por los disparos y lanzamientos de hoy, según informó Jacky Jugui de la emisora militar Galei Tzahal. También aseguraban que estaban preparados para la guerra.

Israel, en tanto, advirtió a los líderes del Hamás que ellos en lo personal estaban en la mira esta vez. No por nada, hoy ya están todos ocultos en los túneles internos de la Franja de Gaza.

Las 12 exigencias de EEUU a Irán

Pompeo

EEUU y una apuesta fuerte. Secretario de Estado, Mike Pompeo.

 

Por Marcelo Kisilevski

Es difícil pensar que Irán vaya a aceptar los “12 puntos de Pompeo” para un nuevo acuerdo con Irán. ¿Qué escenarios se abren en ese caso?

El gobierno israelí, y seguramente Biniamín Netanyahu, se despiertan hoy a un nuevo amanecer de idilio con Donald Trump y su equipo, especialmente su Secretario de Estado, Mike Pompeo, después del anuncio de los 12 puntos de exigencia para un nuevo tratado nuclear con Irán. Como si les hubieran sido dictados por la Oficina del Primer Ministro en Jerusalén, según se preguntaban, medio en serio, medio en broma, los analistas esta mañana.

En efecto, las 12 exigencias de EEUU a Irán, para no someter al país de los ayatollahs nuevas sanciones económicas, incluyen todas las preocupaciones israelíes, y todos los puntos que no estaban en el acuerdo anterior, firmado por Barack Obama:

1) Retirar todas las fuerzas iraníes de Siria.

2) Cesar las amenazas contra todos los países de la zona, incluyendo la amenaza explícita de destruir Israel.

3) Abrir todas las instalaciones nucleares a los inspectores internacionales, cesando el ocultamiento y la mentira.

4) Cesar totalmente el enriquecimiento de uranio y la producción de aguas pesadas (para la producción de plutonio).

5) Proporcionar información completa sobre el programa nuclear.

6) Cesar por completo el desarrollo de misiles balísticos.

7) Cesar la asistencia de las Guardias Revolucionarias a organizaciones terroristas.

8) Dejar de dar refugio en su territorio a miembros de organizaciones terroristas.

9) Cesar el apoyo a la milicia huty en el Yemen.

10) Dejar de pertrechar a las milicias chiítas en Irak.

11) Dejar de financiar y pertrechar a la organización chiíta libanesa Hezbollah, y a las palestinas Hamás y Jihad Islámica.

12) Liberar a todos los ciudadanos occidentales hechos prisioneros en Irán.

Es difícil suponer que Irán aceptará siquiera una parte de estas exigencias, y ya las ha rechazado en el plano público. Según analistas en Israel, Trump está, por lo tanto, yendo a un camino de colisión que lo llevará de modo calculado a un escenario de nuevas sanciones. Se trata, dicen, de una apuesta fuerte pues, no como en la vuelta anterior, no queda claro que EEUU cuente con buena compañía para nuevas sanciones. Irán podría ampararse en las economías de India y China, quizás las de algunos países europeos que se rebelen a los dictados norteamericanos, y renunciando a la economía norteamericana. Eso significa la vuelta de Irán al desarrollo nuclear.

Y eso significaría que, en manos de EEUU, volvería a estar fuerte sobre el tapete la opción militar.

DEL HAMÁS Y LAS ILUSIONES MENTALES

Afifon

Un barrilete incendiario, con una cruz svástica. Todo un símbolo de la manifestación “pacífica” y su agenda.

Por Marcelo Kisilevski

Puedo entender a los que condenan a Israel por los resultados sangrientos de la manifestación del lunes en el límite entre Israel y Gaza. Ellos ven manifestantes de un lado, militares del otro. Estos disparan, aquellos mueren. Nada más simple. Nada más maligno e injusto. Como dice el psicólogo socio-económico Dan Arieli, si las ilusiones ópticas son tan difíciles de superar, imaginen qué ocurre con las ilusiones mentales. Y esta es una ilusión mental.

Sobre todo, cuando se trata de una ilusión mental -“la manifestación de los palestinos era pacífica”- alimentada con otra: “los israelíes disparan porque son malvados en su esencia; pues sionistas son, y el sionismo es lo malvado par excellence“. Es decir, “a los israelíes les encanta disparar a civiles desarmados; si la manifestación era pacífica, no hay otra explicación posible”.

Se trata de la demonización en su estado más puro. El mal que se explica a sí mismo: los israelíes (los judíos) son malvados porque lo son.

Todo esto, fogoneado por otra fantasía: la que el Hamás utilizó para llevar a un pequeño número de palestinos (planearon 200.000; asistieron 40.000 en su mejor jornada) al límite con Israel. Lo llamaron la “Gran Marcha del Retorno”: “Hoy regresamos al hogar”, era el alucinado mantra repetido en las calles de Gaza desde los altoparlantes del Hamás desde semanas antes. ¿De verdad pensaban que Israel permitiría que hordas de palestinos desesperados lograran penetrar la cerca y llegar a poblados israelíes, matar a sus pobladores y apoderarse de las casas que sus abuelos abandonaron (por las buenas o por las malas, pues hubo de todo, pero no es la discusión aquí) en 1948? ¿Y luego qué harían? La agenda de la Gran Marcha del Retorno, pues, no era aliviar las condiciones de vida a las que el Hamás mismo llevó a su desesperada población en Gaza, sino destruir Israel. Liso, llano y explícito.

