Ex ministro del Hamás, hazmerreír de la red

UNWatch

Bassam Naím, ex ministro de Hamás, entendió mal esta caricatura cuando, para denostar a Israel dijo que ésta demostraba que Israel es el máximo violador de derechos humanos del mundo. Así lo posteó en su cuenta de Twitter, quedando en extremo ridículo. La caricatura busca ironizar con la situación inversa: mostrar la incompetencia de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU al ocuparse casi exclusivamente de Israel, en comparación con lo que sucede con países como Rusia, Siria, Norcorea, China, Sudán, etc., verdaderos paladines de la violación a los derechos humanos. Por no hablar de que el yerro es de un alto jerarca del Hamás. En fin.

La caricatura fue publicada en el marco del proyecto “The Israeli Cartoon Project”, https://www.facebook.com/TTICP, destinado a elevar a la conciencia sobre estas contradicciones del mundo a través de caricaturas piolas, chéveres, etc. La info sobre Bassam Naím la levantó Ynet.

Ali Saad Dawabsha z”l. No al terrorismo judío

AliSaadDawabsha

Por Marcelo Kisilevski

Así como desde este lugar nos esforzamos por denunciar el terrorismo islámico como el gran obstáculo para la paz y el gran desafío que enfrenta el mundo en este siglo, hoy tenemos que denunciar el terrorismo judío.

Es cierto que los casos se cuentan con las manos y, que cuando ocurre, el gobierno y las fuerzas armadas israelíes atrapan a los culpables y la sociedad israelí los repudia con toda la fuerza posible, a diferencia de lo que ocurre con sociedades o gobiernos vecinos. El presidente palestino Mahmud Abbas otorga subsidios a familias de terroristas y bautiza calles en su nombre como si fueran grandes héroes. Eso no podría ocurrir del lado israelí.

Pero todo eso no me importa hoy. No puedo aceptar el terrorismo judío. Tampoco puedo aceptar que se intente desviar el punto de lo “judío” como si no fuera políticamente correcto, porque entonces no podríamos decir tampoco “terrorismo islámico”.

Entendámonos: los terroristas incendiaron la casa del bebé Ali Saad Dawabsha, de la aldea Duma, desde “lo judío”, y desde su forma deforme y pervertida de entender su religión y su identidad de pueblo. Mataron a un bebé palestino e intentaron liquidar a toda su familia, que lucha ahora por su vida, por el solo hecho de ser palestinos. ¿Cuál fue el crimen de Ali?

Como judíos y como israelíes estamos contra el terrorismo judío, que existe. Hace un año fue el adolescente Muhamad Abu Jdir, quemado vivo en los bosques de Jerusalem. Hoy es Ali Saad Dawabsha. Puede que no refleje una realidad masiva, pero hoy, para la familia Dawabsha, es terrorismo total. Para nosotros también.

Es terrorismo fundamentalista judío, y pretende arrogarse la representación de lo judío. Pues no: no me representa. No nos representa. Y no va a desaparecer solo. Si la repetición cíclica de actos terroristas ocurren en el supuesto nombre de Israel, Israel tiene un problema y lo debe enfrentar.

Mientras esperamos que la policía y el ejército atrapen a los terroristas (por suerte y por lo menos, en general es lo que ocurre), y el premier Netanyahu condena y promete hacer justicia como corresponde, hagamos votos por que este execrable crimen nacionalista no dispare una nueva escalada de violencia en una situacion contenida a duras penas.

Me quedo con las lúcidas palabras del presidente del Estado, Reuvén Rivlin, a los medios de comunicación árabes y palestinos: “Nos hemos levantado esta mañana a un día triste. El asesinato de Ali Dawabsha, un bebé que dormía en su cuna, y la herida grave a su familia, su hermano, su papá y su mamá, que lucha por su vida, hirieron el corazón de todos nosotros. Más que vergüenza, siento dolor. Dolor por el asesinato de un pequeño bebé. Dolor porque miembros de mi pueblo eligieron el camino del terrorismo y perdieron forma humana. Su camino no es mi camino. Su camino no es nuestro camino. Su camino no es el camino del Estado de Israel y no es el camino del pueblo judío.

“Lamentablemente, hasta ahora,  creo que hemos enfrentado el fenómeno del terrorismo judío con debilidad. No hemos internalizado todavía que estamos ante un grupo ideológico, decidido y peligroso, que se ha puesto como objetivo destruir los delicados puentes que construimos con tanto trabajo. Creo que, en la medida que entendamos que enfrentamos un peligro esencial para el Estado de Israel, seremos más firmes para enfrentarlo y arrancarlo de raíz”.

¿Qué preocupa a Israel del acuerdo EEUU-Irán?

Nueva era en la geopolítica mundial: ¿hacia dónde? Secretario de Estado John Kerry y Ministro de Exteriores iraní Muhamad Zarif sellan el acuerdo.

Nueva era en la geopolítica mundial: ¿hacia dónde? Secretario de Estado John Kerry y Ministro de Exteriores iraní Muhamad Yavad Zarif sellan el acuerdo.

Por Marcelo Kisilevski

El acuerdo firmado entre EEUU e Irán en torno al plan de desarrollo nuclear bélico de los ayatollahs no debería disparar reacciones automáticas a favor ni en contra, ni siquiera en Israel.

Los méritos del acuerdo pueden ser pocos, pero significativos, aunque probablemente se inscriben en un plano de largo plazo, un poco abstracto para aquellos que viven en casas dentro del rango de tiro de los misiles Shihab persas, capaces potencialmente de portar ojivas nucleares.

Pero después de treinta y cinco años de enemistad total entre el “Gran Satán” e Irán se ha abierto un canal de diálogo entre este país y el Occidente al que tanto dice odiar. No es poca cosa para un país de corte islámico chiíta, que se ve como portaestandarte de una minoría milenariamente perseguida, largamente colocada entre la espada y la pared. A partir del acuerdo, Irán se puede sentir menos acorralado, más escuchado, menos necesitado de afilar las zarpas.

