Lo que le hace Hamás a Gaza

TunelesPalestinos

Parte de la ciudad subterránea de Hamás, que se extiende también hacia suelo israelí. Los habitantes gazatíes, cuya emergencia habitacional crece, pueden esperar.

¿Qué hace la Autoridad Palestina con el dinero de los países donantes? ¿Qué hace Hamás para proteger a su población en Gaza? ¿Qué hacen ambos para evitar el próximo estallido social en Gaza y el subsecuente enfrentamiento cíclico con Israel?

Como todos los años, también en 2016 se prepara Tzahal para otra vuelta de violencia en Gaza el próximo verano (del hemisferio norte). Así comienza el análisis de Alex Fischman en Yediot Ajaronot del 22.2.16. Nadie sabe el momento exacto o cuál será el disparador, pero todos tienen claro que el ritual casi anual es una realidad obvia. Y no es solo una forma de pensar israelí.

Los habitantes de Gaza que salen de la Franja y se encuentran con israelíes dejan la impresión de que el fatalismo gobierna también al otro lado. Desde su punto de vista, el enfrentamiento militar es casi seguro. También ellos creen que será mucho más violento, que Israel está harto de los jueguitos del Hamás y que hará todo lo posible por aniquilarlo, mientras que Hamás, por su parte, sorprenderá a Israel con poder de juego y ataques a la población civil israelí para intentar romper el status quo y el bloqueo. Y cuando ambas poblaciones están convencidas de que eso es lo que ocurrirá, sus dirigencias no son quiénes para decepcionarlas, asegura Fischman.

Pero parece ser, continúa, que en esta vuelta que se está cocinando, los liderazgos podrían ser sorprendidos, pues no controlan los acontecimientos. Es probable que este nuevo enfrentamiento no estalle por un error, o provocación, o por un movimiento militar planificado en base a una lógica de estado. Hay más probabilidades que la intensidad del enfrentamiento y su timing sean fijados por la población de Gaza, que le estallará a Hamás en la cara, en una explosión social que salpicará también a Israel, a Cisjordania y a Egipto.

Gaza se ha convertido en el laboratorio humano en el que se mide cada día el punto de quiebre de la población. En Israel señalan la crisis de infraestructuras en la Franja: electricidad, agua, cloacado. Es apenas la escenografía: la población en Gaza emite gritos de derrumbe personal. La cantidad de suicidios no tiene precedente. El número de asesinatos dentro de la familia va en aumento (hay, por ejemplo, un fenómeno de mujeres que acuchillan a sus maridos desempleados). Uno de cada tres habitantes de Gaza consume medicamentos psiquiátricos. Aumenta el abuso de drogas y el delito, en especial la prostitución, así como un fenómeno que rebela, el de adolescentes que se casan con mayores que las puedan mantener, como segunda o tercera esposa. Por otro lado, no hay dinero, los jóvenes se casan menos, y la edad de matrimonio promedio aumenta.

La Autoridad Palestina, encargada de transferir el dinero de las donaciones, no transfiere fondos para la salud y la educación de modo regular. No hay en Gaza un servicio psiquiátrico digbno. Hay un aumento del nacimiento de bebés con deformaciones, adjudicado al aumento de los matrimonios entre parientes cercanos. Debido a la crisis mundial de los refugiados, la UNWRA (la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos) recibe menos dinero, de modo que menos familias logran flotar sobre el agua. Y por sobre todo, sobrevuela el miedo aterrador de un ataque israelí. Los gazatíes no tienen escape: no tienen adónde huir, no pueden influir en los acontecimientos. Están enojados con Hamás, que se han cavado una ciudad subterránea donde ocultarse, mientras que ellos, los habitantes, no tienen refugios.

Jóvenes que fueron capturados cuando intentaban cruzar la cerca hacia Israel, relataron que lo hacían porque no tenían lo que comer en casa. Parte de ellos huían por violencia familiar. El 50% de los jóvenes en Gaza declararon en encuestas diversas que querían emigrar de la Franja para siempre. Los soldados de Tzahal son testigos del fenómeno: universitarios que lograron obtener un permiso de paso por el paso de Erez, salen de la Franja y besan el suelo. En su vivencia, han salido de la prisión. El ethos del Retorno ha sido quebrado: déjenlos huir, no volver.

Hasta mediados de 2015 las familias que se podían dar el lujo se fueron por los túneles hacia Egipto y Libia, y buscaban un barco hacia Europa. Cientos de palestinos se ahogaron en ese viaje. Los egipcios lograron sobreponerse a la mayoría de los túneles, y esa vía se cerró. Ahora crece el número de personas que falsifican certificados de enfermedad para salir a tratamientos en Cisjordania y no volver más.