Que quede claro: la manifestación no llamaba a condenar la mudanza de la embajada norteamericana de Tel Aviv a Jerusalem, que se realizaba ese mismo día. En todo caso, solo a perturbar los festejos israelíes. La agenda de la manifestación era el “Retorno”, con pancartas como “Nos encontraremos pronto, Palestina, ¡volveremos!” La manifestación más grande contra la mudanza de Trump a Jerusalén ocurrió en Estambul, no en Gaza.

Como lo explica este fin de semana Ben Dror Yemini en Yediot Ajaronot, no existe tal derecho, el “derecho al retorno”, ni en la ley internacional ni en su jurisprudencia. De los millones de refugiados post-Segunda Guerra Mundial, ningún grupo logró realmente algo significativo. Aquí y allá hubo demandas de restitución de bienes y retorno. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos trató la principal demanda en esta área: refugiados griegos del lado turco de Chipre, a raíz de la invasión turca de 1974, exigieron la restitución de sus bienes. La situación ha cambiado, determinó el tribunal, y rechazó la demanda. Los judíos forzados a emigrar de Egipto también demandaron los bienes que les fueron expropiados. De facto, ninguno de ellos recibió ninguna indemnización. Ochocientos mil judíos fueron expulsados de todos los países árabes en venganza por la creación de Israel. Pero solo los refugiados de Palestina, que entonces eran árabes y hoy son los palestinos, continúan cultivando una sola y única fantasía: el Retorno.

Operativo militar con todas las letras

Pero resulta ser que el Hamás creyó su propia fantasía, y las manifestaciones, en especial la del lunes, fueron planeadas como un verdadero operativo militar, con jerarquías, con órdenes, y con la combinación de fuerzas militares del Hamás utilizando tácticamente a la población civil. El lunes, la aspiración era traer 200.000 personas. Todo aquel que subió a los autobuses recibió 50 shekel (unos 15 dólares). Si era una familia entera, recibía 100 dólares, todo dinero de Irán. Los miembros de Hamás recibieron la orden de asistir con sus familias. En los viernes anteriores se organizaron cinco focos de manifestaciones. El lunes se establecieron doce, cada uno con sus tiendas de campaña para abastecimiento y coordinación.

Se trató de un operativo militar con todas las letras. Cada foco era un sector de batalla, con su comandante de batallón, pelotones con funciones definidas, medios de combate. La orden del día no dejaba lugar a dudas: “El lunes se presentará la gente a las 10 AM. Se establecerá la Hora H, y a esa hora avanzarán los manifestantes como un solo bloque y a pecho descubierto hacia la cerca. Los manifestantes traerán un cuchillo o una pistola, la ocultarán debajo de sus ropas y no la utilizarán hasta que no se topen con soldados o con habitantes israelíes (al otro lado de la cerca). La orden no es matarlos sino traerlos (secuestrarlos): se trata de un naipe de negociación sensible, del cual teme Israel”.

El ejército israelí practicó durante los días previos simulacros de cómo dispersar las manifestaciones de la manera menos violenta posible. Se enviaron mensajes de texto, se lanzaron volantes en todo Gaza advirtiendo del peligro. En el lugar se lanzaron gases lacrimógenos y hasta bombas de olor. “Más no podíamos hacer (para dispersarlos pacíficamente)”, dijo un alto oficial en el lugar. Y luego, ante los que no se retraían, solo quedaba el arma de fuego. Las órdenes de apertura de fuego eran claras y fueron repasadas teniendo como sombra la ley internacional, porque el peligro de demandas internacionales en la Corte de La Haya por crímenes de guerra contra soldados y sus comandantes preocupa, y mucho, a la parte israelí. Solo disparar a palestinos violentos, que utilizan bombas molotov, llegan a la cerca, zona delimitada de antemano como prohibida de acuerdo a cánones internacionales, e intentan volarla con cargas explosivas. Disparar a focos de disparos con armas de fuego también utilizadas por Hamás desde detrás de los manifestantes, o de las cortinas de humo generadas por los neumáticos ardientes. De paso, si la manifestación es pacífica, ¿para qué se queman miles de neumáticos?

El resultado operativo, desde el punto de vista de Hamás, fue un desastre total. La convocatoria fue pobre, en comparación con las expectativas. No hubo una sola penetración a través de la cerca. Murieron 62 palestinos. Yjia Anwar se jactó ante su propia gente, en árabe: “Sepan que 50 de los 62 eran hombres nuestros, los heroicos mártires del Hamás”, pensando que nadie se enteraría. Mejor confesión que esa, y mejor admisión de la exactitud de los francotiradores israelíes, imposible. Por otro lado, no hubo una sola víctima israelí, ni una fotografía del éxito, porque no hubo ningún éxito.