Irán, además, tiene ahora lo que perder si no cumple su acuerdo. Especialmente en lo que refiere a su economía: 150 mil millones de dólares fluirán directamente a sus alicaídas arcas, y servirán, no solo para seguir bancando sus guerras extranjeras sino para que la angustiada calle iraní pueda dejar de consumir únicamente productos chinos. En el plano interno, fueron las sanciones y sus efectos en el consenso a favor de la Revolución Islámica lo que trajeron a Irán a la mesa de negociaciones.

En un plano geopolítico, Occidente le acaba de decir a Irán que tiene voz e importancia en los procesos mesorientales y mundiales. Eso también es un activo para un país que busca tanto la hegemonía en Medio Oriente como la relevancia y la atención mundiales. Si lo analizáramos psicológicamente como a una persona, llamémosla Imán Alí Jamenei, verdadero mandatario de Irán, deberíamos decir también, el afecto mundial. El perseguido líder no querrá perder tampoco eso.

¿Conteniendo la nueva Guerra Fría?

En el mismo plano, en un contexto en el que se predibuja una nueva proto guerra fría, el acuerdo le coloca paños fríos, al menos por el momento. En efecto, en los últimos años parece perfilarse un nuevo dibujamiento bipolar de las relaciones internacionales. De un lado EEUU y Europa, Israel, todos los países árabes sunitas. Del otro, Rusia, Irán, la Siria todavía bajo la elite alawita, China oteando desde la lejanía económica, algunos países latinoamericanos.

Este dibujamiento tendría dos atenuantes. Por un lado, a Rusia no le dan todavía los números para volver por sus fueros como super potencia, luego de la debacle económica de la Guerra Fría, de la que todavía no se ha recuperado. No puede aún, pero quiere. Sus intervenciones en Georgia y Ucrania, sus amenazas a quienes osen coquetear con el bloque europeo, su exitosa intervención contra un ataque norteamericano en Siria que era inminente, son solo algunos de los pasos dados en esa dirección.

Como segundo atenuante, no se trataría de bloques impermeables, no hay aquí -siempre hasta nuevo aviso- una “cortina de hierro”. Rusia ha firmado últimamente acuerdos para la venta de armas a países árabes, supuestamente en el bando norteamericano. Y EEUU “se habla” con Irán.

Si no queremos volver a una realidad que en varios think tanks de Occidente comienza a ser vista como la “Segunda Guerra Fría”, el acuerdo EEUU-Irán pareciera neutralizar las hostilidades en ciernes. Esto a su vez tiene su reparo: una de las razones para el acuerdo es poder despejar energías para la hostilidad que ambos países comparten contra lo que ya parece ser un tercer polo, indomable tanto para Occidente como para el bloque “pro ruso”: ISIS y sus símiles.

EEUU detesta a ISIS por islamistas radicales desprendidos de Al Qaeda, que infrigiera a los norteamericanos el peor atentado terrorista de su historia. Irán los odia por sunitas. De modo surrealista, allí, en los desiertos de Siria e Irak, ambos pueden formar un frente común.

Además, tanto para EEUU como para Rusia, el nuevo paradigma que instala ISIS es el de pequeños ejércitos que desmembran o ponen en jaque a países establecidos y reconocidos que son parte de la ONU, y es un desafío al que tendrán que dar respuesta. ISIS controla un territorio con diez millones de personas a las que gobierna efectivamente: servicios, impuestos, leyes y comercio internacional, en especial de petróleo en el mercado negro. El Califato, si bien sus fronteras no están fijadas definitivamente, es una realidad, y tanto el bloque norteamericano como el ruso tendrán que rascarse mucho la cabeza para decidir qué política seguir frente a ella. Si la realidad dicta que Siria e Irak ya no existen como los conocíamos, ¿deberá el mundo reconocer al nuevo país? ¿O deberán salir a una guerra total, regidos por el principio de defender a países miembros de la ONU de su desaparición, como lo hizo EEUU frente a la desaparición de Kuwait en 1991?

En este contexto, el acuerdo entre EEUU e Irán busca neutralizar al menos uno de los frentes, reduciendo los decibeles de la inestabilidad mundial, aunque más no sea en el estado de ánimo de la Casa Blanca.

Los reparos de Israel

Si todo esto es así, ¿qué coloca a todo Israel al borde de un ataque de nervios?

Lo primero que llamó la atención en el plano interno israelí fue que, en lugar de condenar la arrogancia de su primer ministro y su negativa a alinearse con el acuerdo, puesto que es una realidad e Israel debiera confiar un poco más en su principal aliado y reparar la confianza casi destruida entre él y Obama, tanto la oposición encabezada por el centro-izquierdista Itzjak Herzog, como los principales medios de comunicación, que tradicionalmente exhiben posiciones de izquierda, esta vez corrieron a Netanyahu “por derecha”.

Herzog incluso se ofreció para iniciar una gira por EEUU para clarificar sobre los peligros de este acuerdo ya firmado, mientras puertas adentro condena el “colosal fracaso” de Netanyahu a la hora de evitarlo.

Yair Lapid, líder del partido Iesh Atid, que actuara como ministro de Economía en el gobierno anterior, embistió contra el juego solitario de Netanyahu: “Nunca dejó que el gabinete en pleno tratara el tema, quiso llevarse todo el crédito. Ahora que fracasó rotundamente, que se lleve toda la responsabilidad”, ataca furibundo en todos los medios posibles.

Los principales analistas de prensa también condenaron la gestión del premier, que no hizo más que crear antagonismos allí donde el sonriente mandatario iraní, Hassan Rohani, ganaba empatía. Pero sobre todo, cargaron las tintas contra el acuerdo en sí.

Pues bien. La preocupación israelí a raíz de este acuerdo se inscribe en dos planos: la capacidad nuclear iraní en sí, y su renovado apoyo al terrorismo internacional.

