Dos noticias que dividen

Por Marcelo Kisilevski

Las corrientes palomas contra el antisemitismo palestino. El gobierno israelí contra ultraortodoxos antirreformistas… que son parte del mismo gobierno. 

Alguien me dijo en un diálogo de pasillo: “Todo el mundo se está volviendo hacia los extremos”. Tal vez el problema sea que no solo se está volviendo hacia los extremos, sino que no tiene problemas en expresarlo. La vergüenza es lo que está desapareciendo, y se agarra de los pelos con el concepto de “politically correct”.

En Chile se encuentra la comunidad palestina más grande del mundo fuera del Medio Oriente, con 350.000 miembros. Hace pocos días, el embajador de la Autoridad Palestina en ese país,  Imad Nabil Djada, emprendió un ataque de neto corte antisemita cuando dijo que “en 1896 se reunió un grupo de intelectuales y asesores financieros para crear el Movimiento Sionista, con un justificativo: crear una patria para el pueblo judío. La verdad es que este objetivo tenía por fin proteger los planes de los judíos de dominar la vida de todo el mundo”.

Se trata de una cita directa de los Protocolos de los Sabios de Sión, el panfleto apócrifo del siglo 19, que constituyó entonces la vía por la cual el antisemitismo pudo reencarnar cuando Occidente abandonó los mitos judeófobos medievales a raíz del Iluminismo, que los volvía obsoletos. De la judeofobia política a la darwiniana que trajeron los nazis hubo unos pocos pasos.

La organización estadounidense “Americanos por Paz Ahora”, que apoyan a Paz Ahora en Israel, llamaron al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, a despedir a su embajador en Chile. “Expresiones de esa clase estimulan el odio y confieren legitimación a las mentiras antisemitas”, dijeron en un comunicado.

Cuando una organización paloma como Paz Ahora tiene que salir al cruce de expresiones proferidas por el bando con el cual buscan el acercamiento, ese bando debe decidir para qué lado empujan sus velas. O bien llamarse a la reflexión -“el embajador no nos representa”- o bien sincerarse: “Sí, en realidad eso pensamos”. Puede que no hagan ni lo uno ni lo otro. Será un signo de los tiempos.

Por estas playas israelíes las cosas no están mejores. El Ministro de Cultos, David Azulai dijo este fin de semana en una entrevista: “No quiero ser la primera persona en la historia del pueblo judío en reconocer a los reformistas. Los reformistas son una catástrofe para el pueblo judío”.

El propio primer ministro Biniamín Netanyahu debió emitir una “reprimenda” contra el ministro de Cultos: “He dialogado con el ministro Azulai y le he recordado que Israel es el hogar de todo el pueblo judío”.

Azulai intentó reducir daños: “Quiero referirme a mis palabras que fueron sacadas de contexto por factores de interés para provocar una fractura en el pueblo. Por supuesto que todos los judíos, aunque pequen, son judíos. Vemos con gran dolor el daño de la reforma en el judaísmo, que trajo el mayor peligro para el pueblo judío, que es la asimilación”.

Las declaraciones de Azulai -que, recordemos, no es un rabino de barrio sino el Ministro de Cultos-, así como su “aclaración”, provocaron la ira del Movimiento Reformista. El rabino de esa corriente, Guilad Kariv, dijo que “el hecho de que el ministro no retiró sus palabras es clara muestra de que el primer ministro no puede contentarse con condenar sus dichos. Esperamos que el premier ponga claro que no tolerará expresiones que deterioran las relaciones entre Israel y el judaísmo del resto del mundo”.

El domingo último, 5.7.15, el gabinete votó a favor de anular la reforma a la conversión al judaísmo, que confería la potestad de la conversión también a las autoridades rabínicas municipales, ya no solo al Rabinato Central. Ello abría las puertas a conversiones no ortodoxas. Una de las condiciones para la reentrada de partidos ortodoxos a la coalición era esta anulación, a la cual Netanyahu tuvo que acceder para arañar los 61 escaños con que cuenta su gobierno en la Knesset.