Varias personas en Gaza ya se prendieron fuego a lo bonzo en son de protesta. En Túnez, un evento similar desató la llamada “Primavera árabe”. También Gaza arderá. Es cierto, una población religiosa, tradicional, tiende más a resignarse a su destino, pero también aquí el vaso de veneno se va llenando. Y cuando esta carga humana estalle, no habrá ningún aviso previo. Las esquirlas aterrizarán sobre todos nosotros.

 

 

 

 

 

ISIS financiado por Hamás

IsisHamas

Por Marcelo Kisilevski

Si había alguna duda de que el Hamás era ISIS e ISIS es Hamás, la nota de ayer de Alex Fischman en Yediot nos cuenta algunas novedades al respecto, no exentas de paradojas.

Efectivamente, quienes diferencian uno de otro basados en la cantidad de muertos que provocan, se basan en inconscientes criterios ligados a lo politically correct, al multiculturalismo, y a la defensa de la causa palestina. Pero flaco favor le hacen al pueblo palestino al defender al Hamás en su nombre. Lo cierto es que, si se diferencian, es en el enemigo que tienen enfrente. ISIS mató y mata decenas de miles porque puede. Hamás lo intenta también, con decenas de miles de cohetes de diverso alcance lanzados contra objetivos también civiles, por no hablar del resto de sus formas de atentados terroristas, coyunturalmente en baja. Sencillamente fracasa, pero quiere. Su fracaso, el hecho de que “no mata tanto”, no debería retratarlo como el underdog a los ojos del mundo, mucho menos del progresista. Lo repetiremos hasta el cansancio: la debilidad en un conflicto no otorga automáticamente la razón.

Según detalla Fischman, el brazo armado del Hamás en la Franja de Gaza transfirió en el último año decenas de miles de dólares por mes a la filial de ISIS en el Sinaí egipcio, como parte de la cooperación militar y estratégica que se va estrechando entre ambas organizaciones terroristas.

Fischman explica que el brazo armado de Hamás maneja un aparato financiero separado del resto de la organización en la Franja. El trato con ISIS es: Hamás paga a miembros de ISIS en Egipto para hacer guardia y resguardar los depósitos y arsenales de armas y pertrechos contrabandeado vía Sinai hacia dentro de Gaza. Se trata de grandes cantidades de explosivos para la fabricación de cohetes  y la construcción de instalaciones militares de Hamás.

A cambio, Hamás paga salarios de miembros de ISIS y, también, le proporciona equipamiento militar y entrenamiento. Gracias a ello, ISIS-Sinai se convirtió, de una banda de terroristas salafistas montañeses sin demasiada capacidad, en un mini ejército uniformado y entrenado, con armamento sofisticado, como misiles antitanques y otros. ISIS es hoy, gracias a Hamás, la pesadilla más grande del presidente egipcio A-Sisi, que por ahora solo se atreve a bombardearlos desde el aire. Hamás también proporciona infraestructura logística a ISIS, por ejemplo, facilitando el traslado de heridos a Gaza para su tratamiento médico.

En las fuerzas armadas israelíes, que siguen de cerca este desarrollo, señalaron una paradoja clara detrás de esta cooperación macabra: el principal apoyo financiero para el brazo armado del Hamás en Gaza proviene de Irán, que combate ferozmente a ISIS en Siria y en Irak. No pocos soldados iraníes murieron en estos combates. Pero justamente en el frente de Gaza-Sinai, los iraníes son los que financian –por medio de Hamás- la actividad de ISIS.

Fischman agrega que otra parte nada pequeña de los fondos del brazo armado hamásico provienen de los impuestos que paga el palestino de la calle en Gaza. Agrego yo: mucha ayuda internacional llega a las calles de Gaza por parte de organizaciones bien intencionadas de derechos humanos, quienes, más allá de leyes de vigilancia a las ONGs que se proponen a cada rato desde la derecha israelí, deberían preguntarse seriamente qué se está haciendo con su dinero.

Las 6 capas de la ira palestina

Cuchillo Facebook

Por Marcelo Kisilevski
La ira palestina está compuesta por varias capas, e Israel no es necesariamente el primero ni el único destinatario. 

El Shin Bet pisó por fin el acelerador esta semana en su persecución del terrorismo judío. Si algo faltaba en toda esta saga de terrorismo palestino avalado por el establishment de Abu Mazen, tanto por acción como por omisión, y de terrorismo judío condenado por gobierno y sociedad israelíes, era el arresto de los responsables del atentado terrorista de este verano. En efecto, autorización mediante, los medios pudieron publicar la noticia del arresto de tres sospechosos del asesinato de la familia palestina Dawabshe, incluido el bebé Ali, de un año y medio, incinerados vivos en su casa en Duma el último 31 de julio.