En el primer plano, el acuerdo convierte a Irán en un “país umbral”, con capacidad para dar un salto a potencia nuclear, con un año de anticipación como máximo, en el momento que decida, ya sea porque quiera violar el acuerdo, ya porque crea que éste no es más relevante, porque considere que Occidente lo ha violado antes, o porque sencillamente caduque al cabo de los años estipulados.

Además, durante los quince años que dure el acuerdo, Irán se convertirá en la niña mimada de los mercados internacionales y será difícil, por no decir imposible, restituir el régimen de sanciones que, de por sí, amenazaba con colapsar. Ya ahora se están firmando preacuerdos entre Irán y numerosos países necesitados del crudo iraní y de su gran mercado, y será muy difícil echarse atrás del acuerdo, por ejemplo en caso de que el mismo no sea aprobado por el Congreso en Washington.

A Israel le preocupa también el hecho de que, más allá de la inspección prevista en el marco del acuerdo, nada se dice de la vigilancia a posibles desarrollos secretos que pueda realizar el régimen iraní. Es decir, ¿qué pasa si Irán viola el acuerdo? Ya en el pasado, incluso el mismo presidente Hassan Rohani se había jactado de cómo “enroscó la víbora” a Occidente en diversas instancias negociadoras. Ante ello, el Mossad israelí, encabezado por su entonces director, Meir Dagán, había sabido tejer alianzas con la CIA, el MI-6 inglés y el BND alemán para investigar y sabotear el programa nuclear iraní a diversos niveles, para cuanto menos ganar tiempo. La sensación en la comunidad de inteligencia es que, con el acuerdo, Israel ha sido dejado solo en ese campo, como también en el de un eventual ataque militar llegado el caso.

Los “agujeros” del acuerdo:

Según lo resume el periodista Ron Ben Ishai en Ynet:

1) Irán no cesa: Irán podrá continuar desarrollando centrífugas avanzadas, con lo cual el lapso de enriquecimiento de uranio se reduce signficativamente.

2) La inspección en instalaciones desconocidas debiera ser “en todo momento y en todo lugar”. En los hechos, las potencias y la Agencia de Energía Atómica deberán avisar a Irán de sus visitas y entregar a Irán pruebas de sus sospechas, es decir: información de inteligencia.

3) Desgaste: el aparato de arbitraje ante cada denuncia de violación es demasiado complejo, y puede llevar meses o años.

4) La central de Fordo continuará funcionando, con sus centrífugas girando en falso hasta que se decida en contrario. Está entre montañas, muy difícil de bombardear.

5) Misiles: Irán podrá seguir desarrollando misiles navegables con un alcance de miles de kilómetros.

6) Después del acuerdo: no queda claro qué impedirá a Irán reiniciar a toda velocidad su carrera hacia la bomba al cabo de los 15 años como máximo que dure el acuerdo.

Irán redoblará su principal exportación: el terrorismo

El segundo plano preocupa todavía más a Israel. El acuerdo comienza por el descongelamiento automático de 150 mil millones de dólares de fondos iraníes que habían sido congelados en bancos del exterior. Ahora, Irán recibirá una inyección colosal de fondos, parte de los cuales serán canalizados hacia la financiación del terrorismo.

Irán ya ha declarado que el acuerdo se refiere solamente al área nuclear, y que, por lo tanto, todo el resto de su política exterior permanece intacto. Y ello incluye la financiación de los grupos terroristas que atenazan a Israel, Hezbollah desde el Líbano y Hamás en Gaza. Ya durante el régimen de sanciones Irán se las había apañado para armar con decenas de miles de cohetes, pertrechos bélicos y entrenamiento profesional a lo que llaman la “resistencia” contra Israel. El Estado hebreo se ha visto en serias dificultades para detener, con todo y bloqueo en Gaza, con todo e incursiones en la frontera sirio-libanesa o en el desierto sudanés, el contrabando de misiles iraníes. Ahora, dicen en Israel, con un Irán vuelto a enriquecer, será una misión imposible.

Irán ya ha puesto sus garras sobre cuatro países del Medio Oriente: Irak, Siria, Líbano y, últimamente, Yemen. No solo Israel manifiesta su nerviosismo frente al acuerdo sino, especialmente aunque sin hacer olas, los países árabes, comenzando por Arabia Saudita, que está interviniendo en Yemen contra las fuerzas chiítas apadrinadas por Irán, y Egipto, que recela de la influencia iraní en Gaza y, por extensión, en la Península del Sinaí.

Lo que viene

El gobierno israelí ve las gestiones de esclarecimiento contra el acuerdo iraní como un intento de “reducir daños”. Entre otros puntos, intentará que la opción militar contra Irán por parte de todo Occidente siga sobre la mesa, como forma de acicate a ese país para que no se le ocurra incumplir el acuerdo.

Estados Unidos por su parte, intenta desesperadamente tranquilizar a Israel, y ya esta semana ha comenzado un verdadero desfile de altos funcionarios de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y la Secretaría de Defensa por Jerusalén. Entre bambalinas se negocia un paquete “consuelo” de ayuda militar, venta de aviones que antes habían sido negados, y la estrella del momento: bombas perfora-bunkers capaces de cavar más de 60 metros antes de estallar. Es decir, EEUU sabe que Israel tiene más de una hipótesis de ataque a Irán.

Pero por el momento, Netanyahu se niega rotundamente a negociar por el paquete de ayuda compensatoria, e incluso prohíbe a su Ministerio de Defensa y a su ejército presentar su “lista de compras” al Pentágono. Dar siquiera una apariencia de negociación podría significar una disposición israelí a resignarse al acuerdo.

En el marco de dos meses, el Congreso podría votar contra el acuerdo, lo cual estaría seguido por el veto de Obama, que sería más difícil, por no decir imposible de anular en el Capitolio. Durante estos dos meses, los esfuerzos israelíes por influir en la política norteamericana estarán a full. También Herzog y Lapid estarán allí.