 

Este es un gobierno de derecha, coaligado con la ultraortodoxia. Es lo que podía hacer Netanyahu si quería formar coalición. Ya hemos dicho que es un gobierno vulnerable, que navegará como una cáscara de nuez en un océano tormentoso, en las manos no solamente de los partidos menores en su coalición, sino de cada uno de sus diputados en la Knesset. Cada ministro y cada diputado tiene al premier tomado de sus partes pudendas, puede expresar lo que se le antoje y elevar las propuestas que se le ocurran.

Tengo malas noticias para el Movimiento Reformista: si quieren que algo cambie, en lugar de exigir al premier, en declaraciones sacarinadas, que “no tolere” los atropellos ultraortodoxos, deberán venir a Israel y dar batalla política. Mientras tanto, Israel se continuará manejando en el aspecto religioso -conversión, matrimonio, entierro- por la vía ultraortodoxa, y los ministros se seguirán expresando como los dueños de casa que son. Porque aquí no hay otros. Solo si los no ortodoxos atinan alguna vez a organizarse, esas serán buenas noticias.

Porque el mundo, si lo dejan, va hacia los extremos. Es un signo de los tiempos.

 

Resultados y escenarios de boca de urna en Israel

Desde la izquierda arriba, en dirección horaria: Itzjak Herzog, Naftali Bennet, Yair Lapid, Moshé Kajlón. En el centro, el premier Biniamín Netanyahu, esta noche, el que se siente más cómodo con los resultados electorales.

Desde la izquierda arriba, en dirección horaria: Itzjak Herzog, Naftali Bennet, Yair Lapid, Moshé Kajlón. En el centro, el premier Biniamín Netanyahu, esta noche, el que se siente más cómodo con los resultados electorales.

Por Marcelo Kisilevski

Según los resultados publicados por los canales de televisión israelíes, los resultados de boca de urna de los comicios para la Knesset N° 20 en Israel atribuyen al premier Biniamín Netanyahu una posibilidad cómoda de formar un gobierno de derecha más homogéneo que el anterior. Sin embargo, esto no echa por tierra de modo total la posibilidad de formar un gobierno estrecho de centro-izquierda por parte de Itjzak Herzog, líder de Hamajané Hatzioní. Los analistas tampoco descartan la posibilidad de un gobierno de unidad nacional entre Likud y Hamajané Hatzioní.

He aquí los resultados según el Canal 2 de televisión:

Likud                                                     28

Majané Tzioní                                    27

Lista Árabe Unificada                      13

Yesh Atid (Lapid)                              12

Kulanu (Kajlón)                                 9

Habait Hayehudí                               8

Shas                                                       7

Yahadut Hatorá                                 6

Meretz                                                 5

Israel Beiteinu (Liberman)            5

 

Yajad (Eli Ishai)                                  0 (No alcanzó el umbral mínimo de 3,25%, 4 diputados)

 

Alé Yarok                                             0 (No alcanzó el umbral mínimo de 3,25%, 4 diputados)

 

Si estos son los resultados finales mañana miércoles a la mañana, Biniamín Netanyahu puede formar dos gobiernos: uno de derecha junto con los partidos religiosos, y otro de unidad nacional con Hamajané Hatzioní. Éste, en cambio, no puede formar gobierno de unidad nacional, y la formación de un gobierno de centro-izquierda, si bien es posible, estará sujeto a negociaciones arduas con asociaciones que pueden resultar endebles.

 

Escenarios:

1. Gobierno de derecha, Primer Ministro Biniamín Netanyahu:

 

Likud                                                     28

 

Kulanu (Kajlón)                                 9

 

Habait Hayehudí                               8

 

Shas                                                       7

 

Yahadut Hatorá                                 6

 

Israel Beiteinu (Liberman)            5

Total diputados:                               64

 

2. Gobierno de unidad nacional, Primer Ministro Biniamín Netanyahu o rotación con Itzjak Herzog:

 

Likud                                                     28

 

Majané Tzioní                                    27

 

Kulanu (Kajlón)                                 9

 

Shas                                                       7

 

Yahadut Hatorá                                 6

Total diputados:                               77

 

3. Gobierno de centro izquierda, Primer Ministro Itzjak Herzog:

 

Majané Tzioní                                    27

 

Yesh Atid (Lapid)                              12

 

Kulanu (Kajlón)                                 9

 

Shas                                                       7

 

Meretz                                                 5

 

Yahadut Hatorá                                 6

Total diputados:                               66

 

 

Si bien la Lista Árabe Unificada apoyaría desde afuera a la coalición de centro-izquierda, Herzog necesita a Yahadut Hatorá, ultraortodoxos ashkenazim, para reclamar el derecho, siquiera, a intentar formar coalición. La dificultad está dada por la casi imposibilidad de que este partido religioso comparta el gabinete con Yesh Atid de Yair Lapid, responsable de la ley de reclutamiento de los estudiantes de ieshivá (casa de estudios religiosos).