Pertenecen a Tag Mejir (Etiqueta de Precio), un movimiento bastante oscuro cuyo grado de organicidad está en discusión, compuesto por jóvenes judíos de ultraderecha religiosa, tercera generación de la empresa de asentamientos en los territorios. Para el que todavía suponía que sus actos se limitaban a pintadas, o como mucho al incendio de alguna iglesia vacía, el asesinato también entra en su lista de compras con etiquetas.  Los israelíes en su monumental mayoría esperamos que se haga justicia, que los responsables pasen el resto de sus días en la cárcel, y que estos hechos no vuelvan a ocurrir jamás. Por supuesto, no en nuestro nombre.

Pero la ira palestina no empezó allí. Tampoco en el asesinato, el año pasado, del adolescente Mujamad Abu Khder, perpetrado por un hombre de 30 años y dos adolescentes, en venganza por el asesinato de los tres jóvenes israelíes, Naftali, Eial y Guil-Ad, en la víspera del operativo Margen Protector. Tampoco se origina en la leyenda de “la mezquita de Al Aqsa está en peligro”.

Según el periodista Najum Barnea, de Yediot Ajaronot, la ira palestina está compuesta por varias capas, e Israel no es necesariamente el primero ni el único destinatario.

La primera capa es la leyenda fraudulenta de: “La mezquita de Al Aqsa está en peligro”. Cada tantos años echa a andar una acusación explosiva como falsa acerca de que los judíos o Israel intentan minar los cimientos de la mezquita, y el mito, como suele ocurrir con los mitos  populares,  produce resultados. El primero en lanzarlo y recoger los frutos de la manipulación fue el nefasto Hadj Amín El Husseini, el famoso Mufti de Jerusalem, ya en los años ’30 del siglo pasado. Y sigue con nosotros, de modo que no cabe esperar que desaparezca pronto. Pero el mito fue el detonante. Ya pasó hace tiempo, y dejó tras él una estela de acuchillamientos diarios cuyo fin no se ve a la vista. Porque la ira palestina tiene otras capas.

La segunda capa es, dice Barnea, la conciencia de que la situación en el terreno no va a cambiar. Se refiere al congelamiento en el proceso de paz, la falta de desarrollo en la Autoridad Palestina y la continuada presencia militar israelí en los territorios . Ni la paz está a la vista, ni la mejora en sus condiciones de vida.

La tercera, el anuncio de Mahmud Abbas (Abu Mazen) de que ha decidido retirarse. Ello ha desatado una guerra de sucesión, que obliga a sus candidatos a extremar sus posturas, sus declaraciones y su incitación a la violencia martirológica.

La cuarta capa de la ira palestina es la decepción y frustración por el desempeño de la Autoridad Palestina. “Ustedes no manifiestan logro alguno”, dice la calle. “Corrupción, en cambio, sí manifiestan”.

Palestinos globalizados y palestinos islamizados

La quinta capa es el surgimiento de una nueva generación de palestinos, cientos de miles de jóvenes con formación pero desocupados, o que trabajan en empleos de ocasión, movidos por la ira. No temen al “Capitán Roni” del Shin Bet, no respetan a Abu Mazen, hacen pito catalán al liderazgo, a las organizaciones y al liderazgo tradicional, se rebelan contra la autoridad familiar, y están persuadidos de que ha llegado su hora.

Agreguemos a lo expuesto por Barnea: la revista Foreign Affairs ha publicado una encuesta realizada en la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que avala la cuarta y quinta capa de de la ira palestina. Según el sondeo, el 58% de jóvenes palestinos entre 18 y 28 años de edad, que son los hijos de la generación de Oslo, han abandonado la visión de un Estado palestino y abrazan hoy en día la de los derechos civiles. “Ustedes, la generación de Oslo, han fracasado en traernos un Estado. Déjenlo, no tiene caso. Busquemos ahora la ciudadanía, en un país normal donde podamos trabajar en lo que nos hemos formado, donde tengamos paz, libertad de movimiento, crecimiento económico individual, calidad de vida, incluyendo viajes al exterior, tecnología, buena educación para nuestros hijos”, dicen.

