Reinventándonos

Este blog debería comenzar con esa frase caminada: “Como decíamos ayer…” Ya hace un par de años terminaba un blog y comenzaba otra historia, la de Povesham.com. Se trató por un buen tiempo de lo mejorcito que había en estas playas en materia de noticias sobre Israel. Un intento, junto con mi colega y amiga, la periodista Roxana Levinson, de reflejar de un modo abarcativo y sin pretensiones de ideologizar, la actualidad sobre Israel.

 

Así que terminé por aquel tiempo mi “Ventana del Kisi” y me dediqué a la noticia. Salí de mi ventana y me adentré en la actualidad, tratando de congelar mi propia mirada, y mi opinión. No se me vio mucho, por ahí, firmando notas. Más bien intentaba decirle a la gente de qué se hablaba por aquí. No había tampoco objetividad -como que suficientes crímenes se han cometido en su nombre-, pero sí un intento de tomar distancia y de, sencillamente, contar la historia.

 

La aventura de Povesham.com terminó por problemas económicos sin vuelta atrás. Que muchos lo vamos a extrañar no cabe duda. Pero lo más importante es la posibilidad de seguir creciendo, de seguir comunicando, y de potenciar las posibilidades que ese proyecto ha dejado abiertas.

 

Este blog va a hablar también sobre Israel, sobre la vida aquí, no siempre fácil. Bueno, espero que este sea el post más serio, porque pretendo ser menos formal. Eso sí, si hablo de actualidad, que se me perdone, pero no pienso opinar demasiado. Como siempre la pretensión será la de explicar, la de contar lo que pasa por acá e intentar que se entienda un poco más. Las opiniones las pondrán los lectores en los comentarios. Con la diferencia de que esta vez tendré más tiempo para responder.

 

Es que se me ha acusado de “estar en un pedestal”, por no participar en las discusiones en los foros que se armaban en los talkbacks de Povesham. Juro que no fue intencional. Quizás por ese trauma es el nombre de este blog. Los que me conocen saben que soy también educador, y que practico la “educación personalizada”. Así que de pedestal, nada.

 

Además, sigo trabajando en comunicación, y ésta es una forma de reflejarlo. Sigo haciendo periodismo, sigo dando conferencias sobre lo que pasa en Israel, sobre Actualidad, Sociedad Israelí, y lo que se da en llamar Hasbará. Y la mirada de los grupos que encuentro, me da a mí un punto de arranque. Quiero decir: al vivir en Israel, me emociono con el Kotel sólo a causa de la emoción de los grupos que traigo a verlo. Cuando veo el entusiasmo por Israel de la gente que llega a visitar, ahí “me acuerdo”, y me re-entusiasmo yo también.

 

Bueno, de eso se trata. Son las 2.30 de la mañana del 2 de octubre, y todavía no terminé de diseñar el nuevo bicho. Espero, mañana o pasado, ser menos aburrido.

 

Empezamos.

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