 

La ventaja obtenida por el premier Netanyahu, después de sufrir una desventaja de cuatro mandatos en la última encuesta de intención de voto frente a Herzog (que lo aventajaba por 26 contra 22 diputados), se debió a la habilidad del primero en efectuar un bombardeo táctico de entrevistas en los medios y un contacto sin precedente con la calle israelí, donde llamó a los votantes tradicionales del Likud, dispersos por otros partidos mayormente nuevos (como Yajad) a “volver a casa”. El Likud pudo así “chupar” a último momento diputados, de partidos nuevos como Yajad, que quedó fuera del parlamento, y también de Habait Hayehudí.

 

A pesar de la decepción de los laboristas, la recuperación del Likud no fue a expensas de la alianza entre Herzog y Livni, sino de otros partidos de derecha. Hamajané Hatzioní mantuvo su nivel e incluso lo superó en un mandato, siempre los sondeos de boca de urna. Los resultados finales, mañana miércoles a la mañana.

Elecciones anticipadas, otra vez

Por Marcelo Kisilevski

Ayer el primer ministro Biniamín Netanyahu dio el puntapié inicial a la campaña electoral con un acto de fuerza: el despido premeditado de los ministros Yair Lapid y Tzipi Livni. También dio un discurso en el que admitió que su gobierno había sido desastroso y él fue un primer ministro débil. Eso sí,  por culpa de otros. La prueba está en que su gobierno anterior, que fue excelente. De paso, también culpó al pueblo de Israel: esto ocurrió por una coalición imposible, a la que llegó debido a que “no obtuvimos suficientes bancas en la Knesset”.
En lo único que se puede decir que acertó es en que este gobierno estuvo signado por una heterogeneidad imposible de conciliar, por la deslealtad al gobierno del que formaban parte y a su jefe de equipo y, por ende, la parálisis. No se terminó de vencer a Hamás, tampoco de asegurar la pacificación del sur israelí, no se abarataron las viviendas ni el costo de vida, no avanzó el proceso de paz. Nada. En su famoso discurso de “No evacuaste, no hiciste”, del que ya hay un remix en Youtube, enumeraba logros tan “extraordinarios” como la ley de guardería gratuita desde los tres años de edad.
En su discurso de ayer enumeró una lista de acusaciones donde pintaba a Lapid y a Livni poco menos que como traidores, sobre todo por su intento de conformar un gobierno alternativo volteando a Bibi… siendo parte del propio gobierno. El premier olvidó mencionar solamente que también Liberman y Bennet, sus dos puntales derechos, habían sido tan desleales como ellos, pero a ellos no se animó a despedirlos. Esto justificó el argumento de Livni: “Bibi se rindió a las amenazas de su ala derecha. Todo lo demás son excusas”.
Al único que se animó a despedir, durante el operativo Margen Protector, fue a un vice ministro, Dany Danón. El problema es que Danón preside nada menos que del Comité Central del Likud, y allí lo esperará en las internas. También estará Moshé Feiglin, un ultra nacionalista que infiltró el Likud para derechizarlo desde adentro, el propio Danón, y posiblemente, si lo convencen, Gideon Saar, el que se retiró de la política para criar a su hijo.
Sin embargo, las posibilidades de que lo voten a Netanyahu nuevamente en las internas no son surrealistas: si las elecciones se realizaran hoy, con él encabezando a su partido, éste aumetnaría sus bancas, de 20 a 22, y eso es un argumento de peso en un Comité que tiene que decidir, no a quién le tienen más afecto, sino quién es capaz de mantener al Likud en el poder. Y hoy por hoy, no hay quien pueda llenar los zapatos del vapuleado líder.
Estos son los resultados de la encuesta de intención de voto realizada por Mina Tzémaj para el Canal 2 de televisión:
Likud 22
Habait Hayehudí (Bennet) 17
Avodá (Herzog) 13
Israel Beiteinu (Liberman) 10
Shas 10
Partido nuevo de Moshé Kajlón 10
Yesh Atid (Lapid) 9
Yahadut Hatorá (Jaredim) 8
Meretz 7
Yesh Atid (Lapid) 9
Hatnuá (Livni) 4
Partidos árabes juntos 11
De este panorama resulta que el Likud no se debilitó, al contrario, y que bloque de la derecha sigue teniendo las de ganar. Itzjak Herzog, del Laborismo, intentará formar un bloque que le cierre el paso a la derecha, y ayer llamaba a Livni, Lapid y Meretz a unirse tras su liderazgo. El que ayer no se descartaba que pudiera barajar su incorporación es Avigdor Liberman, que con su plan de paz publicado este fin de semana hace un significativo guiño hacia el centro del mapa político.
Las elecciones se perfilaban ayer para el 17 de marzo o alrededores, y hasta entonces este gobierno seguirá gobernando, con campaña electoral, con acusaciones mutuas por lo que se consideran las elecciones adelantadas más injustificadas de la historia (atribuidas a las malas relaciones personales de sus líderes), con un presupuesto nacional provisorio y sin proyectos ni realizaciones a la vista. El resto es incertidumbre.