Y esa ciudadanía en un país normal y desarrollado no puede ser otra que la israelí, porque la del Estado palestino es solo garantía de corrupción, pobreza, violencia intestina y con Israel. Personalmente he escuchado a numerosos palestinos que dicen: “Un árabe de Nazareth o un beduino del Néguev tiene ciudadanía, trabaja y cobra altos salarios, y hasta va al ejército. ¿Por qué yo no puedo? Un Estado palestino es inviable. Todos acá añoramos los tiempos anteriores a 1987 (la primera Intifada), ahora muchos se dan cuenta lo bien que estábamos y quieren volver la rueda atrás. El que gobierne tiene que ser Israel, porque si esta Autoridad Palestina es corrupta e inepta así como está, imagínate lo que será un Estado en el que tengan más poder y dinero: será una catástrofe para el pueblo”. Lo dicen en voz baja, en cuartos cerrados, en encuentros interculturales sin cámaras. Muchas veces no asisten a los encuentros, por miedo a ser vistos como traidores por hablar con judíos.

Que se entienda bien: no se trata de la vieja “guerra de los vientres” planteada por Arafat en su momento, según la cual no hacía falta combatir con las armas sino con la demografía en la que Israel desaparecerá por número de partos. Aquí se trata, en cambio, del abandono de la causa nacional por la de la normalización, el consumismo y la globalización: ser de una vez por todas ciudadanos normales en el mundo de Facebook y iPhone. Pero para el Estado de Israel, que depende de su mayoría judía para seguir llamándose “judío y democrático”, el resultado es el mismo.

Por eso concluye la revista Foreign Affaires: la visión palestina de un solo Estado que se llame Israel, donde todos sean ciudadanos que disfruten de las bondades del primer mundo, podría empujar a la derecha israelí, precisamente, a abrazar la solución de la izquierda y pisar el acelerador hacia un Estado palestino en las fronteras de 1967 con intercambio de terrirtorios, y que ellos, los palestinos, se cocinen en su salsa. Es la solución de dos Estados, pero por derecha.

En mi opinión se trata de wishful thinking (pensamiento político iluso) del Foreign Affaires. Entre otras cosas, porque el desarrollo se completaría con otro, que es la otra cara de la misma moneda: el crecimiento del islam radical en esa misma calle palestina, al compás de lo que ocurre en todo el Medio Oriente. Pero eso no quita interés al proceso complejo que se percibe en los territorios, descrito aquí desde varios ángulos.

Volviendo a Najum Barnea, la sexta capa de la ira palestina es el roce cotidiano con los colonos judíos. El odio, enfatiza el veterano cronista, es recíproco. Unos tiran piedras, otros queman árboles.

La oficialidad israelí se consuela con el número relativamente pequeño de participantes en las manifestaciones y con el hecho de que, mientras la gente no salga a las plazas y el Tanzim (brazo armado del Fatah) no desenfunde sus armas, no hay Intifada. Pero para Barnea se trata de una visión anacrónica. La plaza del pueblo se ha trasladado hace tiempo a Internet. La gran mayoría de la población apoya los atentados y sacraliza a sus perpetradores, los shahíd, mártires de la jihad, la guerra santa. Una caricatura publicada en un diario palestino describe muy bien a su nuevo mesías: un cuchillo ensangrentado descansa sobre una mesa. Su funda es el símbolo de Facebook.

Termina Najum Barnea: la Autoridad Palestina define la ola de atentados como Hábe, erupción. El Hamás lo llama Intifada, rebelión. La diferencia no es casual: la ANP ha elegido un término que le quita responsabilidad, como una catástrofe natural. Quiere que el goteo de violencia continúe, pero que no escale hasta írsele de las manos. El Hamás, en cambio, llora de gozo.

 

 

 

 

Ex ministro del Hamás, hazmerreír de la red

UNWatch

Bassam Naím, ex ministro de Hamás, entendió mal esta caricatura cuando, para denostar a Israel dijo que ésta demostraba que Israel es el máximo violador de derechos humanos del mundo. Así lo posteó en su cuenta de Twitter, quedando en extremo ridículo. La caricatura busca ironizar con la situación inversa: mostrar la incompetencia de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU al ocuparse casi exclusivamente de Israel, en comparación con lo que sucede con países como Rusia, Siria, Norcorea, China, Sudán, etc., verdaderos paladines de la violación a los derechos humanos. Por no hablar de que el yerro es de un alto jerarca del Hamás. En fin.

La caricatura fue publicada en el marco del proyecto “The Israeli Cartoon Project”, https://www.facebook.com/TTICP, destinado a elevar a la conciencia sobre estas contradicciones del mundo a través de caricaturas piolas, chéveres, etc. La info sobre Bassam Naím la levantó Ynet.