Como lo dice Bret Stephens en el New York Times: “El viejo patrón es conocido y se ha vuelto a poner en acción: busca la destrucción de Israel, y clama por lástima y ayuda cuando el plan te conduce al desastre.”

Derrota israelí en la guerra de la percepción

El único logro es simbólico, de imagen. Indudablemente, Hamás logró ganar la batalla de la “hasbará”, la guerra de percepciones, e Israel deberá cambiar drásticamente su política respecto de Gaza si quiere resultados diferentes en esa arena. Hamás logró devolver el tema palestino a los titulares del mundo, y engañar nuevamente a parte de la opinión pública mundial, a los progresistas, a la Unión Europea, y al siempre antiisraelí Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que llamó a una investigación internacional sobre los hechos. No vimos comisiones de investigación para los hechos en Siria respaldados por Irán y la ONU. Cuando mueren doce civiles inocentes en Gaza y 50 terroristas, se investiga. Cuando se muere medio millón de sirios a manos de Assad, (¡entre ellos 4.000 palestinos!) o diez mil yemenitas por los bombardeos de Arabia Saudita, no se investiga. Raro, ¿no? Pero que no los confundan con hechos. Stephens, del New York Times, concluía:  las razones de esta deformación moral en la crítica parecen ser bastante claras.

¿Y por qué no hubo otra jornada de “manifestaciones” en el verdadero Día de la Naqba, el martes? Dos versiones: una, que los líderes del Hamás se asustaron de la magnitud de la reacción de Israel, tanto de los números de muertos como del hecho de que Israel no se limitó a la cerca y realizó ataques en profundidad en blancos de Hamás dentro de la Franja. Otra, que A-Sisi amenazó a Ismail Haniye, jefe del brazo político de Hamás: “Si no paran, cuando Israel comience su política de asesinatos selectivos, no intercederé”. Ya sea lo uno o lo otro, Hamás replegó sus tiendas de campaña y ordenó a su gente la retirada. Ya sea lo uno o lo otro. Se trató de un operativo militar, ciento por ciento controlado por Hamás.

En fin. Un reciente cálculo de economistas occidentales estimó que la cantidad de “Planes Marshall” que fueron volcados en la Franja de Gaza desde los Acuerdos de Oslo, dinero contante y sonante de los países donantes, proporcionalmente a su territorio y población, asciende a 15. Quince Planes Marshall. Gaza podría ser hoy varias veces Singapur. El único gran emprendimiento constructor del Hamás, el de construir túneles terroristas para penetrar en territorio israelí y matar a civiles, o secuestrar un soldado (de lo cual, si la memoria no me falla, solo lograron secuestrar a Guilad Shalit en 2006, matando a su compañero, y a cuatro soldados más en el último operativo israelí en 2014), requiere 350 camiones de material por túnel. Según el cálculo del Wall Street Journal, es la cantidad con la cual se hubieran podido construir 86 hogares, 7 mezquitas, 6 escuelas o 19 clínicas médicas… por cada túnel. Israel descubrió y destruyó 32 túneles. Hagan la cuenta.

Después de once años gobernando la Franja de Gaza, los niños palestinos caminan sobre caca en las calles de Gaza, porque el Hamás cava túneles y fabrica misiles en lugar de construir cloacas. Y también, porque la imagen es más fotogénica. Niños sanos, con escuelas y casas reconstruidas, no se ajustan a esta “narrativa de un pueblo”. Así no se construye el futuro de ese pueblo; así solo se lo enferma, se lo hambrea y se lo utiliza para una vil maquinaria de propaganda. Menos mal que está Israel ahí afuera para ser culpado por ello. Así también se alimenta la ilusión mental.

Los actores en la trama israelí palestina no son Israel, por un lado, malvado diabólico, y los palestinos indefensos por el otro. Se trata, antes bien, de tres actores: Israel por un lado, el pueblo palestino, con el que Israel no tiene absolutamente ningún problema (si Israel quisiera matar palestinos inocentes adrede los números habrían sido y serían bien otros), y el Hamás por el otro, con su ideología islámica radical irredentista mesiánica y violenta. Solo con este actor, Israel tiene un serio problema.

En el libro Matar un ruiseñor, de la escritora Harper Lee, la niña Scout le pregunta a su padre, Atticus, abogado que defiende a un afroamericano por un asesinato que no cometió. Corría el año 1936 en los Estados Unidos. En determinado momento, Scout le pregunta a su papá: “¿Por qué lo defiendes, si sabes de antemano que vas a perder el juicio?” Atticus le responde: “Aun si habrán de pasar cien años antes de que logremos ganar un caso semejante, eso no significa que no debemos intentarlo”.

De la misma manera, la ilusión mental acerca de los palestinos, el Hamás e Israel, no será desbaratada con estas líneas, porque es muy poderosa. No tiene nada que ver con la razón, sino solo con la emoción, que es la base de los prejuicios. Si logramos cambiar la percepción de un solo lector acerca de este drama de errores, habremos dado un paso adelante. Y quién sabe, quizás dentro de cien años, toda esta historia trágica se entienda mejor.