“Margen Protector”, Día Veintiocho

El tractor volcó el autobús (que estaba vacío de pasajeros), luego de atropellar a Abraham Vales. El soldado herido: grave pero estable. La policía en alerta para mañana, por temor a intentos de venganza de judíos extremistas.

El tractor volcó el autobús (que estaba vacío de pasajeros), luego de atropellar a Abraham Vales. El soldado herido: grave pero estable. La policía en alerta para mañana, por temor a intentos de venganza de judíos extremistas.

El operativo “Margen Protector” continúa, da quizás sus últimos estertores, y las partes se preparan para un nuevo alto el fuego de 72 horas propuesto por John Kerry, secretario de Estado norteamericano, que comenzaría mañana a las 8.00 AM hora israelí.

Mientras tanto, se produjeron dos ataques de palestinos contra israelíes en Jerusalén. El primero de corte terrorista mediante un tractor. El conductor de un tractor, proveniente del barrio de Djabel Mukáber en Jerusalén Oriental, atropelló este mediodía al rabino Abraham Vales, religioso ortodoxo de 29 años, perteneciente a la comunidad religiosa Toldot Aharón y habitante del barrio de Meah Shearim, que resultó herido de gravedad y luego murió. El terrorista fue abatido por efectivos de seguridad.

En el segundo ataque, un motociclista disparó contra un soldado hiriéndolo en el estómago de gravedad. Fue operado y su estado esta noche sigue siendo grave pero estable. El atacante se dio a la fuga.

Hoy, el ejército israelí dio por cumplida la misión de destruir 31 túneles que penetraban en territorio israelí. Portavoces militares indicaron que se habían destruido “todos los túneles”, pero los analistas lo pusieron en duda y dijeron que en realidad, el ejército no podía dar garantías. Como venimos informando, la detección de túneles fue relativamente “manual”, tanto por rastrillaje como por información de inteligencia, y no por medios tecnológicos de detección. Habitantes de los pueblos y kibutzim de la zona expresaron sus temores al respecto, mientras nutridas tropas permanecen en la zona en torno a Gaza.

En tanto, la mayor parte de las tropas israelíes se retiraron de la Franja de Gaza desplegándose en las inmediaciones, aunque en alerta máximo en el límite norte, en la zona del paso fronterizo Erez, por temor a una infiltración terrorista. El operativo, cuando continúa, lo hace sólo por aire.

Israel realizó un alto el fuego humanitario de 7 horas. Durante todo el día de hoy, del lado palestino continuaron los lanzamientos de cohetes de Hamás y la Jihad Islámica contra objetivos civiles israelíes en el cinturón en torno a Gaza, Ashdod, Askelón, Jerusalén, sin que se registraran víctimas.