Otra vez a Gaza

Muhamad Def, jefe militar del Hamás, en la mira del ejército israelí, aunque no queda claro si fue alcanzado por el bombardeo. ¿Un golpe de suerte casual de la Inteligencia, o Israel sube la apuesta y apunta ahora a los líderes de Hamás?

Muhamad Def, jefe militar del Hamás, en la mira del ejército israelí, aunque no queda claro si fue alcanzado por el bombardeo. ¿Un golpe de suerte casual de la Inteligencia, o Israel sube la apuesta y apunta ahora a los líderes de Hamás?

Hamás y las demás organizaciones terroristas en Gaza violaron una vez más ayer al medio día el cese del fuego, que debía finalizar a la medianoche. Decenas de cohetes fueron lanzados desde la Franja de Gaza durante la noche, hacia el sur y centro de Israel. No hubo víctimas, la mayoría de los cohetes estallaron en terrenos abiertos. Se escucharon alarmas, entre otros lugares, en torno a Gaza, en Beer Sheva, Ashdod, Ashkelon, Tel Aviv, Jerusalén. El arma de Retaguardia del ejército ordenó reabrir los refugios públicos en un rango de 80 kilómetros, y llamó a la gente a volver a estar atenta a las instrucciones de seguridad.

Israel responsabilizó a Hamás por el lanzamiento de cohetes ayer al mediodía, a pesar de que no necesariamente fueron hombres de Hamás mismos los que lo perpetraron. La Fuerza Aérea israelí atacó decenas de objetivos en Gaza, de lo cual se informó de 10 muertos y 60 heridos.

En el bombardeo israelí a una casa en el barrio de Sheij Radwán, en Gaza, murieron la esposa y la hija de Muhamad Def, comandante del brazo armado de Hamás. Un hombre más resultó muerto también, y todavía no se sabe si se trata de Def mismo. En el pasado, Israel ya había intentado cuatro veces liquidar al comandante Def. La casa pertenece a la familia A-Dalu, uno de cuyos miembros, Yamal Muhamad, es un alto comandante del sistema de cohetes de Hamás.

El vice jefe político de Hamás (segundo de Khaled Mashal), Musa Abu Marzuk, afirmó que “Israel inventó excusas de disparo de cohetes para intentar asesinar a Muhamad Def”. Sin embargo, no dio detalles del estado en que se encuentra Def.

Fuentes en Israel afirmaron, por su parte, que el jefe político de Hamás, Khaled Mashal, actuó para frustrar el cese del fuego para boicotear la iniciativa de paz egipcia, colocando en su lugar otra propuesta árabe, la lanzada por Qatar. Según dichas fuentes, en los próximos días seguirán los lanzamientos de decenas de cohetes desde Gaza, y también los bombardeos israelíes en respuesta. Las estimaciones mediáticas en Israel son que quedan en manos de las organizaciones terroristas palestinas alrededor de 2.000 cohetes.

Un diario en árabe que se publica en Londres informó que Qatar, que es hoy en día el principal financiador de Hamás, había amenazado a Khaled Mashal con expulsarlo del país si Hamás acepta el acuerdo propuesto por El Cairo. Una fuente palestina informó al diario que Hamás había exigido a Egipto otorgar a Qatar un papel preponderante en las negociaciones, pero El Cairo rechazó esta idea y anunció que no actuaría en tal sentido, a menos que Qatar se disculpara ante Egipto por el papel que ha jugado desde el derribamiento en ese país de la Hermandad Musulmana.

Estados Unidos expresó su “preocupación” por el reanudamiento del combate en Gaza, y culpó a Hamás por la violación al alto el fuego. La portavoz de la Casa Blanca condenó el lanzamiento de cohetes, y enfatizó que Israel tiene derecho a defenderse. No obstante, llamó a las partes a un nuevo cese del fuego y a regresar a la mesa de negociaciones.

El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, también lamentó el colapso del cese del fuego, si bien no culpó a ninguna de las partes por ello. También llamó a las partes a demostrar responsabilidad y evitar más escalada. Dijo que “un futuro mejor para los palestinos en Gaza y de seguridad para Israel está contenido en las conversaciones de El Cairo”.

¿Ganando la guerra, perdiendo la paz?

Hamás ha "logrado" una nueva invasión israelí, con destrucción masiva y más de 1.800 muertos, ha quedado de pie, y es posible que obtenga ahora concesiones: eso es ganar. Equipo negociador de Hamás, con Azam Al-Ahmad (3o. de la izq.) a la cabeza.

Hamás ha “logrado” una nueva invasión israelí, con destrucción masiva y más de 1.800 muertos, ha quedado de pie, y es posible que obtenga ahora concesiones: eso es ganar. Equipo negociador de Hamás, con Azam Al-Ahmad (3o. de la izq.) a la cabeza.