Cuando el periodista de Yediot Ajaronot Najum Barnea le preguntó a un ministro israelí involucrado en la lucha contra el acuerdo, qué ocurrirá si los esfuerzos tienen éxito y el mismo es anulado, el funcionario hizo una pausa, como quien piensa en ello por primera vez.

“No está claro”, dijo el ministro, “quizás el parlamento iraní decida rechazar el acuerdo y correr hacia la bomba. Podría ocurrir que los iraníes decidan, como represalia, violar el acuerdo, pero solo en sus márgenes. El mundo levantará las sanciones, EEUU continuará con ellas. Será un enorme lío”.

Este lío, ¿será bueno para Israel?, insistió Barnea. El ministro no supo responder. “Una lástima”, concluyó el analista. “porque esta pregunta cumplirá un rol central en la lucha por la aprobación del acuerdo”.

Los congresistas norteamericanos querrán saber qué ocurrirá, qué hará Irán, qué hará la Administración y qué harán Israel, Rusia, China, Europa, cómo influirá el rechazo del acuerdo en la guerra en Siria, y si ello no arrastrará a EEUU a otra guerra en el Medio Oriente.

¿Y si la lucha termina en derrota para Netanyahu? ¿El generoso paquete que ahora Obama está dispuesto a ofrecer a Israel en ayuda militar, que le garantiza la superioridad militar en la región, no se reducirá? ¿Israel no arriesga demasiado en una guerra prácticamente perdida contra un presidente en ejercicio?

Fuentes norteamericanas creen ver que Netanyahu mira más allá de la gestión de Obama, que termina dentro de un año y medio, pues está convencido de que el próximo presidente será republicano y mucho más simpatizante con Israel. “Entonces, Bibi será recibido en la Casa Blanca como un héroe y todos sus pedidos serán satisfechos”.

Mientras tanto, el juego en torno al acuerdo EEUU-Irán consistirá en muchos entrevistados israelíes en los medios norteamericanos, un juego de “palo y zanahoria” de Obama a Bibi y, en la política israelí, el intento de la oposición de capitalizar el fracaso de Netanyahu en frustrar el acuerdo. Herzog ya ha desmentido enérgicamente los rumores de que ingresaría en la coalición bajo un gobierno de unidad nacional, y ha llamado a “reemplazar a este gobierno”.

¿Ganando la guerra, perdiendo la paz?

Hamás ha "logrado" una nueva invasión israelí, con destrucción masiva y más de 1.800 muertos, ha quedado de pie, y es posible que obtenga ahora concesiones: eso es ganar. Equipo negociador de Hamás, con Azam Al-Ahmad (3o. de la izq.) a la cabeza.

Hamás ha “logrado” una nueva invasión israelí, con destrucción masiva y más de 1.800 muertos, ha quedado de pie, y es posible que obtenga ahora concesiones: eso es ganar. Equipo negociador de Hamás, con Azam Al-Ahmad (3o. de la izq.) a la cabeza.

Por Marcelo Kisilevski

Mañana martes termina el nuevo cese del fuego entre Israel y Hamás, que están negociando en El Cairo sobre la propuesta de Egipto, que también es el país mediador. Ambas partes, Israel y Hamás sienten que están en una trampa. La propuesta egipcia contiene la mutua no agresión, el levantamiento del bloqueo israelí y la posibilidad de reconstruir Gaza. Pero no incluye el puerto y el aeropuerto ni, por sobre todo, la reapertura del paso de Rafah, por donde pasa el dinero de Qatar para pagar sueldos y cemento.

De todos los apartados del plan egipcio para un cese del fuego duradero, el más difícil de aceptar es el que los obliga a cesar de plano su desarrollo balístico y la excavación de túneles de ofensiva en el subsuelo israelí. Aquí se divide la interna hamásica: Hamás-Gaza está dispuesto a aceptar la propuesta egipcia así como está, pero Khaled Mashal, desde su hotel de 5 estrellas en Qatar, ya la ha rechazado: para él, ese apartado implica reconocer a Israel en las fronteras del ’67.

Israel está dispuesto a otorgar algunas medidas de alivio a la situación humanitaria, y de hecho, los cientos de camiones con insumos de primera necesidad nunca han dejado de fluir hacia la Franja. Ahora, a pesar del silencio de radio al que se ha llamado el equipo negociador israelí, la prensa sabe que Israel permitiría la ampliación de la zona pesquera gazeña a 3 millas. Hamás quiere 6.

Hamás está en una trampa porque llevó a la Franja de Gaza a la peor destrucción de su historia y a más de 1.800 muertos, bajo una confesa política de “escudos humanos”, en las que se le pedía a la gente sacrificarse por la causa, literalmente hablando. Si no lleva a su opinión pública logros que impliquen que el sacrificio valió la pena, en la forma de alivio al bloqueo y dinero contante y sonante, puede ver en peligro su permanencia en el poder y su relevancia en las conciencias.

Pero Israel está en una trampa no menor, que ni siquiera pasa por la construcción de un puerto y un aeropuerto, sino por el hecho de estar negociando con Hamás, lo cual se quería evitar. Cualquier logro que se lo otorgue a Hamás implicará que Israel está dando un premio al terrorismo y a la política desquiciada de esa organización islamista radical. Por no hablar del sentido común: Hamás es el bando que perdió una guerra que él comenzó. ¿Por qué habría de salir de la negociación con logro alguno? Por todo ello, Israel prefiere que sea Hamás el que diga que no a la propuesta de El Cairo.

Un síntoma del malestar que recorre la cúpula israelí es el hecho de que, durante el operativo, el premier Netanyahu efectuaba reuniones de consulta de varias horas por día con su gabinete, intentando evitar errores del pasado, pasando el examen del Contralor del Estado, que luego revisa los procesos de toma de decisiones. Ahora, en la etapa diplomática, se quejan sus ministros, nadie se entera de nada. Sus ministros, dicen en los pasillos de la Knesset y también en los del partido Likud, esperan a Netanyahu en la esquina para liquidarlo políticamente.