Según explicaron analistas en Israel, la delegación de Hamás, Jihad Islámica, FPLP (Frente Popular para la Liberación de Palestina) y hombres de la Autoridad Nacional Palestina de Mahmud Abbas (Al Fatah) se reunieron en El Cairo, y escucharon del Ministro de Inteligencia egipcio, general Muhamad Tohami: “Señores, si bien vemos con simpatía su larga lista de reclamos hacia Israel, primero debían acceder a un cese el fuego total por 72 horas”.

Recién una vez obtenido el consentimiento palestino, los mediadores egipcios se dirigieron a los negociadores israelíes. Según trascendió, Israel, que esta vez decidió no enviar representantes a El Cairo, accedería al alto el fuego humanitario de 72 horas para negociar, tal como había accedido las veces anteriores. Altas fuentes en Jerusalén indicaron que “si la propuesta de alto el fuego es sin precondiciones, la consideraremos positivamente”.

Periodismo israelí: la guerra contra Israel Hayom llega a la Knesset

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Israel Hayom (izq.) y Yediot Ajaronot, cabeza a cabeza. El primero incluye en tapa, abajo sobre fondo rojo: “Se cayó la máscara de la cara de Noni Mozes” (editor de Yediot, su archienemigo y competidor).

Por Marcelo Kisilevski

No me gusta Israel Hayom, a pesar de ser uno de sus lectores, más por comodidad -y por deber profesional, claro- que por adhesión ideológica. Pero la nueva propuesta de ley de limitar el modelo del “jinamón”, el diario de distribución gratuita, destinada a perjudicarlo para salvar a otros diarios, específicamente Yediot Ajaronot, me deja una sensación incómoda. 

Israel Hayom fue creado en 2007 por un empresario judío norteamericano, Sheldon Adelson, quien no necesita de los ingresos del diario para sobrevivir. Adelson es dueño de la empresa Las Vegas Sands, que posee mega hoteles y casinos en Las Vegas, en las islas Macao de China, en Singapur y en Vietnam. La revista Forbes calculó su riqueza en 39.900 millones de dólares. Es multimillonario, y es amigo de Biniamín Netanyahu. 

La ley propuesta determina que un diario podrá ser gratuito en su primer año, luego del cual deberá cobrar aunque sea una suma simbólica. En las razones de la ley, se expresa que, de lo contrario, se pone en peligro a otros diarios que sí cobran sus ejemplares, cuestionando de hecho la libertad de expresión en Israel.

En 2010, la fallecida diputada Marina Solodkin (Kadima) había elevado una propuesta similar, que no prosperó. Este nuevo intento es presentado por diputados de la oposición (Avodá, Shas) y también del oficialismo (Iesh Atid, Habait Hayehudí), con lo cual tiene más posibilidades de ser aprobada. Netanyahu se opondrá, y lo seguirán seguramente todos los diputados del Likud.

Israel Hayom es un diario de buena factura profesional, que cubre todas las áreas de la información, escrito en lenguaje moderno y sintético, compacto y legible en lo que dura el viaje en tren o autobús, adaptado a la era del smartphone, el whatsapp y la atención dividida. A nivel editorial, es: democrático republicano, secularista, anticorrupción, adherente al Likud en todas sus posturas, y fanático de Biniamín Netanyahu en lo personal. Por eso, la guerra que le hizo el diario a Ehud Olmert le calzaba como guante: Olmert es corrupto, y es rival de Bibi. 

La Guerra de los Mozes

El problema de Israel Hayom, periodísticamente hablando, es su excesiva editorialización en los titulares. Israel Hayom no titula: hace campañas. Ante cada situación que toca a su agenda, el diario tomará alguna declaración que va en su mismo sentido y la amplifica a gritos. Por ejemplo, ante nuevas condiciones palestinas para continuar las negociaciones, Israel Hayom titulaba: “Abu Mazen demostró: No quiere la paz”. Más pequeño, más arriba, anteponía: “Ira en Jerusalén:”. O sea, no importa quién lo dijo: de hecho, la frase pasa a ser del diario.