Por Marcelo Kisilevski

Mañana martes termina el nuevo cese del fuego entre Israel y Hamás, que están negociando en El Cairo sobre la propuesta de Egipto, que también es el país mediador. Ambas partes, Israel y Hamás sienten que están en una trampa. La propuesta egipcia contiene la mutua no agresión, el levantamiento del bloqueo israelí y la posibilidad de reconstruir Gaza. Pero no incluye el puerto y el aeropuerto ni, por sobre todo, la reapertura del paso de Rafah, por donde pasa el dinero de Qatar para pagar sueldos y cemento.

De todos los apartados del plan egipcio para un cese del fuego duradero, el más difícil de aceptar es el que los obliga a cesar de plano su desarrollo balístico y la excavación de túneles de ofensiva en el subsuelo israelí. Aquí se divide la interna hamásica: Hamás-Gaza está dispuesto a aceptar la propuesta egipcia así como está, pero Khaled Mashal, desde su hotel de 5 estrellas en Qatar, ya la ha rechazado: para él, ese apartado implica reconocer a Israel en las fronteras del ’67.

Israel está dispuesto a otorgar algunas medidas de alivio a la situación humanitaria, y de hecho, los cientos de camiones con insumos de primera necesidad nunca han dejado de fluir hacia la Franja. Ahora, a pesar del silencio de radio al que se ha llamado el equipo negociador israelí, la prensa sabe que Israel permitiría la ampliación de la zona pesquera gazeña a 3 millas. Hamás quiere 6.

Hamás está en una trampa porque llevó a la Franja de Gaza a la peor destrucción de su historia y a más de 1.800 muertos, bajo una confesa política de “escudos humanos”, en las que se le pedía a la gente sacrificarse por la causa, literalmente hablando. Si no lleva a su opinión pública logros que impliquen que el sacrificio valió la pena, en la forma de alivio al bloqueo y dinero contante y sonante, puede ver en peligro su permanencia en el poder y su relevancia en las conciencias.

Pero Israel está en una trampa no menor, que ni siquiera pasa por la construcción de un puerto y un aeropuerto, sino por el hecho de estar negociando con Hamás, lo cual se quería evitar. Cualquier logro que se lo otorgue a Hamás implicará que Israel está dando un premio al terrorismo y a la política desquiciada de esa organización islamista radical. Por no hablar del sentido común: Hamás es el bando que perdió una guerra que él comenzó. ¿Por qué habría de salir de la negociación con logro alguno? Por todo ello, Israel prefiere que sea Hamás el que diga que no a la propuesta de El Cairo.

Un síntoma del malestar que recorre la cúpula israelí es el hecho de que, durante el operativo, el premier Netanyahu efectuaba reuniones de consulta de varias horas por día con su gabinete, intentando evitar errores del pasado, pasando el examen del Contralor del Estado, que luego revisa los procesos de toma de decisiones. Ahora, en la etapa diplomática, se quejan sus ministros, nadie se entera de nada. Sus ministros, dicen en los pasillos de la Knesset y también en los del partido Likud, esperan a Netanyahu en la esquina para liquidarlo políticamente.

Nadie está conforme

Es que el operativo no ha dejado conforme a nadie. La derecha israelí truena ahora con que el operativo no fue “ni chicha ni limonada”: no terminó de liquidar al Hamás, ni ha logrado calma por años para los pobladores del sur -ni del centro- de Israel, y estamos negociando con los terroristas para darles “premios” por esta guerra que ellos lanzaron. Una vez terminado el operativo, se sienten libres para dar sus opiniones independientes -y prepararse quizás para inminentes internas y elecciones generales-, y la inconsultabilidad con la que se conduce ahora el premier, los hace sentir aún más libres para criticar e incluso atacar a la dupla Netanyahu-Yaalón, el ministro de Defensa.

Tampoco están conformes los pobladores del sur, que temen volver a sus hogares en torno a Gaza, y hasta el momento sólo un 25% lo hicieron. Es que por lo menos un tercio de los cohetes hamásicos salieron ilesos del ataque, la cúpula hamásica entera no fue tocada, la capacidad de fabricación de nuevos cohetes continúa viva, aunque no sepamos sus dimensiones. Ante la red de Qatar, Al-Jezeera, Hamás lució orgulloso uno de sus talleres, presentando incluso en sociedad al nuevo cohete J-80, capaz de llegar a Tel Aviv. Tampoco hay garantías de que se hallan encontrado y destruido todos los túneles excavados debajo de pueblos y kibutzim. Cuando a fines de mes terminen las vacaciones de verano, y los chicos israelíes deban volver a clases, el problema de opinión pública se agravará.