Nadie está conforme

Es que el operativo no ha dejado conforme a nadie. La derecha israelí truena ahora con que el operativo no fue “ni chicha ni limonada”: no terminó de liquidar al Hamás, ni ha logrado calma por años para los pobladores del sur -ni del centro- de Israel, y estamos negociando con los terroristas para darles “premios” por esta guerra que ellos lanzaron. Una vez terminado el operativo, se sienten libres para dar sus opiniones independientes -y prepararse quizás para inminentes internas y elecciones generales-, y la inconsultabilidad con la que se conduce ahora el premier, los hace sentir aún más libres para criticar e incluso atacar a la dupla Netanyahu-Yaalón, el ministro de Defensa.

Tampoco están conformes los pobladores del sur, que temen volver a sus hogares en torno a Gaza, y hasta el momento sólo un 25% lo hicieron. Es que por lo menos un tercio de los cohetes hamásicos salieron ilesos del ataque, la cúpula hamásica entera no fue tocada, la capacidad de fabricación de nuevos cohetes continúa viva, aunque no sepamos sus dimensiones. Ante la red de Qatar, Al-Jezeera, Hamás lució orgulloso uno de sus talleres, presentando incluso en sociedad al nuevo cohete J-80, capaz de llegar a Tel Aviv. Tampoco hay garantías de que se hallan encontrado y destruido todos los túneles excavados debajo de pueblos y kibutzim. Cuando a fines de mes terminen las vacaciones de verano, y los chicos israelíes deban volver a clases, el problema de opinión pública se agravará.

La izquierda israelí, por supuesto, tampoco está conforme, pero a diferencia de ocasiones anteriores, ha logrado articular una línea de acción que le permite salir de su letargo. Esta vez, a la par de expresar su preocupación por la población palestina en Gaza, denunciaron con fuerza la locura de Hamás y, salvo algunas manifestaciones con tinte anarquista, la clase política se mantuvo alineada con el gobierno, y en especial con el ejército.

Pero la izquierda apoya la línea de, una vez golpeado con fuerza el islam radical y quitada de en medio su relevancia, pasar rápidamente a un arreglo global que de verdad garantice paz, no sólo por años sino por generaciones.

El que mejor expresa esta línea hoy en día es el líder de la oposición, Itzjak (Buyi) Herzog, jefe del Partido Laborista. Luego de apoyar republicanamente al gobierno durante el operativo, elogiando la autocontención, y el no dejarse llevar por las propuestas de destrucción total escuchadas desde la propia coalición, Herzog otorgó este fin de semana una extensa entrevista a Yediot Ajaronot, donde rompió el silencio. Fue crítico, pero dejó implícito que todavía el premier está a tiempo.

“Bibi no es fuerte frente a Hamás, sino que fortalece a Hamás”, dijo con dureza. “Hamás, que estaba debilitado antes de la contienda, entendió que por medios militares puede obtener logros, y el pueblo (palestino) se aglutinó en torno suyo. No hemos logrado crédito internacional a nivel político, no hemos aislado a Hamás, y al final Netanyahu entró en una trampa… Se ha desarrollado en nuestra región una coalición apasionante, de la que somos parte: Egipto, Jordania, la Autoridad Palestina, Arabia Saudita, los estados del Golfo. Una coalición que refleja una visión”, la visión de un Medio Oriente laico, que se opone en bloque al islam radical que viene avanzando, donde se incluye a ISIS, pero también a Hamás. “¿Y qué hizo Bibi con eso?”, pregunta Herzog. “Sólo fanfarronear y dedicarse a su supervivencia política, mientras sus ministros se dedican a mutuas chicanas preelectorales… Yo espero por lo menos que el primer ministro diga cuál es su visión… El problema es que fortalecer al Hamás impide toda capacidad de llegar a una paz por la vía política… Yo en su lugar habría dado un golpe doloroso a Hamás, y luego habría viajado a Ramallah, a lo de Mahmud Abbas,  habría llamado a su puerta y comenzado a hablar con él”.

Se puede discutir con el líder laborista: el crédito internacional se debilitó hacia el fin del operativo pero sigue vivo y coleando. Hamás estuvo más aislado que nunca en el frente internacional e incluso en el mesoriental. Pero un dato es incuestionable: Israel está en El Cairo negociando con Hamás. Cuando, en realidad, la idea era bien otra: apalancar el aislamiento de Hamás, negociar con Egipto, la Autoridad Palestina, Jordania, Arabia Saudita (todos ansiosos por cerrar un bloque contra el islam radical en la región), para una desmilitarizar la Franja, con o sin autorización de Hamás. Y, a partir de allí, generar una coalición humanitaria internacional para reconstruir y desarrollar la Franja de Gaza (el gobierno ya dijo que no tendría problema en ayudar), y crear un estado palestino moderado al que Israel, de todos modos, ya se ha comprometido.

La ventana de oportunidades no se ha cerrado aún. Los próximos días y meses dirán si el gobierno israelí aprovecha, a pesar de todas las dificultades, una oportunidad que puede ser histórica para alcanzar la paz regional.

 

Islam radical: trampa de destrucción

Se desprendió de Al Qaeda y mutó: de organización que pone bombas, a un ejército. Conquistan ciudades y han fundado el "Califato". ISIS en acción. Ejecución masiva de efectivos de seguridad iraquíes.

Se desprendió de Al Qaeda y mutó: de organización que pone bombas, a un ejército. Conquistan ciudades y han fundado el “Califato”. ISIS en acción. Ejecución masiva de efectivos de seguridad iraquíes.

El siguiente artículo de Ben Dror Yemini fue escrito durante la tregua de 72 horas destinadas a negociar un cese el fuego permanente. Hoy, viernes 8.8.14, a las 8.00 AM, Hamás y Jihad Islámica reanudaron su ataque contra Israel, por no “acatar” sus demandas, más parecidas a las de un gremio en huelga que a una organización terrorista que ha arrastrado la zona a la guerra y que, habiendo recibido semejante golpe, debería desear desesperadamente la paz. Decenas de cohetes ya fueron lanzados contra las ciudades israelíes. Israel respondió el fuego. Cuando la paz es funcional a Occidente, y la guerra es funcional al islam radical. 