Otro ejemplo, la intención de la Fiscalía de pedir 6 años de prisión efectiva para Olmert le valió el titular a toda página: “La Fiscalía: Por lo menos 6 años de prisión”. Periodísticamente no hay noticia, pero una mera “intención” es suficiente para Israel Hayom, mientras se ajuste a su campaña contra Olmert. Último ejemplo, esta vez por omisión: nunca, pero nunca, habrá un titular o siquiera una noticia pequeña que cubra los repetidos escándalos domésticos que involucran a la primera dama, Sara Netanyahu. No importa si son reales u orquestados, como denuncian en el oficialismo: para Israel Hayom, el tema no existe. 

La guerra entre Israel Hayom y Yediot ya alcanza ribetes cinematográficos. Las relaciones entre Adelson y Noni Mozes (editor de Yediot) son de enemistad abierta, al punto que Israel Hayom ha inaugurado hace ya un tiempo su sección: “El Imperio del mal de Noni Mozes”. Ahora se suman lobbies, intrigas y conspiraciones en las altas esferas de la Knesset y el gobierno. Lo único que le falta para ser llevado a la pantalla grande es un asesinato, y cartón lleno. 

Hace poco, Israel Hayom se adjudicó el ser el diario de mayor tirada salvo la edición de los viernes, que sigue siendo bastión de Yediot. Pero no tan rápido. La última medición de TGI (empresa de investigación del mercado mediático) para 2013, les adjudicó un empate: 37,7% de exposición a cada cual.

De la libertad de prensa a la libertad de empresa… y viceversa

Lo que es cierto, es que la aparición de Israel Hayom pone en problemas comerciales a Yediot, y entonces surge un debate que no es nada fácil de resolver para un lado u otro. La pregunta que se plantea en primera instancia es: ¿puede el señor Adelson, un empresario no israelí, con claras intenciones político-personales, hacer lo que hace? ¿Puede interferir en el mercado periodístico de otro país para hacerle el favor a un amigo? 

El problema es que la pregunta podría plantearse al revés: ¿por qué no? Si lleváramos el debate, de esta situación puntual a una más general, incluso filosófica, ¿es la libertad de expresión un derecho de algunos o de todos? ¿Por qué no podría, una persona que cuenta con los recursos, abrir un diario en la parte del mundo que lo desee, y decidir el modelo de negocio que se le dé la gana? ¿Puedo taparle la boca a un diario porque no se ajusta a mi ideología y porque perjudica comercialmente a otro diario? Y si hablamos de legislación, ¿no debería ser ésta universal, en el sentido de no estar destinada a resolver un problema coyuntural? O sea: ¿qué pasaría si surgiera un diario gratuito hecho con capitales locales, que estuviera justo en el centro del mapa político, que no tuviera intereses personalistas, en fin, que no fuera posible acusarlo de nada malo, y que facilitara el acceso de las masas a una información fidedigna? En suma, ¿es legítimo dictar leyes para perjudicar a un solo medio de comunicación?

Si Israel Hayom hace campaña, recordemos que cada diario tiene (y puede tener) su línea, y que sin ir más lejos, Haaretz también lo hace, aunque algo menos vulgarmente, y de signo contrario. Pero Haaretz no amenaza comercialmente a Yediot, y esa es toda la historia. 

¿Deberíamos aplicar aquí la inmortal frase de Voltaire? “No estoy de acuerdo con lo que dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo”, dijo el filósofo francés, inaugurando una era. Una cosa es que no seamos ingenuos: entiendo que no hay libertad de prensa sino libertad de empresa. Pero otra bien diferente es tapar la boca de unos para defender la empresa de otros. 

¿O deberíamos aplicar el criterio “nacional y popular”, impidiendo que capitales extranjeros vengan a desequilibrar el pequeño mercado local, influyendo de paso, y de modo tan decisivo, en la opinión pública israelí? ¿Qué haremos con los empleados de Yediot Ajaronot si cierra? ¿Y qué haremos con los de Israel Hayom, que también son laburantes israelíes, si el diario pro-Bibi cae derrotado?

El que esté libre de toda tendenciosidad, que lance su primera piedra de sabiduría, y resuelva este dilema. 