La izquierda israelí, por supuesto, tampoco está conforme, pero a diferencia de ocasiones anteriores, ha logrado articular una línea de acción que le permite salir de su letargo. Esta vez, a la par de expresar su preocupación por la población palestina en Gaza, denunciaron con fuerza la locura de Hamás y, salvo algunas manifestaciones con tinte anarquista, la clase política se mantuvo alineada con el gobierno, y en especial con el ejército.

Pero la izquierda apoya la línea de, una vez golpeado con fuerza el islam radical y quitada de en medio su relevancia, pasar rápidamente a un arreglo global que de verdad garantice paz, no sólo por años sino por generaciones.

El que mejor expresa esta línea hoy en día es el líder de la oposición, Itzjak (Buyi) Herzog, jefe del Partido Laborista. Luego de apoyar republicanamente al gobierno durante el operativo, elogiando la autocontención, y el no dejarse llevar por las propuestas de destrucción total escuchadas desde la propia coalición, Herzog otorgó este fin de semana una extensa entrevista a Yediot Ajaronot, donde rompió el silencio. Fue crítico, pero dejó implícito que todavía el premier está a tiempo.

“Bibi no es fuerte frente a Hamás, sino que fortalece a Hamás”, dijo con dureza. “Hamás, que estaba debilitado antes de la contienda, entendió que por medios militares puede obtener logros, y el pueblo (palestino) se aglutinó en torno suyo. No hemos logrado crédito internacional a nivel político, no hemos aislado a Hamás, y al final Netanyahu entró en una trampa… Se ha desarrollado en nuestra región una coalición apasionante, de la que somos parte: Egipto, Jordania, la Autoridad Palestina, Arabia Saudita, los estados del Golfo. Una coalición que refleja una visión”, la visión de un Medio Oriente laico, que se opone en bloque al islam radical que viene avanzando, donde se incluye a ISIS, pero también a Hamás. “¿Y qué hizo Bibi con eso?”, pregunta Herzog. “Sólo fanfarronear y dedicarse a su supervivencia política, mientras sus ministros se dedican a mutuas chicanas preelectorales… Yo espero por lo menos que el primer ministro diga cuál es su visión… El problema es que fortalecer al Hamás impide toda capacidad de llegar a una paz por la vía política… Yo en su lugar habría dado un golpe doloroso a Hamás, y luego habría viajado a Ramallah, a lo de Mahmud Abbas,  habría llamado a su puerta y comenzado a hablar con él”.

Se puede discutir con el líder laborista: el crédito internacional se debilitó hacia el fin del operativo pero sigue vivo y coleando. Hamás estuvo más aislado que nunca en el frente internacional e incluso en el mesoriental. Pero un dato es incuestionable: Israel está en El Cairo negociando con Hamás. Cuando, en realidad, la idea era bien otra: apalancar el aislamiento de Hamás, negociar con Egipto, la Autoridad Palestina, Jordania, Arabia Saudita (todos ansiosos por cerrar un bloque contra el islam radical en la región), para una desmilitarizar la Franja, con o sin autorización de Hamás. Y, a partir de allí, generar una coalición humanitaria internacional para reconstruir y desarrollar la Franja de Gaza (el gobierno ya dijo que no tendría problema en ayudar), y crear un estado palestino moderado al que Israel, de todos modos, ya se ha comprometido.

La ventana de oportunidades no se ha cerrado aún. Los próximos días y meses dirán si el gobierno israelí aprovecha, a pesar de todas las dificultades, una oportunidad que puede ser histórica para alcanzar la paz regional.

 

“Margen Protector”: Ahora, la Diplomacia

Barrio de Sadjaía en Gaza. Hamás lo convirtió a Gaza en un gigantesco cuartel militar con civiles dentro. Ahora habrá que hablar de reconstrucción y la gran incógnita es cómo quitar relevancia a Hamás en el proceso que se avecina.

Barrio de Sadjaía en Gaza. Hamás convirtió a Gaza en un gigantesco cuartel militar con civiles dentro, e Israel destruyó varios barrios que eran verdaderos polvorines. Ahora habrá que hablar de reconstrucción, un “Plan Marshall” para Gaza, y la gran incógnita es cómo quitar relevancia a Hamás en el proceso que se avecina.