Por Ben Dror Yemini*

Con todo el caos nos olvidamos de una sola cosa: Hamás nos engaña a todos. El objetivo de Hamás no es liberar a los palestinos del bloqueo o de la ocupación. El objetivo, con cohetes y con los túneles del terror, es lo inverso. Si hay algo que saca de quicio a Hamás, es la posibilidad de un acuerdo. Puesto que el acuerdo, a ojos de Hamás, es la legitimación de Israel. Para ello, Hamás debe arrastrar a Israel a enfrentamientos. El resultado es doble: primero, la destrucción contribuye a la deslegitimación de Israel. Segundo, la mera existencia de una entidad jihadista en territorio que Israel ha evacuado persuade a la mayoría de los ciudadanos de Israel que no hay posibilidad de acuerdo. Cuidado. Israel puede caer en la trampa.

Una retirada de Cisjordania puede provocar que Hamás se haga con ella. El congelamiento en las negociaciones también conducirá a la concresión de la pesadilla de un solo estado, y también a la victoria de la estrategia de la deslegitimación. Ambas opciones son peligrosas. Ambas son funcionales a Hamás. ¿Las conclusiones? En el Medio Oriente se escriben en estos días nuevos capítulos. Siria, Libia e Irak se están desintegrando. ISIS (EIIL, el Estado Islámico de Irak y el Levante) se expande. ISIS se ha hecho con una ciudad limítrofe, Arsal, al norte del Líbano. Ya hay ríos de sangre, literalmente hablando: ISIS difundió un video donde exhibe una ejecución en masa y el lanzamiento de los cuerpos al río. Pero el mundo libre se calla. Se niega a entender que el ascenso del islam radical, que incluye a Hamás, es un fenómeno cuya dimensión es como la del ascenso del nazismo.

Lo que no comprende parte de Occidente, lo entiende parte del mundo árabe. Quizás, sólo quizás, esté allí la clave. No es sólo el Egipto del general A-Sissi. Las masas, a diferencia del pasado, no salieron esta vez a las calles para manifestar su apoyo a Hamás. Parte del mundo musulmán -su tamaño aún no queda claro- comienza a internalizar que la Jihad Global es una receta segura para la destrucción y el derramamiento de sangre. El tiempo dirá si se trata de otra ilusión, o quizás de una puerta a una nueva esperanza.

Las lecciones (reales) del pasado

Para entender qué ha logrado Israel, o qué no ha logrado, se debe comparar con enfrentamientos similares entre ejércitos colosales y bien equipados, y alguno de los grupos de la Jihad.

Los norteamericanos salieron de Irak con el rabo entre las patas. La continuación de la historia es conocida: Irak está colapsando. La Unión Soviética luchó durante la mayor parte de la década del ’80 en Afganistán. Luego de una década se retiró quebrada. El Talibán se apoderó del país. Rusia luchó en dos ocasiones en Chechenia, destruyó Grozno, mató a centenas de miles, la mayoría civiles, a pesar de que la población de Chechenia es más pequeña que la de la Franja de Gaza. No hubo allí precisamente una victoria.

 

Podría ser distinto. Hamás gobierna Gaza con puño de hierro para mantener viva la llama de la "resistencia armada" en lugar de desarrollar un país. Hamás en acción: ejecución de un colaboriacionista con Israel, 2012.

Podría ser distinto. Hamás gobierna Gaza con puño de hierro para mantener viva la llama de la “resistencia armada” en lugar de desarrollar un país. Hamás en acción: ejecución de un colaboriacionista con Israel, 2012.

Israel, al contrario de Rusia o EEUU, puede derrotar a Hamás. El precio sería de decenas de miles de muertos. La Franja toda se vería como Faloudja, como Grozno y como Sadjaía. Pero el problema de Israel no es la reacción no proporcional, sino la reacción prudente. La única razón por la cual Israel no va “hasta el final” y derrota a Hamás, es la reacción internacional: el discurso de los derechos humanos al servicio de la Jihad.

Y todavía queda la pregunta: ¿ha conseguido algo este operativo? La Segunda Guerra del Líbano parecía en el verano de 2006 como un fracaso colosal. Una mirada en retrospectiva evidencia que el golpe recibido por Hezbollah condujo a una calma que ya lleva ocho años. El operativo Plomo Fundido en 2009 fue descripto como un “éxito”. “Aprendimos las lecciones del Líbano”, se sostuvo una y otra vez. ¿De veras? Israel no tuvo siquiera un mes de calma desde la Franja, y además recibió un parche en la cara de nombre “Informe Goldstone”. Así que habrá que esperar. Si bien la comunidad internacional limitó el poder de reacción de Israel, la Unión Europea, justamente ella, impulsó la fórmula de “reconstrucción a cambio de desmilitarización”. Es una fórmula excelente. Después de todo, Israel no tiene nada en contra de los habitantes de la Franja. Si Israel logra apalancar hacia esa dirección, el logro de “Margen Protector” será mucho más grande que el de la Segunda Guerra del Líbano.

Antes de “Plomo Fundido”, (el entonces Primer MInistro) Ehud Olmert lanzó la propuesta de paz más audaz de la historia del conflicto. Abu Mazen la rechazó. Pero los hechos no confunden a los fabricantes de mentiras. Un horizonte diplomático, declaman, habría evitado el enfrentamiento. Ojalá. Ojalá el Medio Oriente en general, y el conflicto árabe israelí en particular, se desarrollaran según líeas racionales o intereses nacionales. Si ello fuera así, hace tiempo tendríamos aquí paz. La Franja de Gaza habría sido libre y próspera luego de la Desconexión (retirada unitlateral israelí en 2005). Israel hubiera marchado hacia una nueva Desconexión, con o sin acuerdo, según el modelo gazeño. Pero ello no ocurrió.