 

Breve reflexión sobre Olmert

Por Marcelo Kisilevski

El ex Primer Ministro Ehud Olmert fue hallado culpable de soborno por el Juzgado de Distrito de Tel Aviv, en el caso de la construcción del monstruoso complejo edilicio que arruinó el paisaje de Jerusalén, conocido como Hollyland. Falta saber la condena, y fuentes policiales me cuentan que es probable un mínimo de cuatro años en la cárcel. Junto con él fueron sentenciadas unas diez personas más, entre ellos su Directora de Despacho Shula Zaken y el ex alcalde de Jerusalén, Uri Lupolianski.

Una querida amiga israelí posteó entonces en nuestro grupo de whatsapp: “Intentaron hacerme una broma pesada por el 1° de abril (el equivalente al Día de los Inocentes en Israel). Me dijeron que existe un país en el mundo en el que un Presidente está preso, un ex Primer Ministro lo estará, una Directora del Despacho del Premier también lo estará, un ex ministro de Economía (Hirschzon) estuvo en la cárcel, un ex Ministro del Interior (Arieh Deri) estuvo en la cárcel, ministros de gobierno y parlamentarios estuvieron presos también, un alcalde de Jerusalén (Olmert) estará en la cárcel, y la lista continúa y es larga… Por suerte no soy ingenua y no me lo creí… No es posible que exista semejante país”.

Le contesté, y lo comparto: “En cambio para mí son excelentes noticias. Si ustedes (los israelíes) se quejan, es porque no tienen idea de lo que ocurre ahí afuera. Imagínense un país en el que todo político roba y no lo atrapan, no pasa un solo día de su vida en la cárcel y se ríe de todos todo el tiempo, al tiempo que refriega su riqueza robada en la cara de todos los ciudadanos en sus apariciones mediáticas. No es una broma de 1° de abril. Yo crecí en uno así, y es realmente triste. La frase ‘Será justicia’ no es obvia, un poco de orgullo puede venir bien también hoy.”

Mi amiga honestamente me contestó: “Ah, caramba”.

Nace un político “sabra”

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Yair Lapid, periodista israelí estrella, acaba de dar el salto a la política. No fue el primero ni será el último, pero en su familia ya es tradición. Su padre, el ya fallecido Yossef “Tomy” Lapid, lo había hecho con bastante éxito cuando dejó la pantalla chica para resucitar al partido Shinui con el que llegó a obtener 15 escaños, de los 120 que tiene la Knesset. Hoy por hoy, esa es la cifra que las encuestas le dan a también a Yair. Casualmente es lo mismo, escaño más o menos, que se lleva otra ex colega, Sheli Iajimovich, que se hizo con el liderazgo del Partido Laborista. Parece que 15 fuera el techo de los periodistas que pegan el salto prohibido.

Lapid, hasta ayer conductor del principal semanario de noticias en la tele, “Ulpán Shishí” (“Estudio de los Viernes”), y columnista estrella en el vespertino Yediot Ajaronot, es un buen tipo. Israelí clásico, encarna la ya mitológica figura del “sabra”: ashkenazí, guapo, fuerte (practicó kickboxing amateur, fue soldado combatiente), solidario, carismático pero con pudor, con bondad, sin arrollar. Es segunda generación del Holocausto, por si le faltaban títulos, y escribió la biografía de su padre Tomy, sobreviviente de Hungría, en primera persona. Cuando lo invitó a un programa de entrevistas que conducía hace unos años, le preguntó: “¿Qué es lo israelí para vos?” Tomy le contestó a su hijo: “Vos”.

El establishment político actual, en efecto, intentó impedir la entrada de Lapid a la política, aunque el hombre, de ideología centrista y liberal, no tiene todavía partido. Para eso, le hicieron otro honor: aprobaron una ley en la Knesset por la cual un comunicador deberá pasar un año de “congelamiento” antes de entrar a la política. Es decir, no aparecer en los medios, porque eso ya sería hacer campaña. La apodaron: “Ley Lapid”.

Quizás sea el último intento de devolver al “sabra” al centro de la israelidad, antes que ésta desaparezca en una jungla de tribus multicolor cada vez más irreconciliables. Mainstream a muerte, Lapid intenta gustarles a todos, y quizás esa sea su principal debilidad, en una profesión que, aquí y en todo el mundo, se come vivos a sus hijos.