Hoy 8.00 AM comenzó la tregua de 72 horas durante las cuales Israel y Hamás negociarán los términos del cese el fuego definitivo. La calma quedó “inaugurada” con una última (y ya tradicional) ráfaga de unos 20 cohetes disparados hacia la zona de Jerusalén, llegando incluso hasta Maalé Adumim, al este de la capital. En esa misma ciudad un guardia de seguridad de unos 60 años fue acuchillado por un terrorista palestino que logró darse luego a la fuga. A partir de las 8.00, sin embargo, ambas partes se llamaron a silencio.

Yendo a las tratativas: a El Cairo acudieron delegaciones de Hamás en dos partes: representantes de esa organización en el exterior y reprensetantes de Hamás-Gaza, que son quienes marcan el tono. La delegación gazeña también está compuesta por miembros de la Jihad Islámica. Aparte, se encuentran también represenantes de la Autoridad Palestina de Cisjordania, y también la delegación israelí.

Los palestinos quieren el fin del bloqueo para la entrada de insumos de primera necesidad, incluido material de construcción; la liberación de presos, la construcción de un puerto, de un aeropuerto, y la ampliación de la zona pesquera frente a Gaza. En especial, reclaman a Egipto la reapertura del paso de Rafah, por donde llegaba el dinero proveniente de su financiador principal hoy, Qatar.

Israel, por su parte, ofreció la fórmula de “reconstrucción a cambio de desmilitarización”. Consiste en crear una coalición de los países árabes moderados que fiscalicen y garanticen la estabilidad de un gobierno de unidad al mando de Mahmud Abbas, actual presidente moderado de la Autoridad Palestina. La coalición de garantes incluiría a Egipto, Jordania, Arabia Saudita, la UE, EEUU y la ONU. Egipto e Israel fiscalizarían los pasos fronterizos, pero básicamente se trataría de garantizar que ingrese a la Franja de Gaza todo lo que necesario para reconstruir lo destruido sin que pase por las manos del Hamás.

Egipto anunció a los representantes palestinos que no aceptará debatir acerca de su exigencia de poner en funcionamiento un puerto y un aeropuerto.

Ismaíl Haniye, primer ministro de Hamás, dio a conocer un comunicado desde su escondite, en el que promete a los habitantes de Gaza que la delegación en el Cairo no renunciará a sus exigencias. “La sangre derramada es un depósito en garantía sobre nuestro cuello, y no comerciaremos con ella. El enemigo no logrará en el plano diplomático lo que no pudo conseguir en el campo de batalla”

Haniye agradeció al brazo armado de Hamás y a otras organizaciones que, según él, “derrotaron al ocupante y lo obligaron a batirse en retirada de Gaza y allanaron el camino hacia el levantamiento del bloqueo que pesa sobre la Franja”.

Las FDI, Fuerzas de Defensa de Israel, publicaron datos del operativo “Margen Protector”. Según el informe, 1.768 palestinos resultaron muertos, alrededor de la mitad combatientes; fueron atacados más de 4.700 objetivos militares y terroristas en la Franja de Gaza. Los palestinos dispararon más de 3.300 cohetes y obuses de mortero. 578 cohetes fueron interceptados por Cúpula de Hierro, 116 estallaron en zonas urbanizadas. El ejército reclutó más de 82.000 efectivos de la reserva. 32 túneles terroristas (cavados hacia territorio israelí) fueron neutralizados. 64 soldados y oficiales israelíes perdieron su vida en el operativo. 3 civiles israelíes también murieron producto de los ataques con cohetes y obuses de mortero.

Uno de los fenómenos que se exacerbaron en el mundo en el contexto de esta vuelta de violencia entre Israel y Hamás fue el antisemitismo explícito. En Italia, por ejemplo, anunció la expulsión de su territorio de un imán (sacerdote musulmán) porque durante su prédica en la mezquita donde da servicio, llamó a “exterminar a los judíos, hasta el último de ellos”. El ministro del Interior de Italia, Angelino Alfano, anunció que el imán, Raudi Abed El Bar, de origen marroquí, dio una prédica antisemita, incitando a la violencia y al odio por motivos religiosos.

Israel exige del gobierno de Hungría iniciar acciones penales contra un alcalde que participó en una manifestación en la que fueron ahorcados muñecos con la imagen del premier israelí Biniamín Netanyahu y del ex presidente Shimón Peres. En un video subido a Youtube, se ve al intendente de Erpatak, Mijali Zoltan Oroz, del partido de extrema derecha Iobik, el tercer partido por su poder en Hungría, arengando a la masa  y diciendo que “la dirigencia israelí actúa al servicio del Diablo”. La cancillería húngara condenó sus dichos, y acusó a Zoltan de utilizar lo ocurrido en Gaza para sus fines de incitación a la violencia.