Hamás utiliza niños de varias maneras. Los entrena y adoctrina para la guerra en "inocentes" campamentos de verano. Los utiliza para cavar túneles, pues son ideales por su tamaño, 160 niños han muerto en en su construcción. Los utiliza como escudos humanos en batallas como muestra la imagen. Los exhibe de modo cínico cuando mueren por bombardeos israelíes que ellos provocan. Algunos medios comenzaron a entender de qué se trata.

Hamás utiliza niños de varias maneras. Los entrena y adoctrina para la guerra en “inocentes” campamentos de verano. Los utiliza para cavar túneles, pues son ideales por su tamaño: 160 niños han muerto en su construcción. Los utiliza como escudos humanos en combate como muestra la imagen. Los exhibe de modo cínico cuando mueren por bombardeos israelíes que ellos provocan. Algunos medios comenzaron a entender de qué se trata.

También al Hamás se le propuso un horizonte diplomático. El Cuarteto propuso un entendimiento para el fin del bloqueo. Hamás eligió el terorrismo. Invirtió sumas inconmensurables en la industria de la muerte. En lugar de cada uno de los túneles se podían haber construido 6 escuelas, 19 clínicas u 86 viviendas. Cuando se piensa en los inmensos búnkeres construidos debajo de tantos edificios, en las herrerías que fueron confiscadas para fabricar cohetes, en el canal de televisión Al-Aqsa, que se convirtió en un instrumento de propaganda tal que Der Stürmer (el pasquín pro-Hitleriano) al lado suyo es de izquierda, los palabreríos acerca de intereses, horizonte diplomático, bienestar y prosperidad son una quimera. Todo ello no le interesa a Hamás, como no le interesa a Talibán ni a Boko Haram. Ello no significa que no haga falta un horizonte diplomático. No significa que haya que ampliar la empresa asentadora en Cisjordania, que nos lleva a todos a la pesadilla de un solo gran estado. Pero no hacen falta las falsas ilusiones, no nos han servido y no nos servirán.

¿Ha cambiado el rol de los medios?

A raíz de la cobertura de la Segunda Guerra del Líbano escribió un cronista del Spectator inglés: “tomar posición sobre el enfrentamiento entre Hezbollah e Israel en base a los informes de la BBC desde Beirut es como adoptar una postura acerca de la Segunda Guerra Mundial en base a los bombardeos de Dresden tal como fueron filmados por el Departamento de Propaganda de Goebbels”.

¿Ha cambiado algo? Pues bien, han habido amenazas y aprietes. Un periodista italiano, Gabriel Barbati, admitió que puede informar libremente sólo desde fuera de Gaza, cuando está libre de las represalias de Hamás. Radja Abu Dega, que trabaja para un diario francés, tuvo que abandonar la Franja. A pesar de ello, los cronistas de France 24, también la televisión finlandesa y la televisión india, presentaron evidencias, a veces en vivo, de que las denuncias de Israel acerca del uso de población civil y de instalaciones de la ONU eran ciertas. Un cronista de la CNN puso en aprietos en vivo al portavoz de Hamás, cuando le presentó un fragmento en el que éste acusaba a los judíos de utilizar la sangre de niños cristianos. E incluso una cronista de la BBC presentó evidencias, desde las entrañas de Gaza, sobre la utilización de civiles por parte de Hamás. Se trata de buenas noticias. A pesar de todo y después de todo, algo ha cambiado de todos modos.

* Yediot Ajaronot, Suplemento de Shabat, pág. 9, 8.8.14. Traducción: Marcelo Kisilevski

“Margen Protector”, Día Veintiocho

El tractor volcó el autobús (que estaba vacío de pasajeros), luego de atropellar a Abraham Vales. El soldado herido: grave pero estable. La policía en alerta para mañana, por temor a intentos de venganza de judíos extremistas.

El tractor volcó el autobús (que estaba vacío de pasajeros), luego de atropellar a Abraham Vales. El soldado herido: grave pero estable. La policía en alerta para mañana, por temor a intentos de venganza de judíos extremistas.

El operativo “Margen Protector” continúa, da quizás sus últimos estertores, y las partes se preparan para un nuevo alto el fuego de 72 horas propuesto por John Kerry, secretario de Estado norteamericano, que comenzaría mañana a las 8.00 AM hora israelí.

Mientras tanto, se produjeron dos ataques de palestinos contra israelíes en Jerusalén. El primero de corte terrorista mediante un tractor. El conductor de un tractor, proveniente del barrio de Djabel Mukáber en Jerusalén Oriental, atropelló este mediodía al rabino Abraham Vales, religioso ortodoxo de 29 años, perteneciente a la comunidad religiosa Toldot Aharón y habitante del barrio de Meah Shearim, que resultó herido de gravedad y luego murió. El terrorista fue abatido por efectivos de seguridad.

En el segundo ataque, un motociclista disparó contra un soldado hiriéndolo en el estómago de gravedad. Fue operado y su estado esta noche sigue siendo grave pero estable. El atacante se dio a la fuga.

Hoy, el ejército israelí dio por cumplida la misión de destruir 31 túneles que penetraban en territorio israelí. Portavoces militares indicaron que se habían destruido “todos los túneles”, pero los analistas lo pusieron en duda y dijeron que en realidad, el ejército no podía dar garantías. Como venimos informando, la detección de túneles fue relativamente “manual”, tanto por rastrillaje como por información de inteligencia, y no por medios tecnológicos de detección. Habitantes de los pueblos y kibutzim de la zona expresaron sus temores al respecto, mientras nutridas tropas permanecen en la zona en torno a Gaza.

En tanto, la mayor parte de las tropas israelíes se retiraron de la Franja de Gaza desplegándose en las inmediaciones, aunque en alerta máximo en el límite norte, en la zona del paso fronterizo Erez, por temor a una infiltración terrorista. El operativo, cuando continúa, lo hace sólo por aire.

Israel realizó un alto el fuego humanitario de 7 horas. Durante todo el día de hoy, del lado palestino continuaron los lanzamientos de cohetes de Hamás y la Jihad Islámica contra objetivos civiles israelíes en el cinturón en torno a Gaza, Ashdod, Askelón, Jerusalén, sin que se registraran víctimas.

Según explicaron analistas en Israel, la delegación de Hamás, Jihad Islámica, FPLP (Frente Popular para la Liberación de Palestina) y hombres de la Autoridad Nacional Palestina de Mahmud Abbas (Al Fatah) se reunieron en El Cairo, y escucharon del Ministro de Inteligencia egipcio, general Muhamad Tohami: “Señores, si bien vemos con simpatía su larga lista de reclamos hacia Israel, primero debían acceder a un cese el fuego total por 72 horas”.

Recién una vez obtenido el consentimiento palestino, los mediadores egipcios se dirigieron a los negociadores israelíes. Según trascendió, Israel, que esta vez decidió no enviar representantes a El Cairo, accedería al alto el fuego humanitario de 72 horas para negociar, tal como había accedido las veces anteriores. Altas fuentes en Jerusalén indicaron que “si la propuesta de alto el fuego es sin precondiciones, la consideraremos positivamente”.

“Margen Protector”, Día Veintidós: ¿Recta Final?

Diez soldados en un día. Funeral del Sargento Mayor Adi Briga, mientras se negocia un nuevo alto el fuego.

Diez soldados en un día. Funeral del Sargento Mayor Adi Briga, mientras se negocia un nuevo alto el fuego.

Esta noche se habla de una recta final hacia un alto el fuego humanitario que permita abrir negociaciones entre Hamás e Israel, con mediación egipcia, en base a las exigencias que cada parte elevó y que fueron detalladas aquí ayer. Netanyahu agregó en diálogos con la cúpula norteamericana, que no hay objeción israelí a “alivios en el bloqueo” a Gaza, e incluso expresó disposición a colaborar con su reconstrucción, a condición de que exista una fiscalía garantizada de a qué se destinan los materiales de construcción que ingresarían a esa región.

Analistas israelíes advirtieron, no obstante, que, si el cese el fuego es inminente una especie de “corrida de recta final” por parte de Hamás, para dar un “último golpe de calidad”. Podría ocurrir con fuertes ráfagas de cohetes a todo el país e intentos fuertes de atentados con túneles. En efecto, a eso de las 20.20 de hoy (a minutos de cerrar estas líneas) se escucharon las alarmas en Jerusalén y los poblados de la zona, y un cohete fue interceptado sobre Jerusalén por Cúpula de Hierro. La población israelí es llamada a mantener las medidas de precausión.

Ayer murieron 10 soldados del ejército israelí. Cinco de ellos perdieron la vida en la acción para frustrar un atentado terrorista con túnel en kibutz Najal Oz, junto a la Franja de Gaza. Los efectivos lograron abatir a un terrorista. Otro soldado resultó muerto en un choque de infantería en Gaza, y cuatro por el disparo de una bomba de mortero de Hamás que impactó en un grupo de soldados congregados fuera de la Franja. Seis más resultaron heridos.

También en Gaza se produjeron incidentes graves, uno de ellos fue la explosión en el principal hospital de Gaza, Shifa. Hamás asegura que la Fuerza Aérea lo bombardeó, mientras que Israel sostiene que se trató de un cohete palestino mal disparado. En últimas horas de ayer, los portavoces palestinos, si bien negaban un “accidente de trabajo”, bajaron el tono de la denuncia. Otro tanto ocurrió con una central eléctrica en la Franja de Gaza, que resultó inutilizada, también en medio de acusaciones mutuas acerca de lo que realmente ocurrió allí.

Según fuentes palestinas, la Fuerza Aérea israelí bombardeó la vivienda del primer ministro de Hamás, Ismaíl Haniye. La casa estaba deshabitada pero fue severamente dañada. Decenas de casas de terroristas de Hamás fueron bombardeadas. Entre ellas se bombardeó la del intendente de El Bureidj y las instalaciones de Radio Al Aqsa, la emisora de Hamás. La radio quedó inutilizada, el canal de TV de la organización sigue transmitiendo.

La radio pública Kol Israel rebela hoy que el diálogo telefónico de anteayer entre el premier Netanyahu y el presidente de EEUU Obama fue mucho más duro que lo que se sabía hasta ahora. De la transcripción del diálogo se desprende que EEUU le “ordenó” a Israel aceptar un alto el fuego unilaterial, de inmediato sin nada a cambio. Obama, según el periodista Oren Nahari, no estuvo dispuesto a ningúna contraargumentación por parte de Netanyahu. El mandatario norteamericano agregó que confiaba en Qatar y Turquía, y que Israel “no está en posición de elegir mediadores”.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, dijo que “todo arreglo definitivo para resolver la crisis en la Franja de Gaza debe incluir el desarme de Hamás y de las demás organizaciones terroristas”.

Unos dos tercios de los túneles cavados hacia territorio israelí fueron destruidos, y el ejército israelí destruyó también las fábricas de cemento que les proporcionan armazón y defensa. Al Hamás y a la Jihad Islámica le queda un tercio del arsenal de 9.000 cohetes que tenían antes del operativo, entre ellos decenas de cohetes con un rango de tiro de más de 45 km. Unos 150 cohetes de ese tipo fueron lanzados contra Israel durante esta escalada de violencia, y todos excepto uno fueron interceptados por Cúpula de Hierro.

Hoy el ejército continuó atacando blancos de Hamás en la Franja de Gaza. Fuentes palestinas informaron de la muerte de 12 personas. El saldo de muertos palestinos ha superado los 1.160, y los heridos suman unos 6.700. Según datos actualizados de la agencia de refugiados palestinos UNRWA, más de 200.000 habitantes de Gaza se autoevacuaron a escuelas y a otras estructuras de esa agencia en la Franja de Gaza. Del lado israelí, 53 soldados y dos civiles perdieron la vida en este